Entrevista con Quini de Benito Kamelas. Más de 25 años en el rock español llevan Benito Kamelas, y es justamente ahora una de las mejores épocas del grupo, por no decir la mejor. Su vocalista, fundador y alma mater, Quini, nos brindó como siempre una charla a corazón abierto, sin ataduras. Contando lo bueno y lo malo del pasado, presente y futuro, apareciendo entre lo positivo, las reacciones a su nuevo álbum, Justicia Poética.
Quini: «Soy un poco el Nostradamus del rock»

P: Buenas tardes, Quini, soy Edu de Rockinspain, ¿Cómo estás?
Bien, aquí preparado para el lío.
P: Cuatro años desde la última vez que hablamos, presentando nuevo disco. ¿qué tal está yendo la promo de momento?
Pues tío, la verdad es que muy bien, encantados. Cuando el disco arranca como ha arrancado este, todo viene bien.
P: ¿Cuál ha sido tu estado de ánimo para grabar «Justicia poética»?
Mira, te voy a decir la verdad, ‘Resiliencia’, el anterior disco, nos dio un impulso tremendo. Han sido cuatro años de gira, y podríamos haber seguido girando (risas), la gente ha reaccionado genial ante ese disco, así es que la grabación del nuevo la he afrontado con el mismo sentimiento que ‘Resiliencia’. ‘Justicia Poética’ podría ser un ‘Resiliencia 2.0’, un punto y seguido. Continúo contando aquellas espinitas que tenía pendientes y las he plasmado en este, y estoy encantadísimo y flipando con la reacción de la gente de los temas nuevos en los primeros conciertos.
P: En el disco anterior tuviste que arrancar con formación renovada, ¿Quiénes te acompañan en el nuevo disco?
En este disco el único cambio es que antes estaba Mario en el bajo y ahora está Rubén, que era nuestro técnico de sonido y le dijimos, a soltar la mesa y coger el bajo (risas). Nos da un punch bestial, es una persona que además de tocar muy bien es muy inquieto, y aporta mucho a nivel personal, está pendiente de todos… el resto seguimos los mismos: Enrique a la batería, Samu a las guitarras y Zoran a la guitarra solista. Bueno, y yo a las voces (más risas).
P: Siendo el segundo disco con la misma formación, ¿Has notado que eso facilita la grabación a nivel de automatismos?
Sí, lo que más he notado es lo bien que nos comprometamos. Yo llevo 27 años, desde que sacamos “Qué más da” la primera maqueta, y tengo ciertas rutinas y formas de componer muy marcadas. Entonces, ya en el anterior disco me di cuenta que podía contar con ellos, Zoran y Samu que son los compositores de la mayoría de temas, me han sabido coger perfectamente el hilo. Si hacemos un símil con el fútbol, me la han dejado botando para que yo solo tuviera que empujarla (risas).
P: Has conseguido que nuevos músicos compongan canciones que para la gente son estilo Benito Kamelas 100%.
Sin duda alguna. A ver, hemos querido dar un pequeño salto a nivel de sonido, actualizarnos un poco, hay temas más complejos como “Justicia Poética”, hemos metido doble bombo que es algo no muy habitual en Benito Kamelas… hemos querido evolucionar un poco sin perder la esencia. Enfrentarnos por ejemplo a la versión de Pancho Céspedes, “Vida Loca”, era un reto. Es un tema que va a un tempo muy marcado, es otro estilo pero ahí está la gracia a la hora de hacer una versión. Hemos conseguido actualizar un poco a la banda, aunque mi forma de cantar y entender la melodía y las letras eso no cambia, eso siempre estará en la banda.
P: «Justicia Poética» como muchas veces sucede es el título tanto del disco como de una de las canciones. ¿Qué surge primero, la idea global o el propio tema?
No sé si te acuerdas que hace cuatro años, en ‘Resiliencia’, comentaba que primero puse el nombre al disco y luego ya desarrollé las canciones. Aquí me ha pasado parecido, cuando yo pienso en un nuevo disco, lo primero que se me ocurre es el título, es una forma de decir: Ya tengo algo en mi cabeza.
