THE DELTA SAINTS «Death Letter Jubilee» – DixieFrog Records

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Aquel fantástico artefacto con forma de ep llamado “A bird called Angola” daba evidencias, de que su blues y su rock de vieja escuela estaba facturado de aquella manera capaz de hacerte sentir que estas ante algo bueno

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No me gusta la palabra underground, nunca me ha gustado, o al menos el uso que se le da demasiadas veces. Me suena a etilísta, a competiciones absurdas sobre autenticidad de patio de colegio, de yo mas que tu. Por eso no creo que el rock haya vuelto al underground, ni mucho menos, ha vuelto a donde pertenece, a ser patrimonio de los rockeros, de aquellos que siguen gastándose la pasta en discos por mucho internet que exista. El rock ha seguido sobreviviendo pese a no ser foco de atención de los medios, hombre, no nos engañemos, hace unas décadas, cualquier estrella de medio pelo se podía permitir unos caprichos que ahora ni sueña con ellos, pero eso si, joda a quien joda, el rock and roll sigue efervescente y latiendo, solo hay que dar una vuelta por la red, y una de dos, o todo al que le gusta el rock tiene un blog, o aun siguen muchos últimos mohicanos peleando por ahí.

Y entre el mundillo, una de las bandas que han despertado muchísimo interés, son The Delta Saints, y válganme todos los dioses, que con razón y motivos de sobras. Aquel fantástico artefacto con forma de ep llamado “A bird called Angola” daba evidencias, de que su blues y su rock de vieja escuela estaba facturado de aquella manera capaz de hacerte sentir que estas ante algo bueno. Luego vino un dvd en el mitico Rockpalast, que dejaba claro, que estos tipos no necesitan focos ni flashes, solo unas guitarras y gente dispuesta a comulgar con su música. Por lo que la salida de “Death Letter Jubilee”, era esperada con muchísimas ganas, servidor el primero de ellos.

13 temas componen el nuevo viaje por el blues rock de los de Nashville, que con un guitarrero “Liar”, consiguen que desde el primer momento suba el volumen de mis altavoces y corra raudo a por una cerveza, para disfrutar de mi merecida ración de música del diablo. Sonidos muy rockeros y clásicos se unen en “Chicago”, con ese deje de una ciudad que respira blues cada noche en garitos repletos de humo. Desde la primera vez que escucha cantar a Ben Ringel, supe que este tipo tenia el mojo. Ya conocía la canción que da título al disco, “Death letter jubilee”, la propia banda la había puesto en circulación, con ese ritmo de locomotora tan bluesy, esa armónica diabólica y esa sección rítmica cargada de swing.

Bajada a los pantanos, con acústicas para cantar a la dulce “Jezebel”, voces rasgadas y sonidos abruptos que dan paso de nuevo a la electricidad de “Boogie”, armónica y guitarras en una guerra sin fin, de esas en la que ponemos los oídos somos los únicos vencedores. De nuevos momentos acústicos con “Out to sea”, metidos de lleno en el rock americano con más raíces, uno de esos temas que tanto gustan a la banda, de tocar para crear ambiente íntimo con la audiencia. “Sing to me” suena fresco, con cierto regustillo Zeppeliano y un riff de escandalo.

Si antes The Delta Saints nos pedían que cantásemos para ellos, ahora hay que aclarar las gargantas, pero siempre “Drink it slow”, acompaña tu vaso de bourbon con esa guitarra que se ha sacado Dylan Fitch de la manga y suena a pura gloria. “From the dirt”, suena poderosa, gracias a esa combinación guitarras/armónica, y ese ritmo descarado . Blues rock de primera clase con “The devil’s creek”, de ese que suena al mejor espíritu de la américa negra, y esa armónica que se convierte en el ronroneo de un ferrocarril a la vez que lleva a la banda hacia el desfiladero. Efluvios góspel para “River” que dan paso a “Old man”, serena, intensa, de esas que te calan hasta los huesos.

“Jericho” cierra este fantástico “Death letter jubilee”, con su presencia bluesera, y demostrando que esta banda tiene que dar que hablar, por fuerza. Este año volverán a estar por nuestro país de gira, y no deberíais dejar pasar la oportunidad de enfrentaros cara a cara con su sonido y su presencia. El rock sigue vivo, pese a quien pese, y nadie puede negarlo con discos como estos, a los que sobran presentaciones y fiestas, y necesitan solamente, sonar al volumen adecuado.

Carlos T.

Tracklist:

  1. Liar
  2. Chicago
  3. Death letter jubilee
  4. Jezebel
  5. Boogie
  6. Out to sea
  7. Sing to me
  8. Drink it slow
  9. From the dirt
  10. The devil’s creek
  11. River
  12. Old man
  13. Jericho

Miembros
Ben Ringel – guitarra y voz
Ben Azzi – bateria, percusion
Greg Hommert – Armónica
Dylan Fitch – guitarras
David Supica – bajo


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