NASHTYNESS «Start» – Ars Rock Records

NASHTYNESS «Start»

Corta, ralla, mezcla, exprime, tritura, extiende y a ver qué sale del horno veinte minutos más tarde. No seré yo quien critique la receta mientras el resultado todavía está caliente, y más habiendo defendido repetidas veces en esta web la necesidad de encontrar platos nuevos, que aporten el suficiente atractivo para que el sentarnos a la mesa no acabemos comiendo el monótono menú de (casi) siempre. O sea, que no les voy a dar un veredicto porque no tengo claro si quedarme con los entrantes, el primero, el segundo, el postre o los licores, porque el menú entero se me hace extraño.

Los platos que nos presentan los chefs de Nashtyness en su nuevo restaurante llamado, con buen criterio, «Start», ofrecen a los comensales una selección de sabores a modo de menú degustación que cumple con su objetivo: “mira de lo que soy capaz”. Pues los valencianos son capaces de proporcionarnos una variedad de estilos ya desde los entrantes. «Let Me Change» es un surtido de montaditos con los que saltar del metal melódico al pop-rock y luego al rap. Los sabores no se matan y el regusto que deja es agradable, aunque todos hubiésemos deseado algún ingrediente algo más contundente en la bandeja. De primero tenemos una sopa denominada «Everyone», suave en la garganta y sin apenas tropezones. Aquí se empieza a notar la buena mano de los cocineros, especialmente la de los guitarras Víctor Bertolín y Sersiete y la voz de la alemana Corinna Braun. Se les quedó algo corta de sal pero su sabor queda presente en nuestra boca hasta el siguiente plato, que viene a ser una buena pieza de rock llamada «Living Down At Hell’s End». De sabor intenso, solo hubiésemos deseado un trozo más grande y con algo más de acompañamiento. Un postre demasiado delicado para nuestros paladares, «Blood On Your Knife», nos deja algo decepcionados, y lo salva el contraste de un amargo metal en el fondo del plato. Menos mal que el equipo que hacen Start nos regalan los cafés y los licores, que consiguen elevar el nivel de la sobremesa con unos digestivos de nombre «For The Love Of Myself», de colores funky donde reaparece el rap con el que comenzábamos el menú.

En definitiva, una cocina de base tradicional, sin demasiadas salidas de tono ni experimentación, pero que busca dejar al cliente satisfecho con su variedad de ingredientes, bien cocinados, aunque sin ese toque de sorpresa que uno espera encontrar en propuestas tan novedosas.

Al llegar a casa, es curioso, sigo notando el sabor de esa sopa, los olores intensos de esa carne y me tengo que ir enseguida a la cama porque de aquellos licores quise repetir unas cuantas veces. Volveré al restaurante cuando, sin cambiar de chef, haya un menú abierto con más platos que probar. La cosa promete.

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Tracklist:

  1. Let Me Change
  2. Everyone
  3. Living Down At Hell’s End
  4. Blood On Your Knife
  5. For The Love Of Myself

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