VETUSTA MORLA nos ha demostrado que su mayor virtud es la paciencia y la tranquilidad. Quizá, sea esa parte de la clave de su éxito. Después de nueve años mostrando su valor en maquetas y directos, una discográfica autoeditada “Pequeño Salto Mortal” da luz a ese largo periodo lleno de experiencias y sensaciones que quedan perfectamente plasmadas en “Un día en el mundo”. Carlos Coronil nos acerca la personalidad musical más cercana de la historia interminable. Fotografias de Javier Guillén.
Vetusta Morla sabemos que es la tortuga del libro de “La Historia Interminable”, ¿quién le da el nombre? ¿Y qué significado tiene para vosotros?
El nombre surgió de una manera bastante casual, no había ninguna relación directa con el grupo, pero a medida que ha pasado el tiempo nos hemos ido pareciendo un poco a lo que plantea el personaje de la tortuga; por lo despacito que hemos ido yendo y un poco por el doble juego que hay en ese libro. Nos llamaba la atención mucho sobre todo de pequeños, donde se mezclaba lo que era real y lo que no. Había como dos planos. Y nos parece que la música es como un puente entre lo real y lo fantástico. Al final, de tantas entrevistas acabamos encontrándole el sentido que al principio no tenia.
¿Cómo se siente ahora mismo el grupo, cuál es su estado de ánimo?
Ahora tenemos un poco la sensación de estar recogiendo por fin, después de haber estado sembrando durante mucho tiempo. Por una parte, es una satisfacción que esté pasando lo que está pasando, porque es un reconocimiento a mucho tiempo de trabajo, y por otro, también es un toque de atención para saber que tenemos que seguir trabajando en ese sentido, que no nos podemos dormir y que vienen mucho trabajo.
Probablemente, a la hora de tocar y componer no somos novatos, pero a la hora de llevar encima todo el peso de lo que supone toda la promoción y un lanzamiento de un disco, tenemos que aprender.
Habéis tardado casi nueve años en sacar el disco, ¿con qué problemas os habéis encontrado hasta el álbum?
Realmente en estos nueve años nunca ha habido la obsesión de sacar un disco, sino que íbamos haciendo las canciones, grabamos, hacíamos maquetas, se movían, hacíamos LP’s, se movían, y durante todo este tiempo lo que no hemos parado ha sido de hacer canciones y de tocar en directo. Los problemas que han podido haber, probablemente, confiarte o esperar a que venga una oferta de fuera y que estés esperando que sea concreto. Eso te puede paralizar, por eso hemos intentado que el ritmo de Vetusta lo pusiéramos nosotros mismos, no desde fuera. Más que un obstáculo, lo que hemos ido encontrando ha sido diversas etapas que hemos plasmado en distintas grabaciones y que ahora ha dado la casualidad de que se han grabado en un disco grande. Pero no hemos estado nueve años esperando esto.
Todas han sido redactadas, e incluso canciones que se habían hecho antes se han modificado y grabado de otra manera, incluso han cambiado de estructura o de letras. Queríamos que fueran todas esas canciones que pudieran estar en distintos tiempos, pero como si fuera una foto de hoy en día, ahora mismo.
