MIDGARDSBLOT FESTIVAL – UNA EXPERIENCIA MÁS ALLÁ DE LO MUSICAL

Finntroll
Tras las positivas primeras impresiones, toca relataros las distintas jornadas del festival y esta no podía ser más original que con la ceremonia de sangre junto a los Folket Bortafor Nordavinden a los pies del Valhalla Stage. Un evento envolvente que te introduce de lleno en él.
La “Blot Ceremony” consiste en variados cantos (plegarias) y distintos panderos con los músicos y la seguridad en circulo y con un acceso para que los “Bloters” vayan accediendo a rendir sus respetos a dos estatuas de madera que ungen con vino, a modo de sangre y junto a unas ramas, las pasan sobre estas imágenes y luego se marcan la cara y algunos realizan gritos de liberación. A lo largo de las horas, pasan por ahí los que lo deseen, parejas, amigos, niños, familias y rinden sus respetos todo dentro de un marco de música y buenas vibras, en donde todos somos una gran familia. Algo nuevo y que me marco positivamente, como ceremonia inicial ante el gran evento que estaba por iniciar. Majestuoso sin duda,
Tras cargarnos de energía y dejarnos invadir por el buen rollo y las agradables instalaciones, nos propusimos a disfrutar de la primera banda, los finlandeses de Finntroll y su peculiar folk metal, que vino de perlas para abrir este evento. Una banda que nos puso a bailar desde sus primeros acordes, además de que ya veníamos muy dispuestos con la ceremonia inicial. Hubieron pogos de todos los tipos, en donde el público disfrutó como niños.
No está de más resaltar el buen sonido de todos los escenarios y el acertado juego de luces, así como lo sencillo que es disfrutar de los conciertos en este festival, ya que al no ser un evento tan masivo, resulta fácil moverse entre líneas para ver a tus bandas desde el sitio que desees, incluso llegar a las primeras filas sin ningún problema. Esta es sin duda una de las características que valoré mucho en Midgardsblot; lo sencillo que resulta disfrutar de tus bandas favoritas, sin necesidad de correr entre escenarios o apretujarse durante horas para guardar un sitio.
Aclaraciones aparte, Finntroll nos mantuvo la temperatura en lo más alto con un concierto ameno y divertido, su peculiar y original sonido hizo las delicias de los puntuales asistentes y encaminó la jornada de la mejor manera. El otro detalle que posee este festival, es que, si bien son bandas que han estado en muchos de los festivales que visitamos, a veces por la dinámica de los mismos y lo masivos que resultan ser, solemos darle prioridad a las bandas de siempre. En Midgardsblot, puedes disfrutar al completo de los conciertos, ya que nunca se cruzan en el orden y lo pequeño que resulta las instalaciones nos permite ver a todas las bandas al completo y luego desplazarnos al otro escenario sin prisas y disfrutar de la siguiente banda con tranquilidad. Otro punto a favor de este original evento.

Enslaved
Lili Refrain, la italiana y multiinstrumentista nos dejó con la boca abierta; primero con su voz y luego con el buen hacer de varios instrumentos combinando guitarra eléctrica, voces, percusión, sintetizadores y bucles, consiguiendo con ello atraer las miradas de todos los asistentes. Una actuación muy envolvente a media tarde que nos dejó un muy buen sabor de boca. Este es otro de los puntos fuertes de este festival; la oportunidad de descubrir nuevas cantantes, bandas que usualmente no conoces o no asisten con regularidad a los festivales más masivos. Eso y el ambiente del mismo festival, consiguen que este tipo de artistas se disfruten aún mucho más, ya que el escenario y el marco donde está ubicado engrandece este tipo de estilos.
Lili se encargó de hacer todo y dejar sin duda una muy buena impresión en Borre. Tomad nota de la artista y no le perdáis la huella y si podéis verla en directo, no lo dudeis, estoy seguro que os gustará su original puesta en escena.
Pero si algo posee este festival es la oportunidad de disfrutar de nuevas bandas o bien de degustar aquellas que no solemos ponerle atención en macro festivales e incluso por que no descubrir y saborear a la perfección otras que nos suenan, pero para las que no hemos sacado tiempo para escuchar. Esto nos pasó con Sylvaine el proyecto musical en solitario de la multiinstrumentista de metal noruega Kathrine Shepard. El proyecto comenzó en Oslo en 2013 y ha lanzado cuatro álbumes hasta la fecha. En 2019, Shepard se convirtió en la primera mujer en obtener una nominación al mejor álbum de metal en los premios Grammy de Noruega.
Un evento que nos dejó simplemente alucinados, algo difícil, tomando en cuenta que las bandas previas, nos habían caldo muy hondo. Pero es Midgardsblot, aquí todo es mágico y además puedes disfrutar de los conciertos de las bandas con total tranquilidad y disfrutar su repertorio completo, sin prisas ni agobios de público. La voz de Kathrine, es sublime, así como toda la banda sonora que le acompaña.
Cerramos la jornada o eso creímos con Kampfar, con quizás el mejor show que hayamos visto de nuestra carrera y además en su pueblo, vamos, no podíamos elegir mejor momento para verles. Contundentes y muy sueltos, se notaba que tocaban en casa y con su gente y este tipo de situaciones, no se dan siempre, de allí lo especial de su repertorio y actuación.

