Hora Zulú regresan tras 4 años de silencio discográfico. “Siempre Soñé Saber Sobre Nadie Negó Nunca Nada”, el quinto larga duración del cuarteto granadino confirma la consolidación de las bases sonoras sobre las que se asienta su peculiar amalgama de estilos.
Hora Zulú regresan tras 4 años de silencio discográfico. “Siempre Soñé Saber Sobre Nadie Negó Nunca Nada”, el quinto larga duración del cuarteto granadino confirma la consolidación de las bases sonoras sobre las que se asienta su peculiar amalgama de estilos.
Con este motivo nos reunimos el pasado lunes 12 de marzo con Javi Cordovilla y Paco Luque (batería y guitarra, respectivamente) en un céntrico hotel madrileño para descubrir los pormenores de este trabajo, que salió a la venta el pasado 5 de marzo. Jocosos y locuaces como son, aunque algo más serios de lo habitual, esto fue lo que nos contaron.
Paco – Muy buenas. ¿Qué tal?
Bien, y ¿vosotros?
Paco – Bien, ya por fin metidos en el jaleo este otra vez.
Lanzasteis vuestro anterior disco en 2008 con Avispa, por todo lo alto, con gran promoción, gira, etc. Después, en cuatro años, no volvimos a saber nada de vosotros y ahora aparecéis con nuevo disco y nueva discográfica. Contadnos, ¿qué ha pasado en todo este tiempo?
Javi – Nos peleamos el Paco y yo un día…
Paco – Se fue con mi novia… (Risas). Realmente no hemos parado de tocar, hemos estado todo el año entre festivales y salas. También hay que dosificar el año. Cuando no había crisis todo el mundo decía “voy a verlos en la sala que lo hacen de puta madre, pero también los voy a ver en el festival porque voy con los colegas y de camino que los veo a ellos veo a 300”. Ahora no, ahora es “si tocan en una sala, pero estoy corto de pelas, pues por 20 eurillos más veo a 40 grupos, así que paso de la sala para poder verlos a todos de golpe en un sitio”. Y luego, al margen, el siguiente disco que se iba a grabar con Avispa se iba a demorar demasiado porque queríamos un cambio significativo que ha requerido tiempo, y no queríamos andar otra vez con presiones de “en dos meses en el estudio”. Nosotros nos decantamos más por la tranquilidad. Porque te puede salir bien una vez el decir “voy a hacer temas exprés y hacerlos rápido, en 2 meses”, pero nos dimos cuenta de que no era la manera, y no por nadie, sino por el mismo grupo. Nosotros necesitamos estar plenamente convencidos, no del número de canciones, sino de la calidad, y por eso lo decidimos.
Yo empecé con la composición de los temas en enero de hace dos años, y fui haciendo canciones, desechando, desarmando una canción para hacer cuatro con esos ritmos… Primero me tenía que convencer para ver lo que le enseñaba al grupo, y cuando les enseñaba lo que quería, Aitor también tenía que nutrirse un poco de todo lo que había escuchado y ver que podía decir las cosas de otra manera, más tranquilo, sin tener que regirse por lo que llevaba haciendo durante cuatro discos, e igual que nosotros tuvimos ese derecho en la música, él también quiso tenerlo en las letras. Y luego también la intervención del sello a la hora de ciertas propuestas, como el hecho de poder grabar la música en un sitio, desinhibirnos y desligarnos de todo para luego grabar las voces en una atmósfera totalmente diferente. Y lo que nunca habíamos podido, que ha sido un acierto completo, ha sido mezclarlo con alguien que, a priori, con la premezcla que nos envió, dijimos “este tío es el que tiene que hacerlo”. Lo que nos mandó es lo que hubiéramos querido tener siempre y tuvimos que esperar a que esa persona tuviese disponibilidad para poder hacerlo con él, y no con otro, y claro, eso se lleva meses y años.
Y con esa necesidad de tranquilidad que comentáis, ¿cómo decidís meteros en otra discográfica en lugar de, por ejemplo, seguir el camino de la auto producción? ¿Había realmente una discográfica que se adaptase a vuestras necesidades de tiempo, grabación, mezcla, etc.?
