
A medio camino entre las voces de Leiva (Pereza) y Bunbury (Héroes del Silencio), las guitarras de Fito y las de un anuncio de telefonía móvil, Jorge Valverde nos presenta su primer álbum, con once temas, autoproducido.

A medio camino entre las voces de Leiva (Pereza) y Bunbury (Héroes del Silencio), las guitarras de Fito y las de un anuncio de telefonía móvil, Jorge Valverde nos presenta su primer álbum, con once temas, autoproducido y que cuenta con la colaboración de artistas desconocidos cuyo talento individual no es cuestionable, pero que en conjunto dejan bastante que desear.
Destrozos se define a sí mismo como un disco con «variedad de estilos y melodías con letras de gran profundidad». Yo lo definiría más bien como un fallido homenaje a Pereza y Quique González, que intenta profundizar sobre aspectos de lo más trascendentales pero se queda en el camino y podría pasar por testimonios de libro de autoayuda. Nos encontramos por ejemplo con un curioso relato sobre un barquito de papel que naufraga (algo me dice que trata de hablar de una historia de amor que acabó en nada), en medio de guitarras edulcoradas, ritmos de bajo y batería de lo más monótono, y coros femeninos ligeramente desafinados colocados de forma aleatoria entre frase y frase.
En cuanto a las letras, parece tener predilección por el tema de lo marítimo, el desamor y las depresiones. De vez en cuando intenta meter poesía hablada al más puro estilo Marea, pero la producción tan casera hace que sea prácticamente imposible dilucidar lo que dice. De los coros mejor ni hablemos; en algunas canciones pueden estar medianamente acertados, en otras en cambio, más habría valido la pena dejar caer la idea en saco roto.
Si nos metemos ya en el tema de los estilos, Jorge Valverde no hace nada nuevo. En la mayoría de los casos no es más que una emulación fallida de los grupos ya mencionados,y en otros, intenta meter como puede guitarras con mucho eco bastante blueseras y ritmos producidos por ordenador, que harían furor en discotecas de polígono a última hora de la noche.
La producción es de lo más do it yourself. Parece que el ecualizador lo estrenaron el día mismo de grabar, y cada artista grabó su parte en su propia casa siguiendo su propio criterio y luego los juntaron y dieron la canción por terminada. El eco de algunas voces e instrumentos simplemente saca de quicio a cualquiera que consiga escuchar más de dos canciones seguidas.
En cuanto a puntos a favor, diré que, al no haberse encasillado en un sólo estilo, encontramos canciones de lo más variadas que harán las mieles de quienes estén pasando por una horrible ruptura y quieran alternar risa nostálgica y llanto desconsolado. Lo único que podemos decir abiertamente que está medianamente logrado es la portada del disco, que le da un rollito grunge que no tiene pero que aún así puede llamar la atención de algún pseudo-melómano indeciso.
En definitiva, un disco que no merece la pena perder el tiempo escuchando, con influencias excesivamente marcadas, y que se acabará perdiendo en el enorme universo del indie fallido español. El título, no podría estar más acertado. Destrozos, sí, pero auditivos.
Tracklist:
- Seis balas
- Ahí voy
- Ciencía ficción
- Veneno
- Destrozos
- El bando enemigo
- Donde esconderte
- El hundimiento
- Aviones
- Otra dimensión
- Escapar
Miembros
Jorge Valverde
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