Entrevista con Pablo Suárez de Argion. Cambio de cantante, tercer disco en seis años y muchos temas que tratar con Pablo, fundador y guitarrista de los asturianos Argion con el que compartimos esta charla para conocerles (y darse a conocer) un poco más.
Pablo Suárez: «Hay muchísimas bandas que hacen las cosas bien, pero además de trabajar necesitas acertar con la clave y tener un poco de suerte para estar en el momento adecuado»
Texto: Edu Bou
P: Buenas tardes, Pablo, soy Edu, de Rock in Spain.
Encantado. Yo soy Pablo, guitarrista de Argion.
P: ¿Dónde estás ahora mismo? ¿En qué ciudad te pillo?
Ahora mismo estoy en Galicia, en Pontevedra.
P: Imagino que estos días tenéis mucho movimiento en redes, muchas entrevistas y, sobre todo, mucha ilusión. Cada vez que alguien publica un disco debe de ser un momento especial.
Sí. Al final, es el resultado del trabajo de muchos meses. Todo se hace para vivir días como hoy y una semana como esta, con el lanzamiento. Está habiendo mucha actividad y mucha promoción. También estamos muy agradecidos a medios como vosotros, que nos dais espacio para hablar no solo de Argion y de nuestra música, sino de todo en general. Es un placer y lo vivimos con mucha ilusión.
P: Te veo contento.
Sí. Nada más despertarme les dije a mis allegados: «Hoy me tenéis que felicitar, porque he sido padre por tercera vez» (risas). Es lo que sentimos. Hoy nace por fin nuestro hijo y podemos compartirlo. Además, en este disco nos hemos abierto mucho. Tenemos ganas de conocer la reacción y empezar a recibir las sensaciones de la gente.
P: El disco se llama «VLTREIA» y tiene una portada estupenda. Mucha gente ya os lo habrá preguntado, pero quizá haya quien no conozca el significado. Cuéntanos la idea que hay detrás de «VLTREIA».
Todo el universo creado alrededor del disco parte de «VLTREIA », una expresión que se utilizaba antiguamente en el Camino de Santiago para animar a los peregrinos a continuar. Su significado viene a ser «sigue adelante» y recoge muy bien el espíritu de la banda.
Este disco también representa un camino. Nos hemos inspirado mucho en esa idea y en experiencias personales. En él aparece ese espíritu de seguir adelante pese a todo lo que puedas encontrarte, pese a las situaciones injustas que denunciamos y pese a todas las piedras del camino.
Argion es una banda que ha seguido adelante desde el primer día. Nos hemos encontrado con muchas situaciones difíciles, y todavía nos quedarán otras tantas, pero siempre hemos continuado y seguiremos haciéndolo. Para nosotros es una expresión muy poderosa y creo que la gente también puede hacerla suya.
P: Entre esas situaciones positivas y difíciles estará el cambio de vocalista entre un disco y otro. Imagino que fue una etapa complicada.
Exacto. Como en cualquier camino, hay momentos altos y momentos bajos. Ese fue, sin duda, un momento clave. Primero, por la dureza personal de que saliera quien había fundado la banda conmigo y que, además, es amigo mío.
Después, tuvimos que entender lo que suponía para el grupo. Cambiar de cantante es un movimiento decisivo para cualquier banda. El vocalista es lo primero que ve el público y, en nuestro género, todavía más. Era un paso muy importante y nos costó recuperar la ilusión y la fuerza necesarias para decir: «Vamos a por ello con todas nuestras ganas».
El disco también refleja ese proceso. Hablamos de personas y de cosas que nos han ayudado a llegar hasta aquí desde aquel momento, que claramente marcó un antes y un después.
P: «VLTREIA» tampoco aparece mucho tiempo después de «Lux Umbra».¿Había canciones compuestas pensando en el anterior vocalista?
No. Richard y Pany son vocalistas muy diferentes. Pasamos de una voz muy grave a otra mucho más aguda y agresiva. Todas las canciones se hicieron desde cero para Richard y contando con él.
