Con Disney After Dark se rockea mejor

Crónica de D.A.D (28 de Noviembre 2019)

Texto y Fotos: Javier Cascante

Una vez más Madness Live y Dragon productions nos deleitan con un espectáculo de primer nivel, esta vez en la sala Copérnico y con una banda que siempre impresiona en todos sus shows. La banda danesa D.A.D o como popularmente se le llama “Disney After Dark”, vuelve a los escenarios con su nuevo disco “A Prayer for the Loud” el cuál los pone nuevamente en el mapa, luego de una larga temporada sin nueva música por parte de la banda. En esta ocasión llegan a Madrid, siendo esta ciudad parte de su gira europea en la cual son acompañados por la joven promesa italiana “Hangarvain”.

 

HangarvainLa noche empezó con la banda invitada “Hangarvain” originaria del sur de Italia, quienes a pesar de ser una banda joven (inicia en 2013) poseen un repertorio muy llamativo y una energía y conexión con el público destacable, siendo un punto fuerte en la gira europea de D.A.D. Esta banda posee un sonido del Hard Rock con un Blues muy renovado, tomando referencia de bandas como Black Stone Cherry, Lynyrd Skynyrd, Magpie Salute, etc.

 

Hangarvain inicia su presentación de manera enérgica con canciones como “Into the Hangar” y “Rock Down the House” y a lo largo de su concierto recibieron un apoyo fuerte por parte del público, quienes a pesar de que la banda inicia a tan temprana hora, no dudaron en acudir al recinto para presenciar su espectáculo (el cual no decepciono). Hangarvain dió paso a la banda principal despidiéndose con una interpretación de “Black Betty” de ZZ Top y “Sliding to Hell” una canción de su última producción discográfica “The Great Machine”.

 

En una espera de aproximadamente 45 minutos para escuchar a D.A.D, decenas de personas poco a poco empezaron a abarrotar el recinto y comprar mercadería de las bandas, así como saludar y tomarse fotos con los muchachos de Hangarvain. A pesar de que fue una larga y tediosa espera, los asistentes aprovecharon para comprar cervezas y lograron pasarla bien mientras los técnicos de la banda dejaban el escenario y los instrumentos listos para el espectáculo.

 

D.A.DD.A.D inicio su concierto de manera impresionante con un bloque seguido de canciones como: “Burning Star”, “Evil Twin”, “Jihad” y “Rim to Hell”; las cuales fueron la pólvora que encendió los ánimos y la emoción entre los espectadores, poniendo el show en un nivel muy alto desde los primeros momentos del concierto; si así iniciaba el concierto estaba claro que la banda no se iba a guardar nada, lo cual demostraron a lo largo de las casi 2 horas de show que nos ofrecieron.

 

Al recinto ya no le cabía ni un alma más y Jesper Binzer finalmente hablo con el público en un intento de castellano tosco pero entendible e inglés, agradeciendo por la asistencia y mencionando que a pesar de ser jueves en realidad para él era viernes (luego de preguntar al público cómo se dice viernes en español) a lo que el público respondió de manera muy positiva deseando que así fuera realmente.

 

La euforia y energía que transmitía Jesper fue impresionante y ocasiono que el público cantara sus canciones cada vez con más fuerza, cada vez las personas del frente estaban más apiñadas y se sentía un ambiente más y más caliente en la sala. En general todos los integrantes ayudaron a encender ese ambiente ya que el guitarrista Jacob Binzer acaparó el protagonismo en varios momentos con sus nítidos y precisos solos de guitarra, además de su carisma (bastante rockstar dicho sea de paso) ya que se acercaba cada vez más a los asistentes durante sus solos de guitarra y sus gestos de “sobrado”.

 

D.A.D¿Qué decir de su excéntrico bajista Stig Pedersen? Pues además de su excentricidad Stig nos regaló la más grande pasarela de bajos con formas extrañas que se ha visto en un concierto, desde un cohete espacial, un bajo transparente, uno con la forma inversa (o sea el cuerpo del bajo con forma de diapasón y el diapasón con la forma del cuerpo de bajo), una calavera, una cruz de metal con un avión de clavijero, etc. Evidentemente a pesar de que estos bajos solo poseían 2 cuerdas a Stig solo le hizo falta esto para animar al público con su espectáculo y buena ejecución.

 

Ademas Stig hizo gala de sus dotes como cantante durante una sección del show con canciones como “Jackie O” y “Riding with Sue”, en las que demostró ser un capaz frontman y que su excentricidad va más allá de los bajos con formas curiosas.

 

El show continuó y llegando al final hicieron versiones cada vez más extendidas de sus canciones más populares, aprovechando estos momentos para lucirse con sus instrumentos y para fomentar la interacción con el público (que se mantuvo durante todo el concierto). En “No Doubt About It” Jesper y Laust Sonne quedaron varios minutos solos en el escenario. Jesper comenzó a hablar en español nuevamente luego de decir en inglés “voy a hablar en español y vosotros me corregiréis en español” lo cual causo risas en toda la sala. Era el momento de Laust de brillar (más), por lo que Jesper nos hizo corear “Laust, mata la batería” mientras el virtuoso y rápido baterista realizaba solos de batería de un alto nivel técnico.

 

D.A.DEn el bloque de cierre los hermanos Binzer tocaron un set acústico (un poco mal ubicado en el repertorio) y luego cerraron con mucha fuerza con “It’s after Dark” para salvar la noche, con Jasper y Jacob lanzando sus guitar picks y despidiéndose de un eufórico público.

 

A pesar del cierre del show algo confuso y que fue un show estéticamente muy old school (sin secuencias de video ni un manejo de luces especialmente destacable) los integrantes de D.A.D supieron manejar un público hambriento de rock y dieron un show que todos los asistentes disfrutamos de gran manera, que nos hizo hacer headbang constantemente, que nos hizo reír y recordar porque nos gusta tanto el Rock.

 

 

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