SKIZOO + ROMEO

Redactor y fotógrafo: Carlos Coronil

SKIZOO
ROMEO
8 – Marzo – 2008
Sala Heineken (Madrid)

La sala Heineken se ha convertido en un lugar de paso obligado para consagrar artistas que ya les quedan pequeños los locales pero que aún no tienen un público de llenar campos de fútbol. En este caso, fueron dos los que lograron la gesta de llenar la sala, de hecho, parece que quedó bastante gente fuera queriendo entrar. Hablamos de SKIZOO y de ROMEO.

Un voluntarioso ROMEO hizo escena en Madrid con mucha puntualidad pero sin ninguna ganas de irse. Dos guitarras, un bajo, una batería y una cuidada voz fueron los mediadores del entretenimiento como teloneros de una esperada noche. Heavy rock frente a un generoso público que llenaba pero no abarrotaba el recinto.

Algunos de los asistentes coreaban el nombre del grupo entre canción y canción. Se notaba que en el ambiente muchos ya conocían esta banda, mientras los que no, disfrutaban de minutos de música atractiva y profunda. La anécdota estaba servida, y siendo víspera de elecciones, su cantante dedicó la canción de “Malas Artes” a los políticos. Preparado o no, lo cierto es que ROMEO se excedió de la hora por petición del público tocando canciones de más, hasta ocho.

Ahora si, la Heineken agolpaba a gente que ha venido a ver a una de las bandas que antes de nacer ya se sabía que tenían que triunfar. Su pasado les pesa mucho, y una trayectoria cargada de éxitos si les suman innovación, ganas y mucha ilusión es lógico que esto siga para adelante con mucha fuerza. Con todo ello, los tickets de la Heineken dijeron basta hasta completar el aforo cuyo momento de esplendor se vio a las 21:40. A pesar de contar con diez insignificantes minutos de retraso la expectación era máxima, y SKIZOO recibió una fortísima ovación en su salida. Un insaciable público respondía así a un gran montaje que los de Morti habían desplegado en la Gran Vía. Cuando afloja la música rock de ambiente, entre humos, oímos un tono celestial para dar la bienvenida al ídolo de la noche, Morti –su cantante-. “Solo estás tu” se convirtió en el tema de presentación recibida entre cuernos.

Esta fue una noche en la que se congregaron dos tipos de público en la sala. Por una parte, los convencidos fans que recitan y enloquecen con los movimientos de Morti y la potencia de los ritmos, y por otra, los que iban acompañando a éstos seguidores que conocían poco más que los singles. Pues bien, ninguno de ellos se fue con mal sabor de boca. De hecho, quizá los segundos disfrutaran más al no esperar tal espectáculo.

De este modo, no defraudaron en ninguna parte del concierto y supieron combinar sus éxitos más sonados con el resto de canciones. Desde “Elixir”, o “Arriésgate” pasando por “Inzerteza” hasta temas como “Hace tiempo”, “Tu peor pesadilla” o “¿Dónde estás?” hicieron gala a la fama de SKIZOO de espectacularidad.

Al margen de la música, lo mejor: Morti. Sus frenéticos bailes, sus improvisados movimientos de zombie, su estética mística y sus alardes de activista y poeta dieron mucho juego durante todo el concierto, y sobre todo entre canción y canción. Al igual que ROMEO, éstos también tuvieron palabras para el tema estrella, las elecciones en la canción “Habrá que olvidar”. Destacó al margen de los solos riffs roqueros, un solo del batería de Dani Perez que fue acompañado por palmas semi-flamencas después de “No está todo perdido”.

Como es de rigor, despedida formal para volver al escenario con “¿Dónde estás?”. Tras dos minutos de espera, vuelve Morti con el decorado completamente azul bajo los focos de iluminación. Cuatro temas con sorpresas sirvieron para clausurar una noche especial en una sala que se convirtió en el “templo de los cuernos”. Entre los inesperados momentos finales, recorremos “¿Qué vamos hacer?” que sirvió para presentar a toda la banda y para lucir a una compañera que colaboró en directo, la impresionante Belén Arjona. Y para la recta final, tres temas para de nuevo no desilusionar ni a sus fans ni al resto de los asistentes; “Algún día”, el single “Dame Aire” y “Renuncia al Sol” con la que alcanzamos el final de una fiesta en Madrid. Una despedida muy acogedora entre cientos de púas que tiraron tanto Edu como Jorge Escobedo.

En resumen, ROMEO hizo lo que tenía que hacer, y SKIZOO desbordó las previsiones de lo que es un buen concierto. Una gran noche.