Entrevista con Carlos Escobedo de Sôber

Entrevista con Carlos Escobedo de Sôber. 30 años cumplen Sôber, una de las bandas más reconocibles del panorama musical español. Para celebrar su 30 aniversario han regrabado su primer disco ‘Torcidos’, han organizado una gira junto a sus bandas hermanas Skizoo y Savia, y para hacer un amplio repaso a la trayectoria del grupo desde sus orígenes hasta nuestros días, llamamos a Carlos Escobedo, vocalista, bajista y cofundador del grupo que nos contó cosas muy interesantes.

Carlos Escobedo: «Yo mismo decido en 2004 hacer un parón, oxigenarnos, y nos vino de maravilla para en 2009 volver a encarrilar todo ya con Manu Reyes a la batería»

 

P: Buenas tardes Carlos, soy Edu de Rock In Spain. Ya que estamos celebrando los 30 años desde la formación del grupo, lo primero que puedo decirte es: ¡Felicidades!.
Hola Edu, ¡Gracias!

P: En 2024 se cumplen 30 años desde la formación de la banda, lo que nos lleva a 1994. ¿Cuántos años tenías en ese momento?
Pues, yo tenía 18-19 años.

 P:¿Cómo fueron los años entre 1994 y 1997 que sale vuestro primer disco, “Torcidos”?
Verás, realmente el grupo arranca porque yo tengo una idea musical donde quiero hacer un estilo muy concreto, y pongo un anuncio en una tienda de guitarras. Eran los clásicos papelitos, y Antonio, cuando lo ve, lejos de coger un papelito y llamar cogió el anuncio entero (risas). Vio que se ofrecía un bajista-cantante para un estilo muy puntual, con referencias a Pearl Jam, Tool, Helmet… dijo: Esta es la pieza que a mí me faltaba.
A partir de ahí arrancamos, Jorge se incorpora un poco más tarde y con esa formación fija empezamos a dar conciertos, a curtirnos y grabamos una maqueta llamada ‘Mirror’s Way’, cantada en inglés. El disco de ‘Torcidos’ se va gestando poco a poco, de ahí los 3 años que pasan hasta que entramos a grabarlo.

P: Si no estoy equivocado en tus orígenes eras muy fan de Judas Priest, Iron Maiden, del heavy más clásico. ¿Tenías claro que para tu banda querías un sonido diferente?
Sí, sobre todo porque uno como cantante tiene el timbre que tiene, y al final te vas acercando a lo que crees que puede funcionar. Además, a mí me encantaban las partes rítmicas muy potentes, pero siempre con melodía en la voz y eso fue lo que surgió. Es cierto que veníamos de esa parte más heavy, pero justo aparece el grunge y tus influencias van un poco por ahí encaminadas también.

P: Nadie sabe qué hubiera sido de Sôber si hubierais tomado otro rumbo musical, pero habéis conseguido un sonido que os identifica plenamente. Sôber suenan a Sôber y punto.
(risas). Sí, al principio se nos criticaba mucho por compararnos, o decir que éramos los Tool españoles, o los Héroes del Silencio cañeros… y al final han surgido otras bandas que acaban sonando a Sôber. Sin querer, generas un estilo propio y, bueno, efectivamente es un sonido muy característico y como nunca nos hemos movido de ese estilo, eso es un valor añadido, hemos sido siempre fieles a nuestro estilo y nuestro propio sonido.

P: ¿Eres de los que acaba recordando solo las partes positivas que ha dado el grupo, o tienes en la cabeza también los momentos duros de los inicios?
Me acuerdo de las dos cosas. Como dice el refrán, unas veces ganas y otras aprendes, y por ejemplo con la grabación de ‘Torcidos’, donde nos hicieron una pequeña estafa una productora, aprendimos siendo un momento duro. El disco se grabó en un fin de semana y nos costó 1,5 millones de pesetas de la época, repartiéndose el dinero entre tres personajes, esa es la parte negativa. Pero yo creo que también, pensándolo fríamente gracias a esos momentos duros donde la banda tiene que lidiar con un disco que no es el sonido que quiere, donde los timbales no se graban y hay que grabarlos aparte que fue una locura, Antonio se va de la banda y nos quedamos solamente Jorge y yo… eso te hace ser más fuerte y me gusta enfocarlo así.