Como hemos trabajado durante dos años en el disco y hemos ido publicando sencillos, hemos podido dedicar el cien por cien del esfuerzo a cada canción. Eso también ha dado la sensación de que no hubo un parón: desde «Lux Umbra» hasta «VLTREIA», Argion no se ha detenido. Me oirás repetir muchas veces lo de seguir adelante, pero es exactamente lo que ocurrió.
P: El disco contiene ocho canciones, además de los dos temas adicionales. «VLTREIA», por ejemplo, no ha sido single y me parece una canción espectacular. Os habéis guardado alguna joya, por lo visto.
Gracias, me alegra mucho oírlo. «VLTREIA» es una de mis canciones fetiche, tanto por la persona con la que la hacemos (Tete Novoa) como por lo que significa para mí y para el grupo.
La elección de los sencillos estuvo muy meditada. Empezamos con «Mi héroe», porque queríamos mostrar un contrapunto absoluto respecto a lo que se conocía de Argion. Queríamos que quien ya nos seguía entendiera que la banda iba a evolucionar y cambiar. Después publicamos «Junto a mí», que mantenía algo más de continuidad con lo anterior. Con «Renacer del héroe» y «Amanecer herido» ya mostramos al nuevo Argion: una banda más fresca y moderna.
Sin embargo, había que reservar algunas balas. «VLTREIA» es una de ellas y, para nosotros, es un himno. Es la canción que cierra el cuerpo principal del disco antes de los temas adicionales y lo significa todo. Esta semana lo hemos comentado varias veces: creemos que es la canción más completa que hemos hecho hasta la fecha.
También está «Eco de libertad», muy representativa de la banda por su temática y porque experimentamos con elementos que nunca habíamos utilizado. Sí, nos hemos guardado algunas joyas.

P: También habéis contado con colaboradores conocidos. A mí «VLTREIA» me ha gustado mucho, pero no solo porque aparezca Tete Novoa. Sin Tete seguiría siendo una gran canción. Los colaboradores aportan, pero las composiciones destacan por sí mismas.
Totalmente. En el caso de «VLTREIA», sí la compusimos pensando en ofrecérsela a Tete. La escribí durante mi Camino de Santiago del año pasado y compartía con él el sentimiento y el espíritu de ese camino.
Pero nosotros también la hemos escuchado sin Tete y la hemos ensayado así. Es una canción que nos mueve muchísimo. Creo que solo la hemos tocado juntos dos veces y en ambas terminamos llorando. Cierra el disco de una manera que te hace pensar mucho. Me alegra que te haya gustado.
P: «Mi héroe» y «Renacer del héroe» aparecen seguidas en el disco. ¿Están relacionadas?
Sí, aunque no fue algo premeditado. Cuando decidimos el orden de las canciones vimos que, casualmente, funcionaban así. Para elaborar un listado de temas hay que considerar las afinaciones, la armonía global y la función de cada canción. No puedes colocar seguidos dos temas que cumplan exactamente el mismo papel.
«Renacer del héroe» marca el ecuador del disco y es nuestra balada, entre comillas, porque realmente no es una balada. Terminó situada justo después de «Mi héroe», que ocupa una de las posiciones que tradicionalmente se consideran más importantes dentro de un álbum. Fue pura casualidad, pero conceptualmente quedó muy bien.
P: Yo tenía dudas sobre cuál era esa posición importante. Pensaba en la segunda o la tercera, pero dices que suele ser la quinta.
Depende de si el disco tiene introducción. Si la tiene, suele ser la quinta; si no, la cuarta. La primera canción casi siempre debe ser un sencillo y un tema muy directo. Es una convención de la industria, aunque hay gente que se sale de ella y obtiene resultados maravillosos.
La balada o la canción más experimental suele colocarse hacia el centro. El sencillo al que quieres dar más fuerza, alrededor de la cuarta o quinta posición. Y también conviene reservar un gran tema para el tramo final y cerrar el disco con fuerza.
Si terminas con una canción que deja mal sabor de boca, aunque ninguna banda componga deliberadamente temas de relleno, el cierre puede no representar bien el álbum. «VLTREIA» sí es definitoria. Si alguien me dijera que no conoce a Argion y me pidiera una canción para saber qué va a encontrarse, le pondría «VLTREIA».
P: Después aparecen dos temas adicionales. ¿Por qué los separasteis de esa forma?