Javi – Esa es la suerte que hemos tenido, suerte que por otra parte creo que nos hemos ganado. Nosotros cuando hablamos de discográficas anteriores, por ejemplo, no decimos nunca que nos hayamos peleado ni nada. Son etapas que hemos tenido en la vida del grupo y ahora con Kaiowas es una cosa que surgió. Son cosas que van surgiendo y un día dices “¿qué opciones tengo ahora, en esta nueva etapa?” Paco ahora compone un disco, está en su casa y dice, “venga tengo una pila de temas, ¿nos ponemos a hacer disco ya o no?” Porque estábamos tocando, teníamos giras… Era un no parar, en realidad no hemos parado de tocar. Entonces ha llegado un momento en el que hemos dicho “vamos a parar, vamos a sentarnos seriamente porque ya no podemos llegar a un quinto año con las mismas canciones de hace cuatro”. Teníamos que sacar un disco ya, un disco que prácticamente Paco lo tenía terminado, y faltaba ensayarlo, faltaba meterle voces y las conversaciones con Kaiowas estaban ya más o menos avanzadas.
Auto producir es difícil. Es fácil y difícil. Hay mucha gente que escoge esta opción porque parece que el tema de la discográfica ahora no va a ningún lado, porque no se venden discos, no hay mercado… Pero tampoco es tan fácil. Los estudios no son gratis, valen mucho dinero. Además ha sido un disco en el que hemos apostado mucho por el tema de las mezclas, de la producción, del mastering, de todo, y todo ese dinero el grupo no puede ponerlo así de repente. Por eso hemos llegado a un buen acuerdo con Kaiowas. Ha sido un trato muy bueno para ambas partes que creo que tiene lo bueno de auto producirse y lo bueno de dejar que una discográfica te lo haga todo. Ha sido una mezcla entre esas dos cosas y yo creo que esa fórmula de trabajar ha sido genial y espero que funcione bien en estos tiempos que corren tan complejos para grabar discos.
Paco – Cuando el grupo sí tenía clara la auto producción, eso requería tiempo también, porque nos teníamos que dividir las tareas: uno tenía que hacer unas cosas, otros otras, a mí me tocó la composición, Javi se encarga del tema web y del diseño, Alex lleva todas las finanzas del grupo… Pero en el caso de Kaiowas es algo que ha ido paralelo al grupo hasta que al final nos hemos juntado. La única recompensa que íbamos a tener de auto financiarnos era que nadie nos impusiese nada. Los costes siguen siendo altos para un grupo que quiera sacar algo decente. Mucha gente se está auto produciendo, pero también ves como les llega el dinero para una esquinilla en una revista, o el disco suena un poco de aquella manera, y le han editado 500 copias en las que la portada ha salido velada porque la imprenta ha ido a lo más barato. Nosotros es la primera vez que hemos tenido una prueba de tinta en una portada para certificar que salía como queríamos. Teníamos claro que no queríamos trabajar con partes que no iban a entendernos. Cuando no salen las cuentas y no es todo de color de rosa salen las verdaderas personas, y dices, pues mira, para que me salga rana más nadie, pues lo hacemos nosotros, que ya nos conocemos. Pero en este caso parece que esa actitud de grupo ha ido derivando en esta relación que por ahora, y crucemos los dedos, es lo que más beneficio nos está dando en este proyecto.
Comentabais que en estos 4 años no habéis parado, ¿la situación musical actual da para que en 4 años no paréis?
Paco – Hemos tenido que tocar en sitios donde no queríamos para no quemar un cartucho, pero lo hemos hecho por las necesidades económicas, porque tenemos una empresa, tenemos una furgoneta, tenemos ciertas cosas que todavía se están pagando. Incluso ciudades que han sido un poco talismán del grupo las hemos tenido que quemar por vernos en la necesidad. El grupo podía haber tenido incluso parones mucho más largos en el tiempo, decir “mira, no se toca y no se toca”, pero hemos preferido decir “para no tocar en estas ciudades sí podríamos tocar en estas otras en las que nunca hemos estado.”
Entonces, realmente sí había demanda, ¿no?
Javi – Eso es otra cosa. El grupo no ha parado, pero tampoco hemos hecho el canelo. Hemos tenido fechas que han funcionado. En verdad han sido ciudades en las que hemos visto una demanda, demanda por parte del público y demanda por parte nuestra, de decir “hay que seguir trabajando”. Mientras que no haya disco hay que seguir trabajando, hay que tocar, hay que nutrir al grupo de, está feo decirlo, pero de economía, porque hace falta, porque vivimos de eso, y no sólo nosotros, sino que tenemos técnicos, tenemos furgo, tenemos gastos como ha dicho Paco, tenemos una pila de cosas que hay que tirar para adelante. Entonces, bueno, tampoco hemos ido a la aventura, hemos pensado las cosas bien, se han hecho bien, y creo que la demanda ahí estaba. Pero llega un punto en el que dices “ni me apetece ni creo que deba seguir ofreciendo lo mismo de los últimos cuatro años”. Es hora de disco, hora de ofrecer algo nuevo, y es hora de decir, “venga, paramos y empezamos otra vez.”

