Agrupación Inglesa, pero con miembros de distintos países, vamos uno Alemán, otro Italiano, uno Britanico y un español, con un sonido muy suyo y sorprendente. Poseen un estilo Pink Floyd de estos tiempos, muchas partes Psycodelicas por asi llamarlas, cambios de ritmo increibles, pero ante todo una base muy original en la que giran sus temas y que lo hace un disco bastante atractivo de escuchar. Vamos que a pesar de tener esa base solida, el disco nos ofrece a lo largo de sus once temas un sin fin de sensaciones y estados bastantes llamativos, consiguiendo con ello que no te aburras.
El trabajo «Glasnost», parece envolverte desde que empiezan sus primeros acordes y ya luego es complicado desconectar de él. Por ejemplo el tema «Reconnect» nos ofrece cambios de ritmo alucinantes, subidas y bajadas muy llamativas con un solo excepcional entre medias. Y como no, en sus secciones suaves, esa locura, que me hizo recordar algunas compociciones de Pink Floyd. No os perdais también «Gosling» un tema instrumental de piano o su sucesora «Clarity» perfectamente unida a la anterior, un corte lento que poco a poco va creciendo en melodías.
«Cave In» es un tema más alocado, más lleno de furia, pero igual lleno de cambios, con una estructura ritmica bastante curiosa que escucharas a lo largo de todo el disco. Quizás sea ese uno de sus puntos fuertes, el sin fin de sensaciones que consigue transmitir en cada canción y sumale a eso 11 cortes.
Es como estar escuchando un solo tema dividido en once actos, lo cual antes que hacerlo aburrido lo hace enriquecedor. Como me sucedio con el tema «Cave In» y de pronto me encuentro con «You´ll never Know What This Means», sin duda un trabajo muy envolvente. La voz de Julio consigue transmitir sensaciones extras a la ya desgarradora banda sonora que nos ofrece Illuminatus.
Preparaos para una amalgama de atmosferas y riffs enloquecedores combinados con una alucinate manera de hacernos despertar musicalmente del deterioro musical en el que nos encontramos. Bandas progresivas como esta ofrecen un faro bastante digno donde fijar la mirada y recordar que aún hay agrupaciones originales y de buen hacer en este negocio. Un disco sobresaliente y sobre todo un trabajo en donde dejarse caer y llenarse de euforia, rabia, esperanza, odio y alucinaciones al mismo tiempo.
Paulo Lara Molina