¿Cómo es un día del mundo para Vetusta Morla? “Un día en el mundo” para Vetusta Morla es jugar a hacer equilibrios para compaginar todo: reuniones, ensayos, trabajos… porque no vivimos de esto todavía, y todo eso multiplicado por seis, porque somos seis. Si ya es complicado para un grupo pequeño, imagínate para seis personas. Para eso somos bastante disciplinados, porque desde hace siete u ocho años ensayamos casi tres días por semana, pase lo que pase. Ahora no podemos porque estamos de promo y tocando mucho. Vetusta Morla es eso, jugar a los equilibristas. No es fácil, pero con vuestro primer disco ya habéis conseguido lograr un sonido propio, que suena a vosotros mismos, y que pocos grupos pueden decir. Para quien no os conozca, ¿cómo definís vuestro estilo? Mas que estilo, Vetusta Morla es un grupo de canciones. Hay grupos que a lo mejor supeditan lo que hacen a un estilo muy marcado, a una línea o una estética, tanto física como sonora. Quitarte todo eso de encima te libera mucho, porque al final, vas haciendo las canciones que te va pidiendo el cuerpo hacer y como va pidiendo la banda hacerlas. Lo que sí que creo es que somos es una banda muy de directo. En este disco hemos intentado reflejar el trabajo que hay en los escenarios y de alguna forma la fuerza o la magia que podemos tener en directo. Hemos intentado seleccionar tomas en lugar de precisión, es decir, que cada toma tuviera magia, que más que estar clavada del tiempo y de toque, tuvieran algo que transmitir, que tuvieran enganche. Hemos intentado grabar a la vez todas las bases; batería, bajo y percusión. Hemos intentado sonar a piña, como una máquina como muy bien engranada. ¿Os gusta que os comparen con grupos como Radiohead, Maga, Los Piratas…? Nos gusta y nos disgusta. Las comparaciones se hacen cuando tienes que poner a alguien nuevo en un ámbito, se tienen que hacer para centrar un poquito a la gente. Supongo que todas esas bandas que has dicho, quizá mamen un poco de las mismas fuentes que mamamos nosotros, más que queramos hacer música como ellos. Nunca nos hemos planteado “vamos a hacer un estilo tal, un estilo cual”, pero hay bandas que te gustan más que otras. Sois seis, y cada uno de vosotros tendrá una influencia diferente, pero ¿a qué huele Vetusta Morla? ¿cuáles son los grupos que lleváis habitualmente en vuestra furgoneta? Somos seis y además, a parte de Vetusta luego hay proyectos de cada uno y cada uno viene de un sitio. Desde el rock, rock clásico, pop, hay gente que viene del flamenco, David está tocando en tablaos en un grupo de tangos… Tocamos prácticamente todo menos las sevillanas, probablemente. Hemos escuchado mucha música que también ha sido un poco la gracia del grupo.También hemos tardado mucho en generar algo propio porque había muchas cosas por ahí rulando, hasta que hemos conseguido tener un lenguaje propio, unas canciones y una manera de tocar. Todo eso está ahí y es muy rico. Y, ¿qué llevamos en la furgoneta?, pues mira, venimos ahora de Oviedo y León de tocar y volvimos con “De Pedro”, que es amigo, “Chet Baker”, “Sly & The Family Stone”, “Queen of the stone age”, David llevaba un recopilatorio de rumba catalana…
No sé si sois conscientes de que habéis logrado combinar letras en castellano con un estilo anglosajón, ¿cuáles son vuestras influencias más directas? Lo que nos une con Maga o Los Piratas es que nos gustan cosas parecidas, no tanto que intentemos tocar como ellos. De hecho, Los Piratas no ha sido un grupo que hayamos escuchado mucho, sobre todo su época. Hay una raíz clara, y nosotros nos hemos criado con el rock anglosajón. Todo lo demás son aditamentos y cosas que hemos ido aprendiendo; con el rock y con el pop sobre todo. Evidentemente, cuando tienes mucho mamado te sale solo. No es que lo quieras hacer, es como mejor te puedes expresar, y cantar cantas en castellano, porque es como mejor nos expresamos a nivel lírico.Cuando haces una canción también buscas expresarte, pero expresarte con cierta precisión; y para eso necesitas hacerlo en los términos que domines. Nosotros lo que mejor hacemos es escribir en castellano, y lo que mejor nos sale es ese tipo de música. No es algo premeditado, es más, después de hacerlo que te das cuenta “ostia, pues esto suena a “X””. O si quieres cosas anglosajonas con sonio castellano, que probablemente sea un poco lo que más llame la atención, sin ser nada novedosísimo, pero que probablemente no se ha hecho tanto, o no se ha hecho de esta manera.