Habladnos del disco, como ha sido la composición, la mezcla, etc. Esta vez grabasteis en Granada…
Paco – En Granada, sí, en Cabello Producciones, pertenece al anterior guitarrista del grupo. La historia es que disponíamos de este medio, que es uno de los más importantes. Al disponer de un estudio de buena calidad y con un trato de amigos pudimos relajarnos mucho, y no era “mira tenemos que adaptarnos a este mes porque es el que hemos contratado”, sino unos por amistad adaptándonos a las fechas y otros diciendo “ahí lo tenéis para cuando queráis”. También se ha grabado en mucho tiempo. Hemos tenido que hacer labores de producción logística para mover al personal, porque el grupo está repartido tanto por la ciudad, como Alex que vive en Madrid. No somos un grupo que podamos disponer de ensayos constantes, hay que tenerlo todo muy bien estudiado. Javi ordenaba las fechas para que cuadraran en número de ensayos y llevar los temas lo bastante curtidos. Yo por otro lado también iba terminando temas que ya veía que se iban avecinando y mientras que ese tsunami de canciones y fechas me iba llegando a mí, yo iba acoplándome con los últimos temas que se iban terminando. Porque a lo mejor los temas llevaban hechos un año, pero los pequeños detalles ya se iban conformando en el ensayo.
Entonces, primero grabasteis y luego buscasteis a alguien que os mezclase y masterizase.
Paco – Si, por eso no le hemos dedicado apenas tiempo en detalle a la grabación, porque cuando te metes a grabar un disco, como sabes que es para toda la vida y tienes un mes, pues lo intentas dejar todo al dedillo. Pero al final siempre pasa algo que no queda como tú quieres. Y esta vez ha sido a la inversa. Hemos grabado una guitarra y he dicho “hay un pequeño chasquido ahí en la cuerda. Pues a mí me da igual…”
Javi – Ya se regrabará, ya veremos lo que hacemos. Era decir “Paco ha traído unos temas al ensayo y todo el mundo ha dicho: mira que cosa más guapa”, y otro ha dicho “pues yo para eso tengo una letra…” Hemos empezado a tocarlos y hemos dicho “vamos a grabar esto”. Tenemos a Ernesto que nos pone el estudio, vamos a grabarlo bien, porque ha salido así y está ya súper claro. Lo grabamos y fue cosa de decir, “vale, pues tendremos que buscar a alguien que nos mezcle esto y alguien que lo produzca”.
Paco – En Hora Zulú conocemos la experiencia nuestra pero seguro que a muchos grupos les pasa, que graban maquetas desinhibidos para que la discográfica o el cantante vayan oyendo lo que van a hacer. Tú llegas allí y tocas sin ningún tipo de nervios porque sabes que no es el resultado definitivo, que luego tienes tu verdadera oportunidad para grabar. Y luego lo oyes con el tiempo y dices “coño, me gustan más las maquetas que el disco tan detalloso, que luego no ha valido para nada porque no ha quedado como quería”. Y aquí lo hemos hecho a la inversa, hemos grabado tipo maqueta, sabiendo que iba a haber buenas tomas, porque hay buena microfonía, una buena sala, un buen amplificador o una buena batería. Pero lo hemos hecho a nuestro aire, lo que pasa que luego iba a llegar un tío y decir “mira, no va a quedar el sonido en el sentido de la ejecución tan al 100%, pero las frecuencias que luego van a sonar en un equipo y los planos de volumen de voz y de arreglos van a estar, porque de eso me ocupo yo”.
Javi – Y el sentimiento de la canción está ahí.
