Crítica Delalma – Delalma

Crítica Delalma – Delalma

Como el buen vino, hay álbumes que necesitan dejarlos reposar para comprender todo lo que representan, de ahí que me haya tomado un tiempo prudencial para coger distancia y apreciar más si cabe el monumental debut de Delalma.

A estas alturas pocos seréis los que no sepáis quienes forman este nuevo proyecto, y es que desde que se anunció que Manuel Seoane había montado un nuevo proyecto que volvía a traer a la palestra a Ramón Lage como cantante, su nombre corrió de boca en boca para celebrar y esperar algo bueno de esta nueva banda que contaba además con el prolífico Manuel Ramil a los teclados, Jesús Cámara de Death & Legacy al bajo y con el batería de Celtian Dave Lande.

Cuando hablamos el pasado mes de enero con Seoane sobre cómo se formó Delalma, ya percibimos su especial ilusión sobre los temas compuestos y la confianza que había en el resultado final, y la verdad es que no podía estar más acertado. Además, tras confirmar hace escasos días su salida definitiva de Mägo de Oz, todos sus esfuerzos están centrados en el grupo y eso es algo que seguro se notará tanto en sus conciertos como en el próximo disco que lancen.

Como decíamos, además de contar con músicos de reconocida trayectoria y una historia conceptual sobre Lázaro y un sanatorio abandonado en Galicia, la llegada de Ramón Lage era otro de los muchos alicientes que tenía este disco. Y he de decir que Ramón hace el mejor trabajo de su carrera. Recuerdo como si fuera ayer cuando salió ‘Los Poetas Han Muerto’ de Avalanch y todo lo que se montó a su alrededor, pero ya desde ese disco con “Lucero” demostraba qué tipo de cantante era. A mí personalmente siempre me gustó más en los temas más melódicos que en los más pesados o power, me encantó Lage en “Mil Motivos”, “Alas de Cristal” o “Papel Roto” pero me gustó menos en “Lágrimas negras” o en las regrabaciones del álbum ‘Las Ruinas del Edén’.

Hablo en pasado porque en este disco, ha vuelto un Ramón pletórico en todas sus facetas: ya sea cantando baladas, en su faceta más potente o en estribillos melódicos, en todos ellos lo borda. La portada, con Lázaro asomado en la ventana y el mirlo como figura central de la obra, no podía ser mejor para introducirnos en la historia contada a través de 12 canciones. El disco ha sido grabado en los estudios de Manuel Ramil, y el hecho de poder hacerlo sin prisas, sin la premura del tiempo, hace que cada nota haya sido grabada y supervisada hasta el último detalle, y es algo que se nota en el sonido global del disco. Además, musicalmente tiene de todo y para todos, han logrado tener un sello que les aleje de todas las bandas en las que tocan/han tocado pero cogiendo pinceladas de aquí y de allá que, unidas, hacen de Delalma un proyecto único y necesario en la escena.

Acto de Fe” abre el disco de la mejor manera posible, sin ser power sí es de las que contiene una estructura más clásica con unos coros en el estribillo doblados a un volumen inferior sobre la voz principal, y un potente riff de Seoane que ya deja bien claro que se va a tratar de un disco muy potente. “Renegar de ti” fue pronto una de mis favoritas del disco, y eso que su estructura no es tan comercial como la anterior. Si bien el aura que rodea al disco es cuanto menos tenebroso, en este tema Ramón nos narra de forma cuasi desesperada las preguntas que se hace Lázaro sobre quién debe renegar. Musicalmente tiene a Ramil como gran protagonista, con esos colchones de teclado y ritmos electrónicos que la hacen tan adictiva una vez te adentras en la historia que nos cuenta. Inicialmente fue la que más me enganchó, y es que “Mañana vuelve a oscurecer” es un potente tema de heavy clásico con crudeza en las guitarras y estribillo pegadizo y melódico, donde de nuevo usan con atino el hecho de repetir el estribillo a menor volumen sobre la ejecución principal. Seguramente sea de los temas más duros del disco, y Ramón rasga la voz como nunca lo habíamos oído.

Ritual” (no confundir con la canción de Ghost), es otra de las canciones que gana con las escuchas. Cierto es que veníamos con las revoluciones a tope, y en esta oda al refugio en el alcohol de Lázaro para superar sus traumas, nos traen un medio tiempo muy profundo, mensaje potenciado de nuevo por los coros, uno de los aspectos que más y mejor ha trabajado Ramil en la producción. “Y Aún Siento Estar Allí” contiene algunas de las mejores frases del disco, y continua la línea que nos muestra el desasosiego del personaje. Un tema donde Jesús se luce en la intro, y que demuestra la variedad que conforma el disco donde cada tema es distinto. “Pido a Dios” es un pasaje basado en cuerdas, agónico, que precede a la gran balada “La Última Noche”. He de reconocer que cada vez menos baladas me llaman la atención, pero aquí Ramón se luce en una interpretación magistral, y el estribillo que cuenta la última noche de Lázaro y su amada se repite y permanece en la mente situándote de nuevo en aquél 13 de octubre de 1913.

Al ser un disco tan heterogéneo, de repente aparece un tema de más de diez minutos y encaja como anillo al dedo, “Luz Ni Tiempo”. Como nos contaba Seoane, la canción iba pidiendo más y más, y es que no le sobra ni le falta nada. Incluso comentaba en alguna entrevista que la hubiera elegido para abrir el álbum. El estribillo es igual de pegadizo que siniestro, y Ramón le da esa teatralidad que la hace tan especial, con la lucha entre el bien y el mal tan enfrentada.

¿Y Ahora Qué?” es de las más complejas del disco, y contiene una parte final de guitarras que es seguramente mi favorita del álbum, por la ansiedad y desgarro que transmite, recordando al Slash de “November Rain”.

El Mirlo” es una canción que en primera escucha tras anunciarse como single no me llamó demasiado la atención, y ahora es sin duda uno de los ases de la corona, una de esas canciones que te vienen a la cabeza de inmediato cuando piensas en Delalma. Las inquietantes voces de niños del inicio no hacen más que sugerir una canción con un épico estribillo, que va de menos a más y que además simboliza muy bien toda la historia conceptual de Lázaro. El primer single “Cárcel De Cristal”, impactó en su salida y sigue siendo una canción sensacional, con una estructura clásica y directa y unos coros en la parte final del estribillo que empastan muy bien con el chorro de voz de Ramón. Cierra el disco “Quédate”, de lento inicio y épico desarrollo instrumental que sirve de despedida.

Delalma han facturado el mejor disco nacional del 2023, junto a “Aquelarre de Sombras” de Legado de una Tragedia. Un soplo de aire fresco en el metal nacional gracias a conseguir aunar una historia conceptual que atrapa y la calidad instrumental de sus reputados músicos con canciones de mucho nivel. Uno de esos discos, donde no hay tema malo y eso es complicadísimo. Sin duda, Seoane y los suyos han dado en el clavo.

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Tracklist

  1. Acto De Fe
  2. Renegar De Ti
  3. Mañana Vuelve A Oscurecer
  4. Ritual
  5. Y Aún Siento Estar Allí
  6. Pido A Dios
  7. La Última Noche
  8. Luz Ni Tiempo
  9. ¿Y Ahora Qué?
  10. El Mirlo
  11. Cárcel De Cristal
  12. Quédate

Miembros
Manuel Seoane – Guitarras
Manuel Ramil – Teclados
Jesús Cámara – Bajo
Dave Lande – Batería
Ramón Lage – Voz

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