En ese sentido, tenemos mucho que aprender de bandas sudamericanas que sí que tienen como una manera de cantar muy propia, muy personal y que llevan ya mucho tiempo. ¿Os atreveríais a cantar en inglés? Hemos cantado en inglés, al principio teníamos alguna canción en inglés, y de hecho hace como quince días, por el día del libro, nos invitaron a un programa especial de La Casa Encendida, de Radio 3. Consistía en tocar una canción tuya. Tocamos con más gente, con Factor AC… y teníamos que ponerle música a un soneto de Shakespeare en inglés. Y nada, una canción que teníamos hecha, pero que todavía no tenía letra, pues la aprovechamos. En la canción de Al Respirar decís: “no hay principio ni final, sólo lo que quieras ir contando”, ¿qué quiere decir? Eso mismo. Tiene mucho que ver con Vetusta Morla: no hay reglas, no vamos a marcar unos límites, ni hay prisa. El principio y el final se irá haciendo mientras vayas contando, haciendo o creando. Va por ahí el tema, es una invitación a hacer lo que sientas en el momento que debes hacer, sin ningún tipo de límite.

Poniendo como ejemplo la canción de Copenhague, que tiene muchos detalle, es muy barroca en ese sentido, ¿cómo es el trabajo de Vetusta Morla desde que se compone una canción hasta que sale en un disco?
Copenhague a nivel musical yo creo que es la más sencilla que hay en el disco, a nivel de estructura y de acordes.Normalmente, las canciones se llevan al local como una idea, un boceto, a nivel armónico, una estructura, un planteamiento, a veces de melodía o de letra y en local se revisten, se define una melodía concreta, si viene con letra se cierra, si no se hace después, se da vueltas para ver de qué manera funciona mejor la estructura, y entre todos vamos dándole el carácter que luego tiene al final el grupo. En este sentido parte de la letra, de algo personal, pero que al final acaba siendo colectivo.
¿Cuál es vuestra vara para decir esta canción sí vale o esta no vale?
Es una cuestión de sensaciones. Hay canciones que valen durante un tiempo y de repente dejan de valer porque no las sientes igual, o has perdido el rollo que tenías, y luego pasa el tiempo y las recuperas otra vez. Son como organismos vivos y van cambiando. Cuando una canción se atranca durante un tiempo, déjala, pasa a otra y ya volverás a ella. Hay canciones que se instalan ahí y nadie sabe por qué sí o por qué no. No hacemos ni un análisis ni una criba. Normalmente, las canciones que son más recientes te apetece tocarlas más, pero al final hablan solas. Van cogiendo su hueco o perdiéndolo ellas mismas.
¿Cuáles son vuestros temas favoritos?
Es como te contaba antes. Van cambiando. Es como una carrera de caballos de las máquinas de las ferias, que vas echando y van corriendo. Pero si que recuerdo momentos favoritos. Un momento que me dio mucha energía fue el momento de la “cuadratura de círculo con los bidones”. Recuerdo la sensación de ir con mi coche escuchando eso y me da mucha energía, pero más que canciones, momentos que me llaman la atención, imágenes que de repente te salen en la mente escuchando esto. En Copenhague me salen muchas imágenes, en la primera canción también me sale un personaje en frente de un espejo roto.
¿Cuáles son vuestras influencias literarias?
De lo último que he leído lo que más me ha impactado es El Amante de Marguerite Duras. Hemos tenido etapas muy Bukowski, yo me estoy leyendo ahora un libro de Capuchinsky que se llama Otro día más con vida. Tenemos muchas cosas, tampoco te diría ahora un listado de autores.– Es como las influencias musicales, escuchas de todo y no sabes qué influye y qué no, pero de repente sale una mezcla de todo. – Lo que te influye a hacer una canción es un poco todo, también los anuncios que ves en la tele.
¿De qué forma planteáis vuestros directos?
