Raro, raro raro. Ese fue mi primer pensamiento tras recibir el cartón que envolvía al CD. Una portada plateada, a priori sin sentido, y contraportada con las canciones y la página web del grupo.

Raro, raro raro. Ese fue mi primer pensamiento tras recibir el cartón que envolvía al CD. Una portada plateada, a priori sin sentido, y contraportada con las canciones y la página web del grupo.
Hasta que poniendo a contraluz el CD, vi que en relieve se serigrafiaba la palabra “Cronometrobudu” junto a un dibujo y el texto debajo “El número plateado”. Vaya, por fín sabía el nombre de la banda y del disco.
Pensé, equivocadamente, que se trataba de una banda black, death o grid, por lo enigmático del asunto y el nombre, pero afortunadamente la primera canción me hizo ver que la cosa prometía bastante más de la imagen inicial.
Anotaros a modo de información que son 7 músicos venidos de Burgos (salvo alguna excepción), y que practican un estilo que en las primeras escuchas me ha recordado a una mezcla entre Söber (poco) y Skizoo (bastante), con algo de los actuales Azrael o Sauze, siendo producido el disco por Carlos Escobedo. El punto novedoso lo dan los dos instrumentos que aquí aparecen al estilo de los legendarios Ñu, como son la flauta travesera y el violín.
Puestos en manos de un profesional como Carlos Escobedo, he de decir que el sonido es mejorable, quedando en la mayoría de ocasiones la voz muy por encima del resto de instrumentos, sobre todo las guitarras que no adquieren el protagonismo que deberían, permaneciendo siempre en un segundo plano. Además el sonido es bastante opaco y con pocos matices, sin aprovechar al 100% la variedad musical que nos ofrecen Cronometrobudu.
Una vez comentado lo menos bueno, esto queda compensado por un puñado de canciones que atraen y enganchan a partes iguales, con ese tono de voz profundo y algo lúgubre de Javi, junto a unas letras muy inteligentes. “Quijotes de cristal” es un gran inicio, con estribillo pegadizo e interesante letra, aunque es con “El número plateado” donde mejor conjugan el estribillo, los instrumentos de viento y la base rítmica para hacer el mejor tema del álbum. “El mapa” es otra fabulosa canción, con un toque muy pop (en el buen sentido), y “La loca de la estación” es el tema más íntimo del disco, con la voz de Javi recitando sobre un fondo instrumental, de flauta y violín únicamente, muy suave y profundo. Interesante experimento, bonito resultado.
El videoclip escogido para grabar ha sido el de la canción “La flor del tiempo”, muy recomendable su visionado.
Me gusta el estilo, me gusta la propuesta y me gustan varias de las canciones de este disco. Con un sonido mejor, este álbum ganaría seguro muchos enteros. Aún así, lo difícil está hecho y si mantienen el nivel de las composiciones, el mejor sonido llegará seguro en futuros lanzamientos.
Tracklist:
- Quijotes de cristal
- Teoría de la in-volución
- El número plateado
- El mapa
- La suerte
- La loca de la estación
- En mi jardin
- La trampa
- La flor del tiempo
- Revolución
- La ecuación
Miembros:
Roberto de Vega: Batería
Javier Castro: Voz
Iván Cuéllar «Nitro»: Guitarra
Pablo Rodríguez: Bajo
Óscar Calvo: Violín
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