El concepto de ‘Justicia Poética’ lo escuché en un programa de radio, busqué el símil porque no le había prestado atención y al ver lo que significaba, el karma… dije: ya tenemos título. Teníamos fecha de entrar a grabar, si la DANA fue un martes el domingo siguiente, y claro, estaba todo el disco preparado cuando pasó lo que pasó. O sea, ‘Justicia Poética’ no fue una canción pensada por la DANA, sino que como pasó con ‘Resiliencia’, que después de tener el disco pasó todo el cambio de banda, dejarlo con mi pareja, llegó el COVID… parecía que estaba predestinado ese nombre. Pues aquí ha pasado lo mismo, soy un poco como el Nostradamus del rock (risas).
Si nos fijamos en la letra de ‘Justicia Poética’, podría encajar perfectamente para narrar la tragedia sucedida.
P: Dedicas un tema con un sonido muy punk a «Teruel», uno de los más rápidos del disco y que no sé si también será de los que llevéis al directo. ¿Llevabas tiempo pensando en dedicarle una canción a esa ciudad?
A ver, Teruel es la provincia con muchísima diferencia, en la que más hemos tocado a lo largo de nuestra carrera, mucho más que en Valencia por ejemplo.
Todo comenzó porque un amigo de Teruel, cuando sacamos la primera maqueta, se llevó una caja para allí y se vendió la hostia de bien. De hecho, creo que en ese momento solo salimos a tocar en un pueblecito de Córdoba, y dos veces a Teruel. Sería el año 1998-1999. Desde ese año, llevamos veintipico años sin faltar a la fiesta de vaquillas, es brutal. Yo no sé qué pasa con esa canción, pero cuando la tocamos en estos primeros conciertos la gente se vuelve loca, parece que sea una canción antigua como “He decidido” o “Loko”. No sé si es que todos son de Teruel (risas) o que son como los de Bilbao que nacen donde quieren pero todos se sienten de Teruel, pero es alucinante. Por ejemplo, el otro día estuvimos tocando en Benassal, y lo que pasó con esa canción no fue normal. Apenas llevaba una semana la canción y fue una locura, sin duda la vamos a tocar en directo seguro.
P: El estilo de canción ayuda también, es muy pegadiza y rítmica.
¿Sabes lo que más me ha ilusionado de este tema? Fuimos a presentarlo a Teruel, en el salón de plenos del ayuntamiento, y el cariño de la gente… no sabes lo que es ir por la calle y que te pare una señora: “Ay bonico, qué bien lo habéis hecho, está muy bien”. Yo soy una persona muy cercana, y cuando te pasan cosas bonitas como esta, te sientes que da igual todo lo demás, eso no te lo quita nadie.
Y, sin que se ofenda nadie, la gente de Teruel se siente más valenciana que de Aragón, por ejemplo. Los que hemos subido tantas veces lo sabemos.
P: En el lado opuesto tenemos una letra más dura como la de “Bullying”. ¿Es una historia personal?
Pues mira, “Bullying” es… al igual que en el disco anterior estaba “Abril”, que son esas espinitas que vas acumulando en la vida y no te quitas, donde si no eres capaz de enfrentarte a ellas no salen, y lo que hay que hacer es sacarlas. Está contada en primera persona y es tan real como que estoy hablando contigo ahora mismo. Eso lo sufrí yo. Mi padre trabajaba en RENFE, primero en Linares Baeza, luego Guadalajara, Albacete, Almansa (donde yo nací), cambiando de colegio cada vez, y luego ya al sacar plaza en Valencia vinimos, y el recibimiento en el colegio no fue bueno. Por mi bien, y por sanar por dentro, e incluso ayudar y dar voz a esto, tenía que escribirla.
Cuando acaba un concierto y se te acercan diciéndote lo bueno que eres, no se dan cuenta que esto nos puede pasar a cualquiera, al igual que los problemas mentales.
Yo creo que estamos obligados a dar visibilidad a estos temas tan importantes como el bullying. Yo, porque tuve la capacidad de poder salir adelante, pero otros no son tan fuertes y acaban haciendo locuras. Estoy contento después de ver como ha quedado el tema, la música empieza desgarradora, porque así fue la historia, fueron 2 o 3 años muy jodidos. A Valencia llegué con 10 años, bueno a Benetusser, y es un cambio muy radical. Cuando llega uno nuevo, eres la diana.
