WHITESNAKE + SOL LAGARTO | 31 Julio 2008 | La Riviera (Madrid)

Hacía mucho tiempo que no veía un concierto con tanta expectación por parte del público. Desde primeras horas de la tarde los asistentes ocupaban ya las escasas sombras cercanas a la mítica sala Riviera de la capital. En la taquilla colgaban el cartel de entradas agotadas. Cosa sorprendente teniendo en cuenta que estamos en Madrid a 31 de Julio. Pero la gente tenía ganas de fiesta, y sobre todo, ganas de rock and roll.

A eso de las 20:30 horas por fin conseguimos nuestra acreditación para poder acceder al recinto (muy mala nota para la organización, que nos tuvo esperando a la solana casi una hora, sin ninguna explicación aparente), con el tiempo justo para llegar al escenario y ver la actuación de SOL LAGARTO, que presentaban por tierras madrileñas su nuevo LP “Prorrogado”, y que tenían ante si la difícil papeleta de talonear a uno de los grupos más míticos del rock. Y cumplieron, con muy buena nota. Se trata de una banda madura, con muchas tablas y buen hacer, con mucha energía y una gran comunicación con el público. La canciones tienen fuerza y potencia, dentro de lo que es el Hard Rock de toda la vida, y ellos son unos pedazo de músicos como la copa de un pino. Merece la pena darse un paseo por su Myspace para conocerlos y ver que nos pueden ofrecer.

Después de la actuación de la banda catalana, y tras un follón importante para desmontar y volver a montar el escenario, empiezan a sonar los acordes de “My generation” de los Who, para recibir instantes después, en una explosión de luz y energia (parecía que en la media hora de cambio, habíamos cambiado incluso de recinto! Que diferencia de puesta en escena!) recibir al genial David Coverdale y compañía. Suenan los acordes de “Best years” y la energía desatada es enorme. La gente entregada disfrutaba de un verdadero espectáculo de rock and roll como los de antes.

Y la banda respondia. Y es que para tener 56 años (ya se le empieza a notar el paso del tiempo) el señor Coverdale demostró estar en plena forma. Cierto es que su voz ya nos es la de antes, y que los años hacen estragos, pero la entrega y dedicación hacen que esas cosas queden un poco al margen.

Poco a poco y después de algun que otro comentario jocoso con respecto al clima (“¿Por qué coño no nos invitasteis a tocar en Diciembre?”) madrileño, la banda fue deleitando al respetable con un repertorio que sin lugar a dudas ganó enteros hacia el final del concierto, cuando sonaron los temas más clásicos de la banda (“Here I go again” o “Still of the night” fueron dos de los momentos más calientes de la noche).

Como curiosidad destacar que esa noche era el cumpleaños de Uriah Duffy (bajista) y nos dedicamos a cantarle entre todos el cumpleaños feliz mientras el tio Dave le regalaba una tarta y una muñeca inchable. Curioso cuanto menos.

En cuanto a la ejecución del directo, yo destacaría por encima de todo la labor de Doug Aldrich y Red Beach a las guitarras por encima de los demás (espectacular duelo de guitarras a mitad de concierto). Gran calidad técnica y buen sonido, como en general toda la banda.

En fin, buen concierto, buena fiesta. La gente quedó en general (algunas críticas a los efectos de la voz o la longitud del los interludios entre temas) satisfecha en una bonita noche veraniega de rock and roll, recordando que los viejos rockeros nunca mueren!

Redactor y fotógrafo: Javier Bragado