El viaje principal se cierra con «VLTREIA». Después teníamos claro que queríamos incluir una canción en asturiano y llevar nuestra lengua al disco, con José Pardial y con nosotros siendo asturianos.
«La nuestra tierra» recupera una canción del primer disco, «Tiempo de héroes», pero no es una simple regrabación. Solo se conserva, por decirlo así, la estructura. Todo lo demás cambia. La letra se ha mantenido, pero se ha traducido al asturiano. Fue la primera canción que compusimos para Argion y tenía que estar en este disco.
«Sobre el mar», por su parte, fue la primera canción que publicó Argion. Incluir ambas era una forma de cerrar el círculo.
Además, la gente nos pedía constantemente «Sobre el mar» con Richard. Es una canción muy querida en los conciertos. A veces bromeo diciendo que no me gusta que me digan que es la mejor canción de Argion, porque fue la primera y eso implicaría que después hicimos algo mal. Para esta nueva versión añadimos una parte más propia del Argion actual.

P: ¿Cómo funciona la composición dentro de la banda?
Componemos entre todos. Esa es una de las cosas buenas del grupo.
P: Desde el punto de vista de la guitarra, ¿cuál ha sido la canción más difícil o la que más te ha costado?
Podría decir «Donde muere la fe», por ser el contrapunto oscuro del disco. Está hecha deliberadamente para no funcionar como sencillo.
También «Eco de libertad», porque en ella experimentamos mucho. Nos acercamos un poco a Rhapsody y Symphony X e introdujimos compases y estructuras muy complejas que nunca habíamos utilizado. Exigió bastante estudio. Fue una canción a la que llegué a tenerle mucha rabia hasta que terminé de grabarla.
P: Si la lleváis al directo, será todo un reto interpretarla.
Seguramente irá al repertorio. Cuando la pusimos por primera vez en el local, el otro guitarrista dijo: «Que Dios reparta suerte y que nos pille confesados» (risas).
P: Como muchas bandas, habéis evolucionado desde el primer disco y habéis probado aproximaciones al metal sinfónico y progresivo. ¿Os queda algún estilo con el que queráis experimentar?
Voy a darle la vuelta a la pregunta (risas). Hemos querido huir un poco de la nueva ola de sintetizadores y electrónica que está apareciendo en buena parte del power metal europeo. Nos gusta mucho, pero creemos que no somos la banda adecuada para adoptar ese sonido, aunque resulta tentador porque actualmente funciona muy bien.
Sí hemos introducido algunos elementos de metalcore. Hay partes grabadas con guitarras de más de seis cuerdas y, precisamente, «VLTREIA» contiene un breakdown. Es un género del que podemos obtener mucho, aunque eso no significa que vayamos a mezclar metalcore en todas las canciones.
Al mismo tiempo, y en un extremo bastante diferente del power metal, estamos bebiendo mucho del pop español y del indie, sobre todo Richard y yo. Creo que también nos aportará mucho en el futuro.
P: ¿Qué grupos de ese estilo estás escuchando?
Voy a sonar muy mainstream, pero precisamente hoy voy a un concierto de Arde Bogotá. También escucho a Ultraligera o Sexy Zebras. Soy muy seguidor de ese tipo de bandas.
P: Habéis cuidado mucho los estribillos. Varios enganchan y parecen pensados para funcionar en directo. ¿Qué importancia les dais al componer?
Es una marca de la casa. Aunque evolucionemos, siempre nos han dicho que tenemos estribillos muy pegadizos, coreables e hímnicos. Es algo que buscamos deliberadamente.
Hay canciones, como «Donde muere la fe» o incluso «Eco de libertad», cuyos estribillos no son tan comerciales, entendido como «pegadizos», no en un sentido negativo. Pero somos conscientes de que «Mi héroe», «Renacer del héroe», «Amanecer herido» o «VLTREIA» tienen estribillos que esperamos que la gente no pueda quitarse de la cabeza.
P: Hay oyentes que prefieren canciones pegadizas y otros que buscan composiciones tan extrañas que terminan sin saber dónde estaba el estribillo. En este estilo me parece importante empezar por algo que recuerdes y, desde ahí, descubrir el resto de la canción.