P: ¿Y te has encontrado años después o se te han acercado algunos de esos que te atacaban en el colegio?
Yo ando por mi pueblo tranquilamente, quiero que me vean como uno más, pero sí es como dices, y no me ha pasado con uno sino con varios. Se te acercan y te dicen, “Joder qué disco más guapo has sacado”, “Cómo me alegro de como te va”… y yo los miraba y pensaba: vale, la vida avanza, pero si os hubierais dado cuenta como erais de pequeños… lo pienso por dentro, yo no les voy a decir nada, porque si lo piensas los agresores son niños al fin y al cabo. Lo peor es lo que digo en el estribillo, que los de alrededor no digan nada, ni padres ni educadores. Yo he llegado a mi casa con la cara hinchada, y mi padre iba a hablar con los otros padres y le quitaban importancia, que eran cosas de niños. Claro, pero el que se quedaba con las hostias era yo, en este caso.
Y eso que yo salí, como cuento en la canción, porque un día probé a devolver la hostia, y el otro se quedó tres horas con la cara marcada (risas). Y desde ese día, ya me cogí cierto renombre, pero claro es muy triste tener que resolver las cosas así. Al fin y al cabo, consiguieron que yo me volviera una persona más mala, que se preocupara menos por los estudios, y en cierto modo a mí me cambiaron la vida. Yo no era mal estudiante, pero bueno la vida hay que afrontarla con todas las pruebas que te pone, y lo bonito es poder llegar a contarlo.
P: ¿Sueles escuchar tus discos una vez lanzados?
Ahora, lo tengo que escuchar para aprenderme las letras (risas), que hay algunas que todavía me cuestan. En el estudio las cantas de puta madre, pero luego en directo no te puedes permitir tantas repeticiones, las respiraciones…
Yo creo que ahora es un momento muy chulo para dejar de oírlo, en vacaciones escucharé otro tipo de música y así desconecto un poco. Pero es un disco que lo he hecho tan abierto, tan sin filtros, que podría escucharlo todas las veces que hiciera falta.

P: Colaboraste en el disco de Zenobia «Melodías encantadas «. ¿Cómo surge la colaboración?
Bueno, pues me llamó Jorge Berceo, me lo propuso, y la verdad es que Zenobia es un grupo que he oído un montón de veces, me encantan el tono que tienen, su rollo… y me hizo un huevo de ilusión. Me fui al estudio donde grabo mis discos, con Vicente, para darle mi toque personal sin perder la esencia de la canción, y en el trozo donde haces la declaración dedicada a la gente, al público tanto suyo como nuestro, lo disfruté mucho. No fue fácil porque Jorge tiene una voz de la hostia (risas). Pero bueno, lo disfruté mucho y creo que ha quedado de puta madre, sinceramente.
P: Estuviste también en la presentación del libro de Maldito Records, en FNAC, como una persona muy vinculada al sello. ¿Qué es lo que más valoras del trabajo que hacen respecto lo que tú necesitas como músico?
Yo conozco a Emilio desde mucho antes de abrir Maldito Records, cuando era cantante de Insania. Como conocía a los de Parking Fox, Transfer, la gente del movimiento rock de aquí.
Yo tenía un bar, y él venía regularmente con Enrique, y me comentó la propuesta que le llegó, y le animé a tirar para adelante. En ese momento nosotros teníamos contrato discográfico y al acabar ya nos fuimos con él y hasta el día de hoy. Me han ayudado siempre, me han apoyado, sin prisas, poniéndolo fácil, cuando me quedé sin grupo Emilio fue una de las dos personas a las que llamé junto a Vicente mi productor, y los dos sin dudarlo me dijeron: a muerte contigo. Eso son cosas que nunca voy a olvidar. Para mí es esa familia que uno elige y yo me siento muy afortunado, siendo además manager de la banda. Tenemos casi 40 fechas hasta acabar el año, creo que es un poco la justicia poética que merecía la banda. Es momento de disfrutar, celebrar y que la gente se emocione, y yo con ellos.