P: ¿Cómo surge la idea de regrabar vuestro primer disco, bajo el nombre de ‘Retorcidos’?
Pues justamente por lo que hemos estado comentando. Al no quedar a gusto con ese sonido ni como se hicieron las cosas, pensábamos que los temas, las melodías y letras tenían un punto muy especial y decidimos regrabarlo para mostrar todo lo que nos apetecía de ese disco.

P: Regrabando el disco de ‘Retorcidos’, ¿Alguna canción que os haya sorprendido al volver a interpretarla?
Sobre todo, la canción “Brazos Altos, Caras Bajas” que hemos sacado como single. En el disco era como un medio tiempo, pero no le habíamos dado el punto deseado, y con esta regrabación lo hemos logrado. La respuesta de la gente está siendo muy buena así es que creo que no nos hemos equivocado.

P: En el disco se incluye el tema nuevo, “Tiempo”. Una canción así merecía un videoclip como el que habéis hecho, y creo que habéis acertado. ¿Encajaba muy bien la temática de la letra con el aniversario?
Así es. Esta canción era la que queríamos se convirtiera como el himno de la gira, de ahí que también aparezca Morti en ella como colaboración. Es ese punto reflexivo de la banda de aprovechar los momentos buenos, olvidar los malos e intentar valorar lo que uno tiene a nivel de gratitud. En ese sentido la canción ha quedado muy poderosa, con un estribillo esperanzador pero con la temática que siempre caracteriza a Sôber, algo más oscura. El videoclip refleja esto mismo, con una estética que nos representa muy bien.

P: Hablas en la canción de que estaría bien poder comprar tiempo, frase que me recordó a la película “In Time”, ¿La habéis visto?
Sí, yo la he visto. Realmente es eso, ese momento utópico de poder comprar el tiempo para volver atrás, para recuperar el tiempo perdido o corregir actuaciones pasadas. Poder haber parado el tiempo en los momentos buenos… es un tema muy reflexivo. El tiempo es algo tan fugaz que en el videoclip hacemos el símil de la arena en las manos como el tiempo que se escapa entre los dedos, buscando la parte más onírica de la frase.

P: “Hijos del Miedo”, en esta regrabación para ‘Retorcidos’, suena muy contundente a la vez que tiene un estribillo melódico y cierto sonido futurista, con utilización de la IA en el videoclip. ¿Crees que puede ser una canción que perdure en futuros setlists de la banda?
De momento ya está (risas). Hoy hemos estado ensayándola y funciona muy bien, la tocábamos hace muchos años pero con esta revisión más moderna en directo es un puñetazo en el pecho. Se trata de un single muy directo y una letra muy actual, algo que nos ha sorprendido a todos. El disco tiene casi 30 años y muchas de sus letras siguen estando –casi- de actualidad.

P: He visto que en Spotify tenéis separados los discos de Sôber respecto al original ‘Torcidos’ que aparece bajo Sôber Stoned. ¿Es por algún tema legal?
¡Qué va! Cuando el disco salió ese era nuestro nombre, Sôber Stoned, y nos parecía muy honesto que si en esa época nos llamábamos así lo mantuviéramos. Ahora no, ahora el disco ‘Retorcidos’ sale bajo el nombre de Sôber por supuesto.
El cambio de nombre vino marcado por nuestro público, al final ellos decían “Vamos a ver a Sôber”, no decían “Vamos a ver a Sòber Stoned”. En los inicios que cantábamos en inglés podía tener algún sentido, pero en el momento en que nos pasamos al castellano, es cuando decidimos que no tenía mucho sentido y lo dejamos simplemente como Sôber, que además nos dio un mayor impacto visual.

P: Me di cuenta porque al buscar vuestro disco de ‘Torcidos’ en vuestro perfil no lo encontré,  y pensaba que no estaría en Spotify hasta que caí en la cuenta de buscarlo por el nombre de banda original. Seguro que le ha pasado a más de uno.
Claro, estoy seguro que hay gente que este disco lo ha oído y la regrabación lo puede potenciar, y gente que no lo conozca y lo enfoca como un disco nuevo.
Te contaré una anécdota, nuestro batería Manu Reyes no había escuchado el disco (risas). Cuando le pasé la maqueta con el sonido nuevo, baterías programadas… me dice: ¡Ostras qué temazos! Y tuve que decirle que no eran canciones nuevas, que eran maquetas del disco ‘Torcidos’. Ahí me reconoció que no lo había oído, y piensas: Si es el batería de Sôber y no lo ha oído, habrá muchísima gente que tampoco (más risas). Por lo tanto para mucha gente es como un disco nuevo de Sôber.

