La primera vez que oí hablar de esta banda, fue allá por el 2004 cuando su tema “Deadly Sinners” caló muy hondo gracias a la promoción de RoadRunner y nos presentaban con aquel single, el que era su segundo disco de estudio, “Advance and vanquish”. Por aquella época lo curioso del grupo era que siendo canadiense, tuviera tanta influencia europea, y que las tareas vocales se las repartieran entre el cantante oficial, y el “screaming”, que completaba las melodías y estribillos con su voz gutural.

La primera vez que oí hablar de esta banda, fue allá por el 2004 cuando su tema “Deadly Sinners” caló muy hondo gracias a la promoción de RoadRunner y nos presentaban con aquel single, el que era su segundo disco de estudio, “Advance And Vanquish”. Por aquella época lo curioso del grupo era que siendo canadiense, tuviera tanta influencia europea, y que las tareas vocales se las repartieran entre el cantante oficial, y el “screaming”, que completaba las melodías y estribillos con su voz gutural.
Varios años después, y con una carrera más consolidada tras girar con gente como The Darkness, Machine Head o tocar en el Ozzfest, siguieron con una prometedora trayectoria que llega a su nuevo punto con este disco, “Long Live Heavy metal”. Este tipo de títulos tan usados, tan repetitivos, he de reconocer que no hacen ningún bien a los grupos que los utilizan, ya que este tipo de clichés han sido explotados lo suficiente como para innovar en títulos más elaborados y no caer en los mismos tópicos de siempre. Por suerte el disco tapa este desliz en la nomenclatura.
Ya sin la segunda voz de Jamie Hooper, que abandonó la banda por problemas en la voz, se nos presentan con su heavy metal europeo, primordialmente alemán, que nos recuerda a bandas como UDO, Stormwarrior, Accept o los propios Helloween del Walls Of Jericho.
He de decir que en este álbum, demuestran un grado de madurez que les hace sonar mejor que nunca, sin ser un grupo que proponga nada que no se haya escuchado otras veces. “Metal Woman” podría haber entrado perfectamente en el disco debut de UDO tras salir de Accept, y “Look Out” es el mejor tema del disco, rápido, potente, de buen estribillo y con un solo de guitarra sublime. El doble bombo no para de sonar canción tras canción, muestra de ello es una canción como “Leather Lord”, donde la voz gutural, a cargo de Shane, aporta bastante presencia en contraste con las guitarras dobladas que recuerdan a los primeros Helloween.
“Chief and the Blade” y “One for the Ditch” aportan el punto instrumental, étnico, relajado con unas acústicas en compañía de sonidos de viento que hacen de ellos dos temas fabulosos para dar un poco de contraste a lo escuchado durante el resto del álbum. Las guitarras más potentes llegan a “Leave i ton the ice”, con otro estribillo pegadizo y repetitivo, y los coros y estribillos más powermetaleros aparecen en un tema como “Men of fortune”, que vuelve a recordarnos a las calabazas.
Sensaciones enfrentadas le quedan a uno cuando finaliza el disco. Buen sonido pero repetitivo. Buenas canciones pero en un volumen excesivo. Se termina, y dan ganas de volver a ponerlo. Así es que algo bueno debe tener…
Tracklist:
- Metal Woman
- My Sword Will Not Sleep
- Leather Lord
- Chief And The Blade
- Dark Messenger
- Look Out
- 4000 Torches
- Leave It On The Ice
- Die For Gold (Upon The Boiling Sea IV)
- Storming Juno
- Men Of Fortune
- One For The Ditch
