KATHAARSYS

Kathaarsys

KATHAARSYS acaba de presentar su tercer trabajo, «Intuition», como ya comentábamos hace unos días en RIS. Aprovechamos el empujón para profundizar un poco más sobre los conceptos en torno al disco, debido al horizonte de expectativas y fundamentos que nos dejó clavados en la silla y con los cascos doblados.

¿Me equivoqué cuando dije que Kathaarsys era con seguridad uno de esos grupos españoles que exportamos, que giran por el mundo, y luego de regreso no somos capaces de creer que puedan ser «nuestros»? ¿O sois de los que, por el contrario, veis en España una cuna de nuevas vanguardias nacientes?

Nosotros simplemente nos dedicamos a tocar para quien le interese. ¿Cuna de nuevas vanguardias? No sé yo…

¿Sois o seréis una «banda de culto»? ¿Cómo se afronta esta recepción del público? De hecho, lejos de la apreciación personal que tengáis de vuestra música, ¿para quién componéis idealmente? ¿Cuál es vuestro target, y en qué se parece o diferencia del público al que luego realmente llegáis?

Somos una banda diferente, tenemos una música diferente, pero también funcionamos de forma diferente, no nos interesa el show bussiness, somos totalmente independientes, lo cual nos da una libertad absoluta de hacer exactamente lo que queremos. Además estamos viendo cómo funciona la industria debido a que hacemos tratos «externos» con sellos importantes y nos vamos dando cuenta de que por un lado la música ha cambiado mucho, y por otro, que tenemos nuestro propio modus operandi.

Creo que compongo para mí mismo, pero si te digo la verdad nunca me he parado a pensar ese tipo de cosas, eso forma parte de dicho show bussiness, el creador se cree el centro del universo y empieza a pensar en sí mismo, en lo que crea, para quien lo crea, etc, etc. Yo simplemente compongo y punto, el show bussiness para quien lo quiera o lo necesite… Hacemos música y tampoco pensamos que tengamos que llegar a este o a aquel público, hacemos música para quien quiera escucharla. Por razones más o menos casuales estamos inmersos en la escena metal.

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El creative commons es una apuesta sin duda de futuro. Acabo de ver un fantástico documental canadiense llamado Global Metal (2008) cuyo autor es un antropólogo que estudia el movimiento heavy en India, China, Indonesia o Israel, y en el que jóvenes israelís afirman que sin el MP3 no hubieran descubierto esta pasión, que utilizan como catarsis (nunca mejor dicho) y como método de supervivencia en lugares conflictivos, «agujeros de mierda» (dicen), al hambre, a los fuertes arraigos tradicionalistas… ¿Hay que compartir de esta manera, por tanto, la cultura?

Por supuesto, lo extraño es que se recoge incluso en la Constitución, pero unos señores de una cierta sociedad se empeñaron en decir lo contrario. Una vez más hay que hablar de negocio: los derechos de autor son un gran negocio y el mp3 ha sido el Robin Hood de la era internet. El copyright y las sociedades de gestión han alcanzado un poder tan grande, que tienen, como en España, un sistema impositivo, una especie de estado dentro del estado. Esto es tremendo porque socaba los derechos ciudadanos. En lo puramente musical preferimos mantenernos independientes, con lo cual optamos por el copyleft.

¿Pensáis en el heavy metal como un movimiento social a la par que cultural?

Cada vez veo más un negocio en el heavy metal, pero es cierto que tiene un carácter de movimiento cultural innegable, diferenciador y también un movimiento social en cuanto a que es un grupo social definido.

La intuición es una temática autorreferencial, fática, ya que el músico utiliza la intuición mucho, muchísimo. En el género del metal progresivo se habla mucho de los propios procesos de creación. Me viene a la mente aquel For the love of art and Making (2006) de Beyond Twilight… ¿la inspiración ha sido propiamente una fuente de inspiración?

Sin duda, la intuición es un concepto interesante en música. Aunque hay una tendencia academicista ligada a la música clásica que niega por completo ese espíritu «improvisatorio» e intuitivo la cultura musical de los últimos siglos, incluso dentro de la propia música clásica, ha demostrado que la intuición es un fenómeno muy vinculado a la creatividad y ha dado lugar a músicas absolutamente sublimes. Es muy interesante ver la relación entre lo mensurable y lo infinito e ir elaborando música jugando con esa incertidumbre de lo naturalmente-innatural. El silencio es tan importante como la propia nota musical y la desarmonía es fuente de inspiración, de creatividad tanto como la propia armonía. La mezcla de ambas cosas es jugar en otra liga donde las cosas se te pueden escapar de las manos, o no…

¿Creéis en el producto multidisciplinar en el que, además de música, se ofrece poesía (como en vuestro caso, lecturas de anexo), vídeo, juegos o actividades?

Si, es otra fuente de creatividad.

¿Puede existir gente que no escuche ningún tipo de música en la sociedad contemporánea?

Pues desgraciadamente sí, hay mucha gente que se piensa que Miguel Bosé es un intelectual muy importante y un gran músico porque lo dijeron en la tele, con gran solemnidad, en el telediario. Entonces esta gente puede llegar a odiar la música, como es lógico.

¿Qué significa para vosotros la catarsis en la música?

¡Vaya pregunta! La propia banda tiene ese nombre porque la música ciertamente te lleva a sensaciones que no puedes alcanzar en otras disciplinas… y a mi modo de ver Kathaarsys juega con esas sensaciones, o mejor dicho, emociones, tratando de llegar a algún lugar que tal vez esté ligado a esa purificación a través del sufrimiento propia de la tragedia y del efecto que producía en la gente. Pero eso debería decirlo la gente, ¡no yo!

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Ya tenéis un buen puñado de conciertos… ¿es la esencia y la rentabilidad de vuestra música?

Es el único camino para un músico de verdad independiente, al menos nosotros no conocemos otro. Es la esencia porque vivimos las 24 horas del día ligados a la música. ¿Rentabilidad? Simplemente sobrevivimos, que no es poco…

¿Qué atractivo puede encontrar el adepto a este género de metal en vuestros conciertos?

En muchos conciertos la gente se queda fascinada con nuestra musica. Por alguna razón les llega de una manera muy especial y agradecen que se les trate como a seres inteligentes.

¿Qué hacéis o a qué os dedicáis además del metal? ¿Es la música vuestra cara oculta, o es precisamente la verdadera vida?

Nos dedicamos solo a esto, ¡desde luego que es nuestra vida!


Texto: Rubén G. Herrera
Fotos: Kathaarsys

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