P: “La prisión del placer” de ‘Morfología’, fue la primera canción que hace ruido en el entorno y genera expectación hacia vosotros, ¿Te lo esperabas?
Realmente sí teníamos un pequeño pálpito. Tras toda esta vorágine que te he contado, teníamos un sonido que habíamos mezclado el rock y el metal, pero esta canción tiene guitarras que te acercan un poco a bandas como U2, y creíamos que habíamos dado con un punto que mezclaba bien los gustos de cada uno. Además nos representaba muy bien, así es que nos metimos en un estudio, haciendo bien las cosas, arrancamos con esa canción y la gente empezó a descubrir una banda en Madrid que tenía un sonido que no se había oído en otro sitio, con la voz más clara, melodías más definidas… así es que sí, en ese sentido fue nuestro punto de partida.

P: ¿Cuesta mucho mantener una formación estable durante tanto tiempo?
Lo que sí teníamos claro es que somos los que somos, y yo mismo decido en 2004 hacer un parón, oxigenarnos, justamente para evitar que pase eso que comentas. Tal vez la banda no gozaba de su mejor momento de salud, y tomarse ese respiro donde surgen Savia y Skizoo nos vino de maravilla para en 2009 volver a encarrilar todo ya con Manu Reyes a la batería. Esta fue la forma de mantener la estabilidad de la banda.

P: ¿Ese parón os sirvió para incorporar seguidores al grupo que igual hasta ese momento no os habían prestado demasiada atención?
Hombre, nosotros tenemos gente que te sigue desde los inicios, gente que poco a poco se desengancha del grupo, y gente que se ha unido en una segunda etapa. Tenemos público de la época de ‘Superbia’ o ‘Letargo’, incluso ‘Vulcano’, que igual los primeros discos no le gustan tanto y al revés, gente que prefieres los primeros discos a estos últimos. Sí que vemos que nos pasa un poco como a Iron Maiden, donde hay gente que conoce del ‘Fear Of The Dark’ en adelante, y otros que disfrutan más con los primeros discos. Al final miras al público y están los más mayores y los más jóvenes, y eso convive muy bien, mezclando generaciones diferentes unidas por un mismo sonido, un mismo concepto.

P: Ya que estamos celebrando los 30 años del grupo, me gustaría hacerte algunas preguntas sobre tu visión del grupo y vuestra discografía. ¿Cuál crees que es el disco más infravalorado según tu opinión?
A mí por ejemplo ‘Reddo’ es un disco que, sí que tuvo repercusión por canciones como “El Hombre De Hielo”, pero sí es verdad que como vino tras ‘Paradysso’ que había sido disco de platino, brutal, llegando a todo tipo de público, no se pudo desarrollar del todo. Nos pilló con cambio de compañía, al coincidir justo con la entrada en Universal que no sabían trabajar este tipo de discos, el álbum se quedó a medias a nivel de promoción, a nivel de todo. Aun así a día de hoy, las canciones de ‘Reddo’ siguen funcionando muy bien, pero claro, cuando vienes de un disco tan vendido parece que el siguiente nunca llega a ser el que más te gusta. Ahora que ha pasado más tiempo, y se puede analizar de otra manera, creo que sí está funcionando casi mejor que cuando salió.

P: En el otro lado tenéis ‘Paradysso’. ¿Erais conscientes cuando lo grabasteis, de los buenos temas que habíais compuesto?
No, no eres consciente en ese momento. Tú vienes con una carrera en progresión, vas componiendo canciones que te gustan, se acerca una compañía como Music que estaba muy interesada en el grupo, que era casi una multinacional, y piensas que seguramente cuando la gente lo escuche le va a molar. Pero de ahí, a que de repente te dijeran que cada semana se habían vendido 5.000 discos, 10.000 discos… hubo un momento de un boom donde cada semana era: hemos pasado a estos, ahora somos disco de oro, la gira pasa de durar un año a durar dos años, vamos a hacer más de 100 conciertos, y ahí te das cuenta de la gran acogida que ha tenido el disco. Pero no, inicialmente nunca lo esperas, jamás.