Kampfar
Kampfar es una banda de black metal con influencias del viking y el folk metal originaria de la ciudad de Fredrikstad, en Noruega. Según su vocalista, el nombre es un antiguo grito de guerra para invocar a Odín o Wotan. Pues esa noche, seguro sus espíritus estuvieron sobrevolando Borre, ya que fue un directo lleno de fuerza, con sus mejores cortes y un Per Joab, vocalista en un gran estado de forma. El sonido acompañó y de qué manera, así como las luces y ese bosque iluminado con su música de fondo, que nos helaba la piel, fantástico.
El escenario principal, cerraba, pero aún quedan sorpresas en este original sitio y si no, no dejes de acudir al Gindehallen, la preciosa casa construida a semejanza de la original, de donde partieron los primeros grupos de vikingos a conquistar nuevas tierras. Ahí disfrutamos antes de Nanna Barslev, y al final el peculiar Nebala, proyecto de Jonas Lorentzen, exvocalista de Heilung y actor en el filme ‘The Northman’, todo un personaje sin duda. Su peculiar presentación, no estuvo a la altura de lo que esperaba, se me hizo pesada y aburrida, porque pedía mucho tiempo en preparativos y charlas fuera de contexto. Pero fue curioso verle y degustar algunos de sus temas, antes de emprender nuestro camino a la tienda y poder descansar de un día tan intenso de emociones y sensaciones.
Por si fuera poco, el camino de regreso a nuestra morada, a través del bosque noruego, iluminado y al final la última sección de los Mouds, completamente a oscuras es sin duda también una pasada, para encontrarnos de lleno al final con la hoguera mítica que realizan los “Bloters” al frente de la entrada al camping, otra experiencia única que hay que vivir allí. Al final con seguí meterme en mi tienda y dormir tranquilamente, no sin antes, pensar en todo lo vivido y que nuevas aventuras tendría para mí la segunda jornada.
Jueves 17:

Sowulo
Tras disfrutar de un desayuno en la zona de fuera del camping a escasos metros del fiordo, de sus hermosas vistas, un detalle que no tiene precio, da igual si hace frío o calor, las vistas son insuperables al calor del buen ambiente de los “Bloters”. Igual, puedes bañarte en sus frías y apetitosas aguas, a mí en lo particular lo prefiero o bien ir a unos 15 minutos caminando a una zona preparada en el pueblo, una especia de gimnasio con amplias duchas que funciona hasta las 14.00h y darte un buen baño. La s vistas son muy agradables y de paso pillas un supermercado de paso para pilla provisiones, que nunca vienen de más.
Listo para la segunda jornada y que mejor que disfrutar de una batalla épica de vikingos, con toda su indumentaria y mala leche, con fuertes golpes y espadas incluidas. Esta experiencia fue sin duda divertida y nada mejor que el infiel del Midgardsblot, para sentirse como en el pasado. El director de orquesta se lo curra y los golpes que se dan, en donde hay tanto hombres como mujeres, no se cortan. Pero todo queda en una llamativa anécdota que aporta nuevos ingredientes a este original festival. De la jornada del jueves me impresionó Sowulo; pagan folk de Holanda en la honda Heilung, que me dejó un grato sabor de boca, por su presencia y sonidos.
Sowulo es un proyecto formado por el multiinstrumentista, compositor y productor holandés Faber Horbach. Con una gran pasión por la música, la historia y el chamanismo, Faber tiene la necesidad de crear canciones melancólicas y significativas, llenas de espíritu y profundidad. Es por ello que disfrutarles esa tarde y en ese escenario tan particular, incremento aún más las sensaciones de sus temas. El marco del festival, insisto, añade majestuosidad a todas las bandas y sus actuaciones. Estoy seguro que bandas como Sowulo ganan enteros en festivales como estos, a verles en pequeñas salas.
Iotunn una banda Danesa/Islas Faroe que practican una metal progresivo, nos ofreció un directo muy particular por su contundencia y llamativos cambios de ritmo en el Kaupangr Stage, uno más pequeño en la zona medieval de las tiendas. Pero sin duda las vestimentas del cantante se llevaron toda la atención con su larga túnica blanca. Una banda interesante de seguirle la pista.