Paco – Y darle la oportunidad a Aitor de desligarse. Granada es una gran ciudad para ir un fin de semana, ir de tapas y tal. Pero para los que vivimos ahí a veces ahoga, y si tienes que abstraerte de la ciudad, de la familia y de muchas cosas para dedicarte a un trabajo tan importante que te puede dar tus dos siguientes años de trabajo, te tienes que abstraer de alguna manera. Y Aitor, con las letras, es la última persona que graba, con lo cual recae sobre él todo el final. Entonces tuvimos la suerte de contar también con David Castro, que tiene su estudio en Úbeda, y el tío es un manitas a la hora de manejar la mesa, los efectos y todo. A la hora de grabar y producir voces el tío ha hecho de todo y es muy, muy serio. Entonces era mejor alguien con quien no tuviésemos confianza, para no subirnos a la parra, y a la vez alguien que dijera “mira, vamos a echar dos horas más, aunque sean las cinco de la mañana, porque mañana no va a salir esto así ni de coña”; y tener nosotros esa capacidad para decirle “venga, lo que tu digas”, e ir un poco con las orejas agachadas. Y ha sido una experiencia vital en este disco.
Javi – David Castro es una persona que hemos conocido a través de Demiurgo, de Sergio, nuestro técnico de sonido, y le ha grabado discos a Demiurgo, y a una pila de raperos. Es un tío que tiene mucho gusto para las voces. Tiene mucho empecinamiento en ponerse delante de ti y decir “no, venga otra vez, y otra vez…” Y dices “coño, si lo he hecho bien” y él “no, no lo has hecho bien del todo, hay una cosa ahí”, una cosa que no escucha nadie más que él. Y parece una gilipollez, pero cuando lo has grabado ocho veces, y a la octava dice “ahora sí”, dices “hostia, pues es verdad, tiene razón, esta es la mejor toma”.
Y en cuanto a la mezcla en Francia, ¿conocíais a Rémy Deliers?
Paco – No. El sello nos sugirió varios nombres, algunos muy conocidos pero a la vez muy caros. Pero siempre nos quedaba la tranquilidad de decir “vale, a lo mejor no podemos permitimos a este tío, pero también es verdad que esa persona está demasiado encasillada en ciertos grupos que suenan todos a lo mismo. Venga, pues vamos a probar otra cosa”. Y de las opciones que conocíamos menos surgió el nombre de Rémy, que está haciendo el DVD de Gojira, y otras cosas muy importantes, pero todavía no ha pegado ese salto que un día puede que no nos lo podamos permitir. Entonces mandamos una premezcla de un tema, él la reenvió como pensó que tenía que sonar el grupo y ahí lo vimos claro. Dijimos “hostia, si ésto ha sido en un día…”
Javi – Ni un día además. Colgué las pistas una noche y a la mañana siguiente a las 12 de la mañana “oye te he mandado un premix”, lo escuché y dije “madre mía…”
Paco – Además sólo en una canción. El tío se preocupó de que tuviera ese sentimiento y esos detalles que si no estás tú allí para decírselo a lo mejor no cae, y más siendo extranjero y sin entender a lo mejor el rollo este místico andaluz que tenemos en el grupo. Entonces vimos que con sólo una canción ya había hecho eso. Cuando llegamos a Francia para supervisar un poco lo que había hecho, encima era una persona encantadora, y súper joven para lo que nos imaginábamos. Teníamos la idea del típico barbudo blanco al que no le puedes piar. Sin embargo era una persona joven, súper risueña, cariñosa, que estaba encantada con nosotros, con nuestra música y había hecho ya al sello algunos comentarios sobre el disco que nos llenaban de orgullo. Era de risa ver la cara de tontos que teníamos allí.
¿Masterizó él también?
Javi – Sí, en otro estudio. Además el tío se lo curró ahí mucho también y la verdad es que nosotros encantados.
Paco – Él está empezando a hacer proyectos muy gordos que ya saldrán cuando él los quiera publicitar, y decíamos “coño, vamos a hacer amistad con este tío”, porque en un futuro nos gustaría seguir contando con él. Es una manera de sacar lo que nunca hemos tenido, porque tú pones los cuatro discos de Hora Zulú y para mí personalmente sería imposible hacer un recopilatorio para ponerlo en el mercado. Es como sacar agua, aceite, vino tinto y gaseosa, según el corte que pones. Me gustaría algo más homogéneo, haber podido contar desde el primer disco con alguien así.
Siguiendo la línea de Hora Zulú, en este disco se percibe un lenguaje más variado. Sigue siendo muy rico en detalles, pero habéis cuidado más otras cosas, como los medios tiempos, e incluso la voz de Aitor ya no es tan lineal.
Paco – Esa es la búsqueda que él quería también.
Javi – Es algo que él llevaba buscando un tiempo ya, pero entre no atreverse por él mismo, porque es una persona muy exigente consigo misma, con su voz… No le gusta cómo suena su voz, no le gusta cómo canta. Ha sido una conjunción de factores, como decía antes Paco, de tener cuatro años que entre unas cosas y otras nos han obligado, aunque también voluntariamente, a estar cuatro años sin sacar disco, pero eso ha sido también un beneficio, porque Paco se ha currado unos temas que Aitor ha podido escuchar con tiempo. Son temas que están hechos desde hace mucho, y ha podido experimentar con ellos. No ha sido algo voluntario de decir “voy a cambiar porque lo que he hecho antes estaba mal”, no. Él se pedía a sí mismo ir más calmado, disfrutar más la canción, entrar más dentro de ella… Y yo creo que este disco, no es que sea más calmado, es que es mucho más redondo, porque la letra con la música está mucho más conjuntada, con el sentimiento mucho más unido, y es ahí donde se nota el trabajo de Aitor y el trabajo de David Castro también.
Paco – Sí, porque se olvida también un poco la métrica y el estilo que se usa en el hip hop, en el que tú empiezas a cantar y descansas sólo para respirar, o cuando viene el estribillo. Aquí ha sido como un respeto entre la música y la voz. Eso también hace que él se relaje, porque no es la misma estridencia. Pero también ya te digo que el último disco que se grabó era una presión total a la hora de componer y a la hora de hacer las letras. Cuando se hacen letras sin poder uno decir realmente lo que quiere y en el tiempo que quiere, no puedes sintetizar, sólo queda tiempo para añadir. Entonces es un sonido más estridente y una voz mucho más continua, que es lo que hace más agresivas las canciones. Pero tú pones un tema, cualquiera de estos (señalando el disco) que son más potentes, y tienen muchísima contundencia, aunque sean medios tiempos y no rozando el punk rock, como en otros discos. Y sin embargo, aun habiendo temas como este ‘Que la tierra te sea leve’, que va a doble bombo, tú la oyes a doble bombo pero no te da la sensación de heavy metal, sino que está mezclado todo de una manera que no se te hace agresivo, que también es algo difícil de conseguir.
Contamos también con que Aitor, a la hora de hacer las letras, las melodías de las canciones son las que le sugieren de qué quiere hablar o qué le inspiran. Es una persona muy autocrítica y critica mucho cuando oye algo que le parece una payasada. Hay canciones en el rock anglosajón que tú traduces la letra y dices “¡no lo tenía que haber hecho en la vida!” Con el respeto que le tenía por lo que me sugieren los acordes, el sonido y tal, ahora oyes la letra traducida “oh si, nena, mi abuela cobra el paro y trabaja, oh si, nena” (risas), y dices esto no es serio… Él necesita contar algo con mucho sentimiento y si no le da vergüenza que lo oigas tú. Él necesita su tiempo y yo creo que lo ha clavado. La verdad es que hemos estado muy contentos por las sorpresas que nos hemos ido dando unos a otros.

Repetís colaboración con Violadores del Verso, pero esta vez en lugar de Sho Hai ha sido R de Rumba.
Paco – Tenemos mucha amistad con ellos, y siempre está la idea de “vamos a hacer algo, vamos a hacer esto, vamos a hacer lo otro…” Entonces, mientras se cuecen unas cosas, pues en otra canción decimos “tú no tienes cojones para hacer esto”, “¿cómo que no?”, y siempre es así… “No hay huevos a venir este fin de semana a Granada”, “¿cómo que no?”, siempre estamos así.
Pregunta que seguro que os estarán haciendo continuamente, pero que no podemos dejar de lado. ¿Qué significa este título? Porque mira que os gustan los títulos enrevesados…
Paco – Te arriesgas cuando tienes un título así.
Javi – Los discos de Hora Zulú nunca se han titulado “Hora Zulú”, ni nada así.
Pero este ya ha sido rizar el rizo.
Javi – Igual que “Me duele la boca de decirlo”, igual que “Crisis de claridad”, todos tienen un sentido, y este también lo tiene. Son cuatro eses y cuatro enes. Cuatro palabras positivas y cuatro palabras negativas. Con eso ya… No digo más y me voy! (Risas).
¿Y la portada? Parece un test psicológico de esos de “¿qué ve usted aquí?”
Javi – Exactamente, lo que tú has dicho. ¿Tú qué ves ahí?
Pues, sinceramente, yo veo aquí una portada de Black Sabbath, la del ‘Reunion’, con los dos mini demonios alados sujetando el círculo (ndr. defecto profesional).
Javi – Pues nadie había dicho eso… No, no va por ahí. En el test de Rorschach, el psiquiatra que inventó el tema este, las imágenes no son adaptables. Él tiene, creo que son 25 ó 26 imágenes que son fijas (ndr. son diez imágenes) y tienen un sentido psiquiátrico, psicológico o lo que sea. Ésta no corresponde a ninguna de ellas, es decir, se parece a lo mejor un poco pero no está compuesta de ninguna de ellas. Esta imagen está compuesta de muchísimos trozos de imágenes que yo empecé a poner ahí y realmente no están dibujadas con ningún objetivo. Lo que hice fue: conforme fui complicando la imagen, se la ponía a mis colegas, y les decía “oye, ¿tú qué ves aquí?” Y me decían “pues yo veo un tío follando” o “yo veo una gitana bailando flamenco”, y cuantas más cosas me decían, más molaba. Yo lo que quería era conseguir una imagen que fuera un abanico muy grande, porque Siempre Soñé Saber Sobre tiene mucho que ver con…
Paco – Con tu imaginación, tus inquietudes… Si hubieras puesto una foto súper explícita, las mismas personas te hubieran dicho una cosa diferente “esto lo habéis puesto por esto, o por lo otro”.
Javi – Es casi la primera vez que he tenido mucho tiempo, tiempo de sobra con el título del disco en la cabeza, y yo creo que es la primera vez que el título del disco tiene todo que ver con la imagen de la portada. Esa imagen tiene muchísimo que ver sobre todo con Siempre Soñé Saber Sobre.
¿Qué me decís de vuestra página web? Un gran diseño, pero apenas tiene información.
Javi – Ya para finales de abril saldrán cositas muy finas. Además va a salir una cosa muy chula que ya hay un par de grupos, y no voy a decir quiénes porque son muy grandes, que lo han hecho. Un timeline, el rollo este que ha enganchado también Facebook para sus biografías y que yo es una cosa que hacía muchísimo tiempo que quería hacer. Tanta información que nos ha mandado gente, fans del grupo que nos han enviado fotos…
Paco – Cosas que tú no sabías ni que existían ya.
Javi – Sí, sí, y la peña lo mandaba, y lo hemos ido recopilando y cuando nos hemos juntado con eso hemos dicho “coño, pues molaría hacer una línea histórica y colgar todo ese tipo de cosas”. Y luego aparte, claro, una biografía, una tienda on-line también, y ya está, discografía y todo eso. Sí, se sacará.
Se nos acaba el tiempo. Para finalizar, contadnos cómo os encontráis ahora y cuales son vuestras expectativas.
Paco – Estamos con muchas más ganas que nunca. También es por el tiempo que llevamos con un disco ahí en puertas. Con mucha ilusión de cara a tocar y de cara a lo que se va a encontrar la gente, más que nunca. Porque también creemos que es un esfuerzo para la gente ir a los conciertos con los tiempos que corren, apostar por ti y no por otros, y un esfuerzo para nosotros tirarnos a la carretera.
La expectativa es sentirnos correspondidos un poco con lo que queremos ofrecer y con las fechas que vamos a lanzar aparte de las que ya están puestas. A veces es arriesgado ir a sitios donde no sabes cómo va a salir, pero yendo a ese sitio tienes confluencia de muchas ciudades en las que no puedes ir a tocar porque las salas no tienen las condiciones para lo que te gustaría llevar y hacer. Lanzar el mensaje de “si no vamos a estas tres ciudades adyacentes a ésta en concreto es porque aquí sí vais a ver una cosa por la que merece la pena lo que vais a pagar, y no en estos tres cuchitriles en los que hemos tocado años y años para nada.” Y encima que parezca que uno tiene la culpa de que el equipo sea un asco, o que tengamos que tocar de lado porque no cabemos. A nosotros nunca nos van a faltar ganas ni expectativas, ni pensamos en crisis ni cosas de estas de políticos.
Reseña disco de Hora Zulú «Siempre Soñé Saber Sobre Nadie Negó Nunca Nada»
Nos cortan ya. Muchas gracias chicos, y mucha suerte.
Texto: M. jones
Fotos: -IVN-