P: Revisando vuestra agenda de conciertos, vais a recorrer muchas de las ciudades de este país. ¿Es un orgullo ver que tenéis tantos bolos, con la competencia que hay hoy en día?
Pues sí, es una cosa increíble. La mayoría de conciertos que tocamos no son en festivales, son pueblecitos pequeños, los festivales están muy bien, pero el cariño que te dan en un pueblo, en una sala, en Teruel por ejemplo, o en León que vamos a tocar, son sitios que te lo dan todo. Nosotros vamos a compaginar la presentación del disco en salas con los conciertos de festivales, y es complicado porque cada vez es más difícil encontrar salas, hay más grupos, mucha oferta y pocos locales. Y un sueño también poder llevar teloneros, a nosotros los Porretas nos lo ofrecieron en los inicios, o Marea, ser sus teloneros, y eso nunca lo voy a olvidar.
El problema de las salas en ciudades grandes son los horarios, te obligan a empezar pronto y a terminar antes porque luego abren para discoteca, y eso muchas veces impide esto que te estoy diciendo de llevar alguna banda de acompañante, o te toca reducir el repertorio. Se te quitan las ganas, la verdad.
P: Y además cada vez hay más festivales lo que puede reducir la asistencia a las giras de salas.
Sí, hay gente que se compra 3 entradas de festivales y con eso no se dan cuenta que ahí no ven el alma de la banda, no es igual un repertorio completo, con su prueba de sonido, cercanía… a lo que ves en un festival. La pena es cuando llevas teloneros en un concierto de salas y la gente se queda fuera haciendo botellón, me parece una falta de respeto. Luego quieres que haya renovación en los grupos, pero si no das oportunidades a nuevas bandas…
P: Y encima tienen la entrada pagada que incluye ambos grupos, estás perdiéndote algo que te viene incluido en el precio.
Exacto. Si lo pagas y no lo disfrutas… si hubiera que pagar más por ver al telonero, pues bueno, pero aquí estás renunciando a algo que te sale gratis. A mí alguna vez me han pedido una foto llegando a la sala, porque se me ha hecho tarde en el hotel, cuando ya ha empezado el primer grupo, y les he dicho: si no entráis dentro no hay foto. Yo empecé telonenando, Los Suaves también, si no les das una oportunidad no vas a poder hacerte un hueco en la vida.

P: ¿Habéis recuperado para el setlist algún tema que os haga especial ilusión?
Pufff el problema es que viendo la duración media de nuestros temas, en un concierto caben aproximadamente 20 canciones. Si presentas disco nuevo, ya tienes diez, más otras 10 que tienes que tocar sí o sí porque sino te cuelgan (risas) por lo que es complicado tío. Por eso es importante que te dejen tocar 2 horas en las salas, ahora mismo llevamos un repertorio de 1h 50’, y solo hemos presentado 5 canciones del disco nuevo. Es muy complicado. Hay gente que te pregunta por ejemplo por “La Guarida de los Gatos” que me encanta, pero es que no caben. Es algo que me atormenta. Mi ilusión sería poder hacer como hizo Metallica, vender una entrada única para 2 días tocando 2 repertorios distintos, igual repitiendo 3 o 4 temas, algo hay que inventar.
La gente debe saber que una vez estamos encima del escenario, y estamos disfrutando, podríamos tocar 3 o 4 temas más, pero siempre hay restricciones de contratos u horarios de la sala.
P: Para terminar, hay un formato de preguntas que últimamente se lleva mucho en los reels que consiste en elegir entre dos grupos, por afinidad. ¿Jugamos?
Claro, adelante.
Porretas o Reincidentes. Porretas
Porretas o Hamlet. Porretas
Porretas o La Fuga. Porretas
Porretas o Los Suaves. Porretas
Porretas o Marea. Marea
Marea o Los de Marras. Los de Marras
Los de Marras o Extremoduro. Extremoduro
Extremoduro o Platero y Tú. Platero y Tú
Platero y Tú o La Sombra del Grajo. Platero y Tú
Vencedor, Platero y Tú.
Muchas gracias Quini por atender con tu amabilidad habitual a Rockinspain, y a disfrutar de la gira que viene!
Muchas gracias tío por este ratito que me has concedido. Un fuerte abrazo
Fotos de: reaktiu