P: O sea, interpreto que en el estudio compones canciones que en ese momento son las que más te gustan, pero no imaginas el impacto que van a tener en los oyentes.
Sí, ‘Paradysso’ es un disco que tiene canciones como “Arrepentido”, “Diez Años”… pero ¿Sabes qué pasa? Donde sí me di cuenta que quizá era un disco especial fue a la hora de decidir qué single sacar. Se trataba de un disco donde todas las canciones eran singles, y así se demostró, es de los discos que de principio a fin tienen ese rollo. Nosotros nos preguntamos, ¿Con qué canción salimos primero? (risas).
Inicialmente parecía que “Diez Años” era la más cañera, con un estribillo muy pegadizo, pero estaba también “Arrepentido”, “Eternidad”, “Paradysso”, “Mis Cenizas”… entonces, ese disco tenía eso. Hay discos donde es más fácil porque una destaca más por encima del resto, pero aquí era como bendito problema, ya que todas podían elegirse como adelanto. Al potenciarlo a nivel de promoción, te das cuenta que es un disco que la gente oye de principio a fin y que no tiene su preferida, gustan todas.

P: ¿Cuál fue el disco más complicado de grabar?
‘Letargo’. Es un disco donde yo tenía todas las composiciones, nos metimos en el local de ensayo y preparamos el disco, pero realmente cuando echaba la vista atrás veía que la maqueta tenía un feeling que, con lo que estábamos arreglando en el estudio, no estaba quedando bien. Ahí teníamos una fecha de entrada a grabar, y yo la retraso porque no estábamos yendo hacia donde yo tenía claro. Ahí el manager me echó una chapa de flipar (risas), porque tenía toda la gira preparada, hubo que mover veintitantas fechas, retrasar la salida del disco en definitiva.
Este retraso fue para bien, ya que luego encontramos el punto, y ‘Letargo’ me parece un disco que marcó un antes y un después en nuestra carrera, con una gira muy exitosa y canciones como “Blancanieves” que seguimos tocando y no puede faltar, porque se ha convertido en una canción muy significativa del grupo. Es verdad que le dimos muchas vueltas, pero es que si llegamos a grabar esa primera vez no nos hubiéramos quedado satisfechos con el disco. Cuando acabó, ahí sí dijimos: Ahora sí, este es nuestro sonido.

P: ¿Alguna canción que no sea muy conocida y te gustaría reivindicar?
Como hemos echado mano de Savia y Skizoo para la gira, ahí hay canciones que hace diez años o más que no tocamos. Esas canciones, nos motivan a nosotros ya que apetece tocarlas al haber pasado tanto tiempo, y a su vez el público solamente va a poder escucharlas en esta gira 30 aniversario.

P: Ya que has adelantado algo de la gira, ¿Qué proceso vais a seguir para preparar el setlist?
Daremos un repaso a toda la discografía de Sôber, pero le añadiremos ese punto de chispa e ilusión con las canciones de Savia y Skizoo.
Lo hemos consensuado casi todo, tanto entre nosotros como con las otras bandas, preparando inicialmente una lista con las canciones que no pueden faltar, que al final son un 80% del repertorio (risas). Luego hay otras que sí que, para elegir alguna de un disco concreto opinábamos todos.  Pero claro en una gira 30 aniversario, hay canciones que si no las tocas, como “Arrepentido”, “Derrotado” de Savia o “Renuncio al Sol” de Skizoo, el público puede atentar contra nosotros (más risas). Hemos ido cubriendo lo que seguro debe ir, y luego dejas margen para otros momentos que la gente no se espera y habrá que vivirlo. Tendremos partes instrumentales, acústicas, percusivas… y creo que eso es lo que va a ser la parte más diferenciadora respecto a otros conciertos anteriores del grupo.

P: ¿Vais a tocar cada banda por separado, o va a ser un único concierto con los músicos entrando y saliendo del escenario?
La anterior vez, hace muchos años, fue como más separado, con los setlists más diferenciados, pero este año vamos a hacerlo más interactivo, y es algo que agradece tanto el público como nosotros. Tendremos una banda base pero irán entrando y saliendo músicos, para que sea más dinámico. Será un concierto de 3 horas, con un repaso casi cronológico de cómo se sucedieron esos 30 años. Al final nuestro público ha pasado por todo, hay gente que es más de Savia, de Skizoo, de Sôber, pero al final somos la misma familia y no queríamos hacer particiones ya que realmente somos nosotros. Canciones del primer disco de Savia, ‘Insensible’, a veces dudo de si son de ‘Reddo’ (risas). El público las ha hecho suyas y las engloba dentro de la familia de estos 30 años.

