Atención: si te gustan Crashdiet, Hardcore Superstar o los últimos Mötley Crüe, aquí hay tema. Herederos del sonido clásico Sleaze de LA llegan King Lizard con su primer trabajo Viva La Decadence (…y vaya portada) tras un EP Late Night Dynamite publicado en 2007.
Hard potente con una energía arrolladora y cargado de actitud punk, rocker y además, decadente, como en los buenos tiempos y si todavía no te he convencido, escucha «Viva La Decadence», «Rain On You», «Taste The Hate» o «Rock N’ Roll Me» (no, no son los Crüe). «Hell Yeah», «Video Lover» y «Kan’t Kill» (actitud super punk) suenan a banda emigrada de algún lugar del Mid West yanqui hasta Los Angeles para triunfar como hicieran tantos y tan buenos grupos en los 80 (aquí puedes anunciar a tu banda favorita de entonces, léase Guns N’ Roses, Skid Row, Slaughter, Babylon A.D. o Asphalt Ballet). «Never Be Mine» comienza metálica como las ráfagas de un AK47. Estos ingleses no bajan la intensidad hasta la infaltable balada «Not For Me» (no, tampoco son Guns N’ Roses). El tramo final es fantástico, con la superadictiva «Late Nite Dynamite» hasta la última gota de sudor derramada con la estupenda versión macarra del clásico de Chuck Berry (no tengo que decirte cuál es ¿no?).
Con la colaboración del mítico Chris Tsangarides (Ozzy, Judas Priest, Anvil, Thin Lizzy, ¿quieres más?) en la magnífica producción (vaya sonido les ha sacado!!!).
King Lizard, salidos de los suburbios más sórdidos, decadentes y sleazy de Londres tienen un estupendo camino por delante, como les define un gurú del periodismo musical, Malcom Dome, la banda adecuada, en la ciudad perfecta, en el momento preciso. No sé si todavía son para tanto pero hay ganas de que les vaya bien. Si no se echan a perder entre el sexo, las drogas y la bebida, King Lizard tienen buena imagen, mejor actitud y excepcional sonido. Uno de los cinco mejores discos que he escuchado en lo que va de año. Muy recomendado si te gusta el Hard Rock cañero.