Tremendo, sencillamente y tremendamente bueno este disco en solitario del ex Mercromina Carlos Sánchez. Sonido oscuro, pop intimista. Historias contadas con una voz rasgada por el paso de los años y las vicisitudes. Un disco maduro de agradable escucha, que gana en cada una de ellas, enseñando más y más matices.
Refleja en cada corte una historia diferente, con raíces, con denominación de origen. Rock del bueno, de sonido estridente, de buen hacer, con arreglos marcadamente certeros y una voz cruda y personal. De guitarras limpias, trompetas al viento, sonidos del lejano oeste, hecho para amantes del buen Rock, el de toda la vida, el que llena el alma y no decepciona, ese que hace que nuevas generaciones se enganchen a lo que a otros tanto nos cogió hace tanto tiempo.
Quisiera deciros que es un disco muy completo, de ocho de once cortes muy buenos, sobre los que quería destacar especialmente el tema que abre el disco «Pablo Borell», el cuarto corte «Río de cadáveres» y por último el que me parece mejor tema del disco «El secuestro de Luis Morales», temazo donde los haya, melodía western al más puro estilo, historia en forma de canción, que hace que cierre los ojos y disfrute como me gusta hacer de la música, del Rock, de la que es y ha sido mi gran amor, la música.
Olvidaba mencionar también el corte «Lucky man» que con más de once minutos nos cuenta una historia de vaqueros, pistoleros, gentes del Oeste, de película de cómo reza el título del disco…tierra hostil.
En definitiva un excelente trabajo que os recomiendo a los amantes del blues, del Rock en formato sureño, personal, intimista, de voces rotas y buenos coros, guitarras que luchan con trompetas y armónicas por transmitir un sonido western, delicioso por momentos, agrio en otros, pero bueno de cojones!
Un abrazo rockero