Tratamos de sacar un repertorio que tenga sentido de principio a fin, las partes que suben, las partes que bajan, y a partir de ahí ya nos es más fácil enfocar cómo va a ser el concierto. Ahora estamos tratando de no darle sólo una sensación musical al concierto, sino también imagen. Tratamos de mezclar canciones con imagen, y algo de escenografía en ciertos conciertos, como hicimos en la presentación de la JOY en Madrid. Mezclando todas estas sensaciones intentamos que el público se vaya con un buen sabor de boca. También queremos transmitir mucha energía, nosotros somos seis y somos capaces de transmitir mucha energía al público y el público nos la devuelve. Cuando pasa eso es completo, es un concierto perfecto.
A lo que aspiramos también es a que el concierto al final sea como una sola canción de principio a fin, y que, como tal, tenga su momento de intensión, pero que sea una unidad todo.
Supongo que tocaréis más temas de los que salen en vuestro disco.
Si, hay temas de los de antes y temas nuevos. Hay un poco de todo. Y siempre dándole sentido al repertorio, hay temas que de repente se capturan de nuevo porque tienen sentido en el repertorio y otros que dejamos de tocar porque no tienen tanto sentido en ese repertorio.
¿Hacéis alguna versión?
Últimamente no, llevamos bastante tiempo sin hacer versiones.
Hay grupos que regalan su disco por Internet, otros que regalan conciertos comprando el disco, ¿cómo lucha Vetusta Morla por la falta de ……?
El disco a parte de lo musical, en lo artístico es un objeto bonito. Antes de sacarlo, primero hubo una edición especial que era una caja con un DVD y una película de cómo se hizo el disco, el disco y unas transparencias donde venían las letras. Lo que planteamos desde el primer momento es que, ya que te lo vas a comprar, por lo menos que sea algo que merezca la pena, que vas a tener en tu casa, que te guste, que te guste tocar, mirar, incluso oler. Cada disco venía además con una pieza de puzle, que formaba parte de un puzle de 2000 piezas, entonces metimos una a una en cada una de las cajas, para que de alguna manera hubiera una especie de unión cósmica entre toda la gente que tuviera el disco.
Lo hicimos nosotros personalmente, y queríamos darle un toque personal a todo esto.
Tampoco se trata de luchar contra esto que está pasando, que los grupos regalan los discos y demás, sino adaptarse a ello. La gente que lo quiera comprar que se compre un bonito disco y los que se lo quieran bajar que se lo bajen, y todos juntos vendrán a nuestros conciertos y empezará a haber más boca a boca y cuanto más gente escuche el disco, ya sea vía myspace, emule, tienda, mejor para todos. Además, es que un disco no se puede bajar. Te puedes bajar canciones de un disco, pero un disco es imposible.
Yo si me compro un disco es porque quiero tenerlo, y quiero tener el libreto y las letras. Un disco es mucho más que las canciones y hay mucha gente trabajando.
Nos damos el placer de hacerlo porque casi ningún músico vive de la venta de disco, vive de los conciertos, entonces ya que lo haces date el gusto de tener un objeto, porque un disco lo v a tener toda la vida.
Vosotros rechazasteis varias ofertas de discográficas hasta acabar creando vuestro propio sello, ¿tan mal está este mundo?
A nivel creativo e imaginativo está mejor que nunca, porque las bandas tiran y tiran de imaginación y hacen cosas que son extra musicales, e incluso impensables hasta hace algún tiempo. Lo que está muy mal es la industria discográfica entendida como hasta la fecha, el modelo clásico de industria discográfica. No es que esté mal, es que va a desaparecer el formato, los modos de consumo, la manera de relacionarse con la música de los consumidores es muy distinta y ha cambiado completamente. Entonces, se tendrá que readaptar y convertirse en otra cosa completamente distinta.