Exacto. Yo también escucho progresivo, como Opeth y bandas similares, pero en ellas busco otra cosa. Me sorprendería encontrar un estribillo convencional y pegadizo. Quien busque eso mismo en Argion se equivoca, porque nuestra propuesta es distinta.
P: Algún concierto de Opeth se me ha hecho largo cuando no estaba completamente metido en su propuesta, la verdad.
En el festival donde coincidimos Opeth y Argion (Sun & Thunder), aunque en escenarios diferentes, yo estaba en primera fila. Alguno de mis compañeros, en cambio, terminó yéndose hacia la playa (risas). Son gustos distintos.
P: Con este tercer disco parece que llegáis a un punto de inflexión. Como fundador de Argion, ¿estás contento con el lugar al que habéis llegado? ¿Estáis mejor o peor de lo que imaginabas al empezar?
Mucho mejor. De vez en cuando hacemos el ejercicio de mirar atrás, porque todo va muy rápido. En cinco años hemos tocado en festivales como Leyendas del Rock y el Z! Live, y hemos compartido cartel o escenario con muchas bandas importantes. De las grandes bandas españolas, prácticamente solo nos queda WarCry; con muchas de las demás ya hemos coincidido.
Todavía recuerdo cuando publicamos «Sobre el mar» y pensaba que llegar a mil reproducciones sería increíble. Hoy acumula más de medio millón. También recuerdo cuando vender quince o veinte entradas nos parecía maravilloso. Ahora miras atrás y ves que hace seis meses llenaste una sala en Oviedo en el final de gira.
Con el tercer disco seguimos siendo desconocidos para mucha gente y continuamos en la pelea por conseguir que nos descubran. Esa parte es bonita: hacerse ver y escuchar. Pero ya partes de una posición diferente. Desde que el disco apareció en Spotify a medianoche, empezamos a recibir mensajes preguntando y opinando sobre él. Eso antes no ocurría. Estamos muy contentos y con la ilusión de que ahora viene lo bueno.

P: Al mismo tiempo, vivimos una época con muchísima oferta. Las plataformas facilitan que se publiquen más discos, pero es imposible escuchar todo lo que aparece y el consumo es cada vez más rápido. ¿Crees que hoy resulta más difícil conseguir lo que habéis logrado?
Todo ha cambiado mucho. Para una banda que empieza desde cero, el panorama es muy complicado. La oferta es enorme. No es que la demanda sea muy baja, sino que la cantidad de propuestas obliga a diferenciarse, hacer algo distinto y trabajar muy bien el producto.
Hay muchísimas bandas que hacen las cosas bien, pero además de trabajar necesitas acertar con la clave y tener un poco de suerte para estar en el momento adecuado.
Nuestro primer disco salió durante la pandemia. Lo teníamos todo preparado y habíamos organizado una gira inicial muy ambiciosa por toda España, pese a no haber tocado todavía. La gira tuvo que aplazarse hasta tres veces. La discográfica nos decía que era una desgracia, y lo era, pero al mismo tiempo todo el mundo estaba encerrado en casa, escuchando y descubriendo mucha música. Creo que Argion llegó a más gente gracias a esa circunstancia.
Ahora el consumo es mucho más inmediato. No digo que debas venderte por completo a la inmediatez, a lo mainstream o a las redes sociales, pero sí tienes que encontrar la tecla que te permita llegar al público.
P: ¿Y cómo ves al público en este proceso de reinvención del género?
Hace poco, hablando de música, una persona me decía que escucha Metallica, Iron Maiden y AC/DC, y que «no hay relevo». Después recordó a una banda española «de unos calvos con barba». Le dije: «Sôber». Se sorprendió al saber que siguen activos (risas), cuando acaban de publicar uno de los mejores discos de su carrera. Esto demuestra que una parte del público no está al día.
También es responsabilidad de las bandas encontrar nuevas vías para llegar al público mayoritario, porque ese público existe.
P: Hablemos de conciertos. He visto que tenéis algunas fechas con Avalanch.
Estamos a punto de poder anunciar la gira completa. En estas cosas interviene mucha gente, pero sí puedo decir que será la gira más ambiciosa de nuestra historia. Será extensa, recorrerá España y apostará por las salas.