P: Llevas años colaborando con Mägo de Oz a nivel compositivo y vocal, participando en la composición de uno de los singles de su próximo álbum, “Seremos Huracán”. ¿Cómo enfocas ese trabajo con Mägo respecto a tu día a día en Sôber?
Ante todo es muy enriquecedor. Txus me brindó la mano allá por el 2006, cuando estábamos con Savia nos fuimos de gira con ellos a México, y siempre nos han apoyado mucho. Desde ese año he estado en todos los discos de Mägo de Oz, han sido grabados en mi estudio, Cube, y siempre nos hemos ayudado mucho. Cuando Txus me pide escribir una canción juntos, rápidamente piensas: Venga, ¡Vamos a hacer algo guapo! (risas). Hablando de “Seremos Huracán”, es una canción más heavy, que es algo que me motiva mucho, con un riff más Judas Priest, y eso te abre musicalmente a la hora de componer e incluso escribir el texto. Ha sido muy gratificante. Además hace poco estuvimos con ellos en México, con el ‘Diabulus’, y poder salir a cantar “Y Serás Canción”, el tema que compusimos como homenaje a Big Simon fue muy emocionante. Al final hay un lazo de unión con la banda y su público, aunque musicalmente somos diferentes hay muchos puntos en común.

P: La verdad es que “Seremos Huracán” y en general la aportación de Rafa Blas a la voz me ha gustado mucho.
Sí, está gustando mucho el disco. Se sale algo del estilo clásico de Mägo, han compuesto algo más rock-metal y en directo lo defienden de maravilla. Además con esos dos guitarristas que tienen, Jorge y Víctor, las canciones suenan con mucho nivel.

P: ¿Por qué crees que todavía se encasilla a Mägo con cierto tipo de canciones que no son lo mayoritario de su discografía?
Bueno, eso quizá pasa con la gente que solo conoce “Fiesta Pagana” y si se la tocas 20 veces estaría encantada (risas), pero luego por ejemplo en México sí cantaban igual las canciones del nuevo disco que los clásicos, allí venden 20.000 tickets en un visto y no visto.
Es verdad que tuvieron su momento más álgido, pero es una banda que sigue trabajando muy bien los discos, y para mí es algo de valorar. Podrían vivir de las canciones que ya tienen y dedicarse a girar por España, pero no, son muy perfeccionistas y eso se valora.

P: Te vimos también haciendo tus pinitos como actor en el último especial de Nochevieja de José Mota. ¿Cómo surge la colaboración?
Surge porque hice dos escenas para una película que se va a estrenar en marzo, que se llama ‘Por Tus Muertos’, relacionada con el rock. El director es Sayago y el protagonista José Mota, sale Jorge Sanz y algún otro actor conocido, y como yo tenía una escena con José Mota, empatizamos mucho y me dijo: ¿Te gustaría salir en el especial de Nochevieja? Y le dije, hombre claro sería genial (risas). En mi casa somos fanáticos y no nos lo perdemos cada año, me dijo que me llamaría y cumplió su palabra. Cuando vi que el sketch era con los calvos dije, todavía más (más risas). Yo siempre he defendido mi calvicie absoluta desde los 18 años que me afeito la cabeza, y de alguna manera creo que ha sido una cosa muy chula, te ve además mucha gente que dice: Ostia Carlos…
Tenían mucho atrezzo, pero además José Mota me dijo: Yo quiero que tú salgas como eres tú, con tus pintas, que se te reconozca muy bien, y así fue. Igual me ponen una chaqueta y una gorra y nadie me reconocería, pero me dejó tal y como fui, y eso me gustó, para que la gente que siga más el rock pudiera identificarme rápidamente.

P: ¿Conocía José Mota a Sôber?
Le sonaba, y creemos que al concierto del 8 de marzo en Madrid va a poder venir porque se ha aficionado bastante al grupo.

P: Para terminar, ¿Algún disco que quieras recomendar a nuestros lectores que hayas escuchado recientemente?
¿Sabes qué pasa? Cuando me meto en la producción de un disco me aíslo un poco, tengo una lista que sí escucho a veces, el último disco de Tesseract por ejemplo que sí me molan, pero realmente no estoy en el momento de escuchar muchas bandas nuevas. Estoy todavía con la cabeza puesta en la etapa de composición y producción donde intento no escuchar mucha música nueva para no condicionarte, no buscar esas referencias a la hora de componer para no contaminarme… pero ahora ya ha salido el disco, y podré volver a esa fase de escuchar muchas más novedades musicales.

Muchas gracias Carlos por atender a RockInSpain. ¡Y mucha suerte en la gira aniversario!
Gracias Edu, ¡Un Abrazo!

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