Crítica Ozzy Osbourne – Ordinary Man

Crítica Ozzy Osbourne – Ordinary Man. Reseñar, escribir, relatar, exponer, criticar… una obra de un personaje tan grande como Ozzy Osbourne, no es tarea fácil. Uno se enfrenta a la hoja en blanco sabiendo que, quien hay al otro lado del reproductor de música, es uno de los últimos supervivientes (y nunca mejor dicho) del origen del heavy metal, desde su ya lejano debut con Black Sabbath en 1970.

Su último disco de estudio fue justo hace 10 años, y ahora vuelve con este “Ordinary Man” para deleite de sus fans, habiendo conseguido gracias a sus grandes discos en solitario, que haya muchos seguidores que le prefieren así incluso antes que con los propios Black Sabbath.

El haber tenido que posponer dos veces su gira europea en el pasado 2019, tras la caída que sufrió y de la que sigue recuperándose, no ha sido óbice para que vuelva con 11 nuevos temas,  reconociendo el propio autor que ha sido el primer álbum en solitario que ha hecho completamente sobrio.

Y para ello, su mano derecha en este disco, el guitarrista Andrew Watt, le ha ayudado a rodearse de un line-up de altísimo nivel: uno de sus viejos amigos, Slash de Guns & Roses, aparece en dos temas del disco, Andrew es el protagonista principal de las guitarras y la producción, y dos viejos conocidos de la escena rock mundial como son Duff McKagan al bajo (exbajista entre otros de Guns & Roses y Loaded) y Chad Smith, batería de Red Hot Chili Peppers. Curioso que ninguno de los músicos que le acompaña de gira haya participado en la grabación del mismo.

Para redondear los músicos que participan, y nuevamente de moda (si es que alguna vez pasó) tras la película Rocketman, tenemos a sir Elton John, que nos deleita como leeremos a continuación en uno de los mejores temas del disco.

Straight to Hell” es la canción escogida para abrir el disco, un tema puro Ozzy, con esos contrastes vocales entre su reconocible timbre nasal y las voces dobladas en tesitura más grave, destacando los coros que hay junto al estribillo y cómo no, el pedazo solo que nos ofrece Slash en la segunda mitad de la canción. Sin duda, gran apertura y uno de mis temas favoritos de todo el álbum. “All My Life” es un medio tiempo donde demuestra su gusto por The Beatles, aderezado con otro gran trabajo de guitarras por parte esta vez de Andrew Watt.

No soy muy fan del tipo de temas en una onda más densa y pesada, que también los hay en su discografía (más aún en la etapa Black Sabbath), y “Goodbye” es de esas canciones con un sonido saturado y tenebroso, que se desata a partir del minuto 4 para darle velocidad y psicodelia a un minuto y medio de completa locura que vale mucho la pena. “Ordinary Man” da nombre al disco, y a la canción donde podemos encontrar a Elton John. Una balada al piano, donde alternan voces, con Slash de nuevo apareciendo en un papel eso sí más moderado, y que sirve para dotar a la canción de una magia especial, solamente de imaginar a estos tres artistas compartiendo cada nota de la misma. Es la joya del disco.

Under The Graveyard” fue otro de los temas escogidos como anticipo del disco, con unas guitarras muy modernas (se nota que Andrew no llega a los 30 años), en una onda similar a “Eat Me”, siniestra y  con mucho regusto a los Sabbath de los inicios con coros de la propia Kelly Osbourne incluidos.

Un tema de marcado carácter rítmico es “Scary Little Green Men”, que cuenta con un pegadizo estribillo y ciertos contrastes dentro de ser un tema bastante asequible para el oyente. Ozzy siempre fue bueno componiendo temas lentos, en su repertorio hay auténticas joyas y, una nueva muestra es “Holy For Tonight”, donde de nuevo los coros toman un importante protagonismo.

El guitarrista de Rage Against The Machine, Tom Morello, aparece en la veloz “It’s a Raid”, una canción con mucho groove y donde aparece también el rapero Post Malone. Una de esas canciones que saca de su zona de confort a Ozzy, pudiendo sonar a