Entrevistamos a Celtas cortos con motivo del lanzamiento de su nuevo álbum, Vivos y directos, un paseo por las plazas más significativas que han pisado en su última gira y en la cual podemos verles en un formato acústico nuevo para la banda.
Entrevistamos a Celtas cortos con motivo del lanzamiento de su nuevo álbum, Vivos y directos, un paseo por las plazas más significativas que han pisado en su última gira y en la cual podemos verles en un formato acústico nuevo para la banda.
Venís de un disco de versiones que sacasteis en 2010 y ahora lanzáis Vivos y directos, que es un recopilatorio de directos de la gira pasada. ¿Qué sorpresas vamos a encontrarnos en este disco en comparación con otros directos que hayáis sacado con anterioridad?
Jesús. Bueno pues el directo anterior era del año 97, entonces esto de ahora recoge de alguna manera toda esa franja del año 97 hasta ahora. Este proyecto nació de modo casual porque la empresa de sonorización con la que trabajamos habitualmente se inició también en este tema video gráfico, y lo que nació como un experimento fue cobrando forma y peso, y nos decidimos finalmente entre todos a desarrollar este proyecto para empaquetar un trabajo chulo con estos directos tan interesantes. Recoge principalmente una gira que hicimos el curso pasado por teatros en formato acústico que eso no lo habíamos hecho nunca, cosa que para nosotros también fue una experiencia y una bonita sorpresa porque la manera de estar en este tipo de escenarios es completamente diferente. Y luego quisimos incorporar también la experiencia eléctrica en otros conciertos que hemos tenido por suerte el verano pasado en escenarios potentes de varios festivales, queríamos tener registro de todas estas experiencias vitales porque era una buena ocasión. Se trata de recoger la energía que durante estos años hemos ido derramando por ahí a donde nos han convocado, no tiene grandes aportaciones en el tema musical, porque de hecho estamos trabajando en un nuevo proyecto de disco de estudio, pero no queríamos perder la ocasión de acometer esto.

¿Qué os llena más y con qué os sentís más cómodos, con el sonido de estudio o cuando escucháis el sonido grabado en directo?
Alberto. Yo creo que el hecho de ponerse a gestar y a ensayar, y a provocar una energía que te lleve a hacer un disco entero nuevo de estudio es algo que yo creo que se puede comparar con asistir a un parto de verdad, porque realmente es un momento muy mágico, de no saber que va a pasar, es un momento bastante incomparable, el hecho de recoger un directo te hace ensanchar los hombros y ver hasta dónde has llegado, pero para mí el hecho de pasar por ese momento brillante de la salida de un disco de estudio no tiene comparación.
En cuanto al formato de conciertos ¿dónde os sentís más cómodos? En salas, en fiestas de pueblos, festivales,…
Jesús. Cada uno tiene aportaciones diferentes, porque un festi como el Envivo o Viñarock que se juntan ochenta mil personas es una situación espectacular y poco probable si no es en ese tipo de entorno, pero a mí lo que más me gusta es una sala de rock, sin columnas en el medio, con un aforo más o menos mediano, porque ahí todavía eres consciente y puedes percibir a la gente muy cara a cara, entonces la intensidad de lo que se produce en el escenario y el feedback que hay por parte de la gente es mágico.
Alberto. Buenos son muchos, ahora malos, malos, hay uno que es entre la feria de los coches de choque y la tómbola, ahí estas jodido.
Óscar. Me acuerdo de las salas que hicimos en una gira de cuarenta días seguidos en Francia, y la energía que fluye en una sala es muy especial, la gente cercana como dice Jesús, a veces en un concierto grandote no puedes percibir igual las cosas, yo creo que una buena sala de rock es un sitio idóneo.
Goyo. Hablando del tema acústico en teatros, que es una experiencia nueva para nosotros, y sí que te causa otro tipo de sensaciones de cercanía, demasiado silencio quizás, pero por lo que ves nos estamos quedando siempre con ese formato más amplificado en una sala, se adapta más a nuestro estilo.
Por desgracia en España no hay demasiadas salas y es verdad que en Francia descubrimos que en cada pueblo casi hay salas para hacer cosas con un equipo técnico perfecto, unos camerinos de puta madre, con un catering muy rico, con muy buen rollo, con mucha atención, y es una pena que aquí no funcione ese mercado más medio, pero es verdad que ahora con el tema de las subvenciones allí también están peor.
Después de tantos años de trayectoria musical ¿qué es lo que más os ha llenado como grupo?
Jesús. Yo creo que haber tenido la fortuna de haber dejado un buen puñado de canciones que forman parte ya un poco del cancionero popular, tener la conciencia de que al menos una parte de nuestra manera de hacer música, de nuestra ideología y de las emociones que se han imprimido a la hora de construir las canciones han trascendido a un montón de personas, y las han hecho suyas y esas canciones ya vuelan por sí mismas.
Alberto. También está de puta madre cuando sales fuera y sabes que ni Dios te está entendiendo, porque estás en Francia o en Alemania, y ves que hay un porcentaje altísimo de gente que no te está entendiendo pero que le llega la energía de la música, eso es para mí un punto que sobresale de todo el recorrido.
Me habéis comentado que ya estáis preparando un trabajo nuevo de estudio, ¿podéis comentarme un poco sobre ese tema?
Jesús. Pues hay ya un buen puñado de canciones en vías de desarrollo, porque la parte musical está más o menos perfilada, pero hay mucho trabajo por delante de escribir, de ponerle letra a toda esa música. Ocurre también que con la salida de este disco se altera un poco un espacio de continuidad para reflexionar acerca de cómo encarar ese trabajo, de ponerle palabras, y entonces nos lo estamos tomando con calma, yo cada vez que me toca enfrentarme a ese momento me parece muy duro, porque afloran un montón de fantasmas y hay todo un desierto que atravesar, pero tengo experiencia de que cada vez que llega ese momento es un poco así, hasta que poco a poco vas encontrando el principio del ovillo y vas tirando.
La idea es que pasado el verano, a ver si somos capaces de tenerlo todo preparado.

¿Qué ocurrió en la cabaña del Turmo? (parte enigmática de la mítica canción 20 de abril)
Jesús. Digamos que es un espacio real al servicio de una historia ficticia, es un lugar que existe en el Pirineo, en el valle de Belagua, y que me sirvió como exteriores para contar una historia que en principio era ficticia pero que luego curiosamente el tiempo la ha ido acercando a la realidad.
Dada la situación de la música en este momento, que hay grupos que incluso regalan sus discos con la venta de las entradas en los conciertos, ¿Pensáis que con la crisis, el aspecto de que los discos se vendan menos está afectando a los grupos? ¿O es más bien a las discográficas y el principal beneficio del grupo se da en el directo?
Jesús. Desde luego el hecho de que no se vendan discos o que se vendan muchísimos menos no beneficia ni al artista, ni a las compañías, ni a nadie, con la era digital ha comenzado la crisis de toda la industria discográfica. Al grupo también le afecta porque una serie de ingresos que antes podía haber ahora no se perciben. Pero es una cuestión menor con respecto a lo que es la música en vivo, que es de lo que vivimos la mayor parte de los grupos, de trabajar en directo. Lo que pasa es que con el tema de la crisis y esta amalgama de disparates en la que nos han envuelto con los mercados financieros, pues nos ha llevado a que los ayuntamientos estén completamente desfalcados por una deuda que nadie sabe cómo afrontar, nos han envuelto en una situación de acojone y de miedo inducido que se ha convertido en una realidad.
¿Discos o grupos que os hayan llamado la atención recientemente?
Jesús. Calle 13, o Alamedadosoulna, hacemos músicas diferentes pero sí que se comparte una ideología subyacente común y una manera de entender la música muy abierta, y el mestizaje.
Óscar. Completamente fuera de todo esto, hay un hombrecillo que se llama Eliseo Parra, que ha sacado un disco que se llama Contradicción, es un folklorista absolutamente genial.
Alberto. Yo quiero hablar de California Honeydrops que hace música de rollo sureño pero con unos vientos cojonudísimos, tienen unos toques de jazz muy buenos y sobre todo muchísima alegría en el cuerpo.
Goyo. Sigo flipando con la voz y las armonías de Noa, la cantante israelí, que la he visto en directo hace diez días y es que es impresionante lo que hace esa mujer con la voz.
Para terminar nos gustaría escuchar alguna anécdota de Celtas.
Alberto. Pues estando en Francia nos paró una vez la gendarmerie por si llevábamos material bélico, y entonces subieron los perros al autobús para ver si había algo dentro y salimos más o menos airosos en esta ocasión, porque ya habíamos tenido experiencias previas de las que no habíamos salido tan airosos, entonces esta vez llevábamos la mercancía en el techo del autobús pegada con cinta aislante y fuimos tan listos que, cuando llegamos al pueblo donde íbamos a tocar, aparcamos debajo del edificio de la gendarmerie, entonces desde los balcones de allí veían eso pegado encima del autobús. No pasó nada porque tuvimos la suerte de llegar de noche pero vamos, con el asunto psicotrópico ha habido siempre muchas.
Fotos: María de la Fuente
Texto: Gonzalo Millán