Ahora hay más conciertos que nunca y hay más gente en los conciertos, hay muchísimas bandas… y en medio de todo ese cambio, nosotros nos vimos con la tesitura de decir “¿qué hacemos?”, le mimamos a este disco como se merece sacándolo con una discográfica que le de mucho cariño y mucho esfuerzo y que todos los miembros que trabajan en esta empresa (Pequeño salto mortal) trabajan, en vez de cobrando, poniendo dinero. Viendo las ofertas que teníamos, que no eran no sólo económicamente no eran satisfactorias, sino que no veíamos las ganas y el cariño que le podíamos poner nosotros. Decidimos hacer este “pequeño salto mortal” creyendo en el proyecto y creyendo en que podíamos hacerlo. Y está saliendo bien de momento. Se trata de enterarte de códigos de barras, fabricaciones, SGAES, una parte muy coñazo de un montón de cuestiones, que algún día haremos una hoja de ruta para nuevos grupos que tengan que ir haciendo esas cosas.
¿”Pequeño salto mortal” podría dar cabida a otros grupos?
En principio, el sello se montó como un medio para sacar el disco y para sacar nuestros discos, porque no pretendemos liarnos en historias burocráticas más de lo necesario. – A lo mejor plantearemos ayudas, no sé si desde la web, todo lo que hemos hecho y lo que se necesita para plantarnos como sociedad y para hacer la discográfica, y que cualquiera que quiera hacerlo que tenga ese recorrido que hemos tenido nosotros.
Sí, porque no hay una ventanilla del músico independiente, que vas y dices “oye, quiero hacer una discográfica”, y te dicen “ah, pues mira, estos son los papeleos que tienes que hacer”. Entonces igual podríamos hacer algo para ir ayudando a los grupos haciendo algo así, porque así es más fácil.
Entonces, ¿vosotros podéis decir claramente que sonáis como queréis?
Sí. Claro, el disco a nivel de sonoridad, texturas musicales, instrumentos y todo esto lo hemos hecho a nuestra manera, trabajando con el estudio Sonobox hemos conseguido que el disco suene a lo que queríamos que sonara desde el principio.
¿Cómo fue la experiencia de tocar en el festival de Beirut?
Fue una experiencia internacional. Me da mucha pena cómo está ahora, otra vez pegándose tiros. Nosotros estuvimos allí en un momento de paz y nos invitaron, después de una selección de grupos por todos los países del mundo. Fuimos para allá y no pudimos disfrutarlo más. Los seis íbamos como niños a disfrutar de todo lo que veíamos, de cada sensación, de cada olor y fue un placer estar allí con toda esa gente maravillosa, y nuestro concierto también fue inolvidable. Yo acabé diciendo: “Gracias Beirut” y nadie me entendía nada. A la gente le encantó nuestra música, pese a que las letras son en castellano, y fue genial.
Nos dijeron, por ejemplo, que el tema de las letras, que no entendían lo que decían, pero que el léxico castellano tenía mucha fuerza y les hacía gracia, porque no estaban acostumbrados, pero les sonaba muy bonito.
¿Estaréis en el FIB?
No creo.
Dos preguntas: por una parte, ¿dónde os haría especial ilusión tocar? Y por otra, ¿con quién os haría especial ilusión colaborar?
Como escenario, me gustaría tocar alguna vez en el Sahara libre, y de escenario, un contrachapado (risas), con las cabras, (risas). Tenemos una espinita ahí, estuvimos hace tiempo en los campamentos y fue como una promesa que ojala cumpla pronto.
Y artista, somos poco de mitos, cualquier músico bueno está bien. No tenemos ilusión por ningún tipo de mito en concreto. Cualquiera con el que haya buen rollo y entendimiento es bien recibido para tocar.
Normalmente, los grupos que empiezan, suelen tener muchas colaboraciones en el primer disco…
Sí, nos propusieron hacer eso, pero no le vemos mucho sentido.
Un primer disco es como un DNI, es la tarjeta de presentación de un grupo. Si en esa tarjeta de presentación está el primo, el no sé qué, el no sé cuánto, al final dónde estás tú. Hay discos que tienen cuatro canciones cantadas a medias con otros grupos. A nosotros nos lo recomendaron, pero fuimos bastante estrictos no por una cuestión de ego, sino porque queríamos que fuera Vetusta Morla.
El tema de las colaboraciones, tal y como lo veo yo, colabora con alguien que sea tu amigo o que viva tu música, que le guste, pero estas colaboraciones forzadas porque compartes compañía pero no te conoces, te llevan ahí a cantar y no sabes ni quién es, no. La música parte de la cercanía, la amistad o la capacidad que tienes de transmitir con el de al lado, y para eso le tienes que conocer o tiene que haber algo de intercambio.
Si tuvierais la oportunidad de que, de alguna forma, todo el mundo os escuchara, y pudierais dar un mensaje a todas esas personas, ¿qué les diríais?
Que ánimos, y que aguanten todas sus luchas.
Que sigan intentándolo día a día porque esta vida merece la pena, tiene sus momentos malos y sus momentos buenos, pero merece la pena vivirla. Sería un mensaje de vida, más que de música.
Y si la música que hacemos les puede ayudar a eso, pues bienvenida sea. Que si en su lucha diaria quieren poner este fondo musical, genial.
Había, lo he dicho alguna vez, pero a mí me parece una frase clavada, le preguntaron a Bruce Springsteen y a Bono en qué consistía su trabajo, y Springsteen dijo: “mira, mi trabajo consiste en ir de ciudad en ciudad, subirme a un escenario, decirle a la gente que no afloje, y volver por el mismo sitio por donde he venido”. Me parece una ficción muy cercana a lo que en realidad es esto. Tú lo que haces es recoger toda la ilusión y toda la energía que te puede transmitir la gente en un concierto.
Esta sensación que sales cuando ves algún buen concierto de Bruce o de cualquier otro artista, que sales como con algo más de energía, sales más feliz.
Y en ese momento además dices: ojala hubiera estado aquí todo el mundo para poder sentir esto conmigo. ¿A ti no te pasa? Cuando vas a un concierto y ves algo que te deja flipado, que muchas veces dices ojala hubieran estado mis amigos.
Próximo trabajo, ¿tenéis ya en mente algo?
Tenemos hasta el nombre del nuevo disco… no, no, (risas). No, para nada, nosotros siempre hemos sido un poco tortuga, sólo podemos ver hasta donde nos alcanza el paso. Ver mucho más allá se nos hace complicado. Ahora tenemos que empezar a hacerlo, tener un poco más de mira a medio o largo plazo porque se está haciendo un poco bola, y viene bien saber manejar los tiempos. Pero no somos expertos en eso, somos más expertos en el día a día, el poco a poco. Sabemos que habrá un segundo disco, pero no sabemos cuándo.
¿Daréis un pequeño salto mortal?
Suponemos que sí. No queremos pillarnos los dedos, pero en principio sí. Tenemos canciones y tal. No queremos decir una fecha ni nada.
Ahora parece que hay mucha prisa. Llevamos tiempo esperando y ahora parece que hay que hacerlo todo muy rápido, y si nos hemos tomado tiempo para hacer el primero, el segundo también tiene que llegar igual de reposado, y cuando realmente esté maduro. No queremos hacer algo porque haya que hacerlo en unos meses. Y queremos también darnos la oportunidad de tener un tiempo para componer, porque es donde más disfrutamos, el tiempo en el local, cuando están saliendo las canciones, cuando está naciendo todo eso. Yo calculo que en dos años como máximo, no nos tiraremos otros nueve años.
Lo mismo en un año hay disco, lo mismo en dos, no sabemos. Ahora hay que presentar esto en directo, defenderlo con uñas y dientes y yo creo que durante este tiempo irán saliendo canciones y se irá poniendo todo en su sitio y cuando estén se decidirá cuándo se graba y el tiempo dirá.