Nordjevel
Nordjevel en este mismo escenario repartió su peculiar Black metal noruego con excesiva brutalidad, lo cual gusto a sus fieles en este pequeño escenario. Se nota y mucho cuando las bandas son locales y para nosotros, verles tocar en casa, siempre como se disfruta más, ya que la banda está en su charco y se sobreexpone mucho más, dando con ello conciertos más enérgicos. Lo mismo sucedió con los locales Enslaved, estos ya tienen su recorrido, ya que su origen se remonta a 1991y desde entonces han ido evolucionando bastante. Debo añadir, que era una de las bandas que tenía muchas ganas de disfrutar, ya que sus últimos trabajos me han dejado muy buena impresión y la verdad lo han bordado. Esta vez en el escenario principal en el Valhalla Stage, cerrando la jornada con un directo apasionante. Mira que he coincidido con ellos en otros festivales, pero por esas cosas del destino, vas sacrificando bandas por ver otras y sabía que aquí en Borre, podría por fin dedicarles tiempo y disfrutar en plenitud de toda su actuación.
Si la primera jornada me había enseñado nuevas bandas, esta no iba a ser la excepción en el segundo día sobre todo los Sowulo, que me marcaron bastante. Pero no puedes irte sin pasar a la casa, a Gildehallen y despedir la noche como se merece junto a los locales Folket Bortafor Nordavinden, todo un espectáculo que no debes perderte, con el que cierras con broche de oro la jornada su original sonido de las antiguas culturas nórdicas, además que te además de divertirte mucho ya que improvisan bastante lo cual lo hace mucho más cercano.
Viernes 18:

Garmarma
Mañanas frías, toda una delicia y calor al mediodía) lo cual esta vez no perdonamos para bañarnos en el fiordo y disfrutar sus heladas aguas, creedme, qué pasada. Lo único que echo de menos fue no hacerlo más veces, pero os juro que si vuelvo, intentaré hacerlo todas las mañanas, porque ha sido como rejuvenecer varios años. Hacía tiempo que no lo pasaba tan bien en este tipo de lugares, sin el agobio de los niños, los viejos peleándose por un sitio y las molestas sombrillas. Aquí fue genial y tras el chapuzón, una merienda/comida, mientras nos mojábamos los pies allí sentados, vamos, de lujo.
Abrimos con Gangar, que es una banda de folk rock noruego de energía joven y salvaje que no olvidarás pronto. Gangar arregla melodías instrumentales tradicionales noruegas y eso le da un aire divertido y atrevido a sus temas. Vamos este tipo de bandas que sólo ves en sitios como este, insisto.
La jornada me dejo a los Skáld, una banda francesa de música folk formada en 2018. Su estilo está marcado por fuertes influencias del folclore nórdico, así como el uso de instrumentos tradicionales. Os prometo, (sin coma) que los instrumentos y su puesta en escena es brutal; cuando tocaron su corte “Valhalla”, vamos, pone los pelos de punta. Es que, insisto, escucharles y verles allí en ese original marco, fue una muy grata experiencia. Además, la manera que la banda conectaba con el público fue bestial, la hora de su actuación la disfruté como nunca y se nos hizo corta, pero vaya que fue una grata experiencia.
La otra banda que tenía ganas de ver eran los Blackbraid que es un proyecto estadounidense de black metal de las montañas Adirondack, (Nueva York), formado en 2022. El proyecto es el esfuerzo en solitario de su creador, Jon Krieger. Esta vez nos trasladamos al escenario pequeño, que estaba abarrotado y fue apoteósico. La entrega de la banda, sus cortes, cautivaron a todos esa noche, dejando una grata impresión con su original Black metal. Una manera distinta de entender el estilo, pero no por ella ausente de su fuerza y velocidad. La voz de Jon es muy envolvente así como los originales cambios de estilo. Pero cuando la banda se pone en plan agresivo, lo rompe. Un sueño cumplido y me fui de allí con un chute de energía inimaginable, por lo bien que sonaron y haberles podido disfrutar en directo y cerca de las primeras filas. No le perdáis la pista a esta banda y todas las que han tocado en este festival, que tanto las más extremas, como las de folk os dejarán muy buenas sensaciones.
Sábado 19:

Mari Bone
El único día que amenazaba “Heavy rain” por lo que nos propusimos salir preparados, aunque el inicio de la jornada la pudimos disfrutar sin la lluvia. De la jornada me quedo con los Garmarna es una banda de folk rock originaria de Sundsvall, Suecia y fundada en 1990. Sus canciones son principalmente viejas baladas escandinavas, incluso medievales. Otra grata sorpresa el poder descubrir esta original agrupación, que nos dejó hipnotizados durante toda su actuación.
Mari Boine, anteriormente conocida como Mari Boine Persen (8 de noviembre de 1956), es una cantante noruega perteneciente a la etnia de los saami, conocida por haber combinado el rock y el jazz con la música yoik de su pueblo natal. Creedme que esta mujer posee una aura muy especial y fue otro de los buenos descubrimientos que hicimos en el festival. Fue una jornada para quedarnos atónitos ante los grandes artistas que pasaban por los escenarios. Esta señora canta como los dioses, pero además posee una energía y una manera de ser y cantar que te capta a la primera, te conquista con una original voz y forma de bailar que fue para mi todo un regalo. Este festival, te lleva desde lo más extremo hasta lo más sensible y no porque una cosa no contenga la otras, sino, que puedes capturar estilos tan opuestos, pero a la vez tan sensacionales, que todo tu ser sale lleno de experiencias, todas ellas muy positivas. Mari Bone, quedará como una de muchas artistas que me han dejado huella ese precioso fin de semana en Borre, Vestfold.
Quedan bandas como los conocidos Naglfar una banda de Black metal, procedente de Suecia y formada en 1992. El grupo está conformado por Jens Rydén y Kristoffer Olivius, conocidos antes con el nombre de “Uninterred”. En la mitología nórdica, ‘Naglfar’ o ‘Naglfari’ es un barco hecho enteramente de las uñas de los dedos de las manos y de los pies de los muertos. Durante los eventos del Ragnarök, se predice que Naglfar navegará hacia Vígríðr, transportando a las fuerzas del caos que lucharán contra los dioses. Otra de esas bandas con las que he coincidido en otros festivales, pero que por fin he podido degustar al completo y si bien posee temas que me cautivan, no termino (en presente?? En pasado – entonces con acento) de inyectarme lo suficiente o lo que imaginaba, pero aún así su directo fue llamativo.

My Dying Bride
El que si me aburrió fue Mortiis que con tanta introducción y teclados, nos terminó cansando y optamos por ir al bar, a degustar alguna bebida la última noche de festival y de paso resguardarnos de la lluvia. Hecho que nos sirvió para conocer gente nueva, charlar y sentarnos un rato. La noche la cerrarían My Dying Bride con otro gran concierto, en su línea, otra banda con la cual aún no termino de conectar lo que quisiera, pero que las cosas como son, lo bordaron, bajo la lluvia, ahora sí, más contundente. No podía faltar despedirnos de la casa, de la Gildehallen con los Runahild, pero unos pocos temas, ya que el domingo salimos muy temprano y había que desmontar la tienda, pillar el bus, a la estación y el tren de las 7:00h am. Poca broma.
Tras una despedida sincera y sentida y con la sensación de que volveremos, nos despedimos de la casa y miramos atrás, hacia el escenario y el bosque iluminado, caminamos bajo la lluvia y los “Mouds”: vimos de reojo la hoguera y la gente bailando y me propuse descansar. Lo bueno vendría de madrugada, desarmando la tienda, bajo una lluvia torrencial, guardar y recoger las cosas y salir a tiempo para llegar al aeropuerto con tiempo y agotados al dormir poco, pero con una sonrisa, de que la experiencia ha sido invaluable, única y con el deseo ferviente de regresar en 2024. Nuestro regreso a Madrid y al calor, fue un visto y no visto, ya que dormimos durante todo el viaje. Pero lo dicho, ha sido uno de los festivales que mejor sensación me ha dejado en años y mira que me he recorrido Europa con algunos de ellos. Cada uno es especial y único, pero creedme, Midgardsblot, posee algo que sólo ellos tienen, su magia y su entorno lo hacen único.