Creemos que llevaremos un buen producto y queremos defenderlo con un espectáculo que no sea simplemente otro concierto de una banda más. Queremos ofrecer un buen show.
La primera fecha ya está anunciada: empezaremos en Murcia el 21 de noviembre con Avalanch. Ahí comenzará este nuevo camino.
P: Habéis tenido cierta relación con Alberto Rionda y con Avalanch, ¿verdad?
Sí. Para empezar, compartimos agencia de management, lo que genera cierta cercanía. Además, Richard trabajó durante años con Alberto. Participó en la grabación de uno de los directos especiales de Avalanch, relacionado con el aniversario de «El ángel caído», y cantó con Isra. En aquella época Richard todavía estaba en una orquesta y no formaba parte de Argion.
También hemos tocado juntos varias veces y existen vínculos personales y geográficos. Avalanch es una referencia fundamental para nosotros. Argion existe, en buena medida, porque crecimos escuchando a dos bandas, y una de ellas es Avalanch.
P: Con tres discos publicados, ¿qué canciones ya no podéis quitar del repertorio?
Voy a decir una de las que sí se pueden quitar, por la que quizá me maten (risas). La canción con más reproducciones de Argion es «Melina», de Camilo Sesto. Grabamos una versión en el primer disco y en ella colaboró Richard; de hecho, fue nuestro primer acercamiento a él.
Cuando la hemos eliminado del repertorio, la gente siempre pregunta por qué no la tocamos. Cuesta mucho quitarla, pero tampoco queremos que el público nos conozca únicamente por «Melina», porque no es una composición nuestra.
«Sobre el mar» es otra imprescindible. También «Águila de sangre», que protagonizó el primer videoclip grande que hicimos. Y «Fuerza y honor» ha sido la canción con la que cerramos los conciertos durante los dos últimos años; creo que tampoco puede desaparecer.
Con «VLTREIA» se incorporarán varias canciones nuevas. Cuando publicas un disco tienes que defenderlo en directo. Ojalá algún día dispongamos siempre de conciertos de hora y media, pero nos adaptamos al tiempo que nos conceden. Si hay que priorizar, priorizaremos el nuevo disco.
P: Terminamos con una batalla de bandas. Tienes que elegir tu favorita entre las opciones que vaya proponiendo.
¿Europe o Bon Jovi? Europe.
¿Europe o Guns N’ Roses? Europe.
¿Europe o Rammstein? Europe.
¿Europe o Ghost? Me lo pones difícil, pero Europe.
¿Europe o Helloween? Helloween.
¿Helloween o Megadeth? Megadeth. Ahí ya estás tocando fibra.
¿Megadeth o Metallica? Megadeth.
¿Megadeth o Iron Maiden? Megadeth.
¿Megadeth o Judas Priest? Ahí me lo pones muy difícil. Por las sensaciones de los últimos conciertos que he visto de ambos, sigo con Megadeth.
¿Megadeth o Scorpions? Megadeth.
¿Megadeth o AC/DC? Megadeth también.
¿Megadeth o Queen? Mentiría si eligiera a Queen: de Queen conozco cinco o seis canciones. Así que sigo con Megadeth.
¡Pues victoria para Dave Mustaine y los suyos!
P: En Valencia hemos tenido a Megadeth y Judas Priest con apenas dos meses de diferencia. Fui a ambos conciertos y lo pasé mejor con Megadeth. Los dos estuvieron muy bien y Rob Halford rindió mejor de lo que esperaba, pero Megadeth está a un nivel espectacular.
Me alegra oírlo. Las dos últimas veces que vi a Megadeth me parecieron maravillosos. No diré que están mejor que nunca, pero sí a un nivel altísimo. A Judas Priest quizá le perjudica que haya habido más cambios y que ya no sea exactamente la formación de toda la vida. Por eso sigo quedándome con Megadeth hasta el final.
P: Por mi parte hemos terminado, Pablo. ¿Quieres añadir algo más?
Ha sido un placer. Ojalá podamos vernos en alguna de las fechas y coincidir si pasamos por Valencia.

