La historia de Indefinits comienza cinco años atrás cuando una pandilla de jóvenes de la localidad valenciana de Alfafar se reúne en torno a la idea de formar una banda de rockandroll. Sin hacer mucho ruido, la banda publica en el año 2007 su primera maqueta. Una energética orgía de adrenalina y riffs mordientes asentando su personalidad. El grupo ha ido demostrado su fuerza en directo con multitud de actuaciones en la provincia de Valencia, compartiendo escenario con grupos de la talla de Black Lips, Cycle, The Pinker Tones, Transfer, Benito Kamelas, Obrint Pas o La Gossa Sorda.
Precisamente en referencia a estos últimos grupos, los nacidos al calor del «efecto Obrint Pas», Indefinits hace patente una distancia y una fuerte personalidad en cuanto a formas y sonido, mostrando la riqueza y variedad del emergente rock en valencià que en los últimos tiempos parecía haberse encasillado.
Repletos de ilusión y con el empuje que supone editar un primer disco, Indefinits entraría a grabar Ni L’Últim Ni El Primer a comienzos del año pasado. Los estudios de la sala L’Assaig de Massanassa fueron los testigos del proceso, con el «Loco» (Benito Kamelas) como encargado de las labores de grabación y producción. El sonido extraído denota una esmerada compacidad instrumental, con una buena labor en guitarras, pero falto de asepsia debido a la humildad del trabajo. A destacar también, las fantásticas ilustraciones que componen libreto y portada obra del joven grafitero Napol, plasmando personalmente el significado de las letras a través de incisivos dibujos.
Por lo que respecta a las doce pistas que completan este nuevo trabajo, destacan temas como ‘Fa Massa Pudor‘, asentando la impronta de Indefinits. Raudo tempo, alterado por espontáneas alteraciones rítmicas; equilibrio entre los riffs potentes y las pinceladas melódicas de las cuerdas, engalanado con tímidas fases solistas; atronadoras y precisas aportaciones de la batería; una dolçaina vigorosa, con suma facilidad para adaptarse a cualquier ambiente; y una dirección vocal que se presenta impetuosa y expresiva, bien reforzada por promiscuos coros a la hora de encarar los estribillos. En este primer tema, los sencillos y sólidos mensajes retratan la escoria a «desinfectar» de nuestra sociedad.
Otros cortes a resaltar son ‘Marinano’, la historia del autorrechazo de un homosexual, con una fuerte afinidad hacia al exaltado ska y la inclusión de trompeta; ‘Aquí Crecí’, una sincera autobiografía repleta de vertiginosos giros de estilos, con pinceladas de post-rock bailable y hard-rock; la tronchante ‘Oda A La Nineta Unflable‘, estrella absoluta del disco, con un sonido más agresivo en consonancia a la desesperación producida por la muñeca de recreación sexual; y la despedida ‘Zona De Mort’, un tema instrumental que aporta la vitalidad de una completa sección de vientos.
Tratándose de la primera tentativa discográfica, podemos decir que Ni L’Últim Ni El Primer se trata de un trabajo correcto y prometedor, que sin excesivo virtuosismo instrumental consigue encandilar por su alegría y desparpajo asentados en una sólida base sonora. Indefinits se encuentra presentando sus temas en un portentoso directo, que bien se han ganado hacerlo con la cabeza alta. Si puedes, no lo dudes, que no sea ni el último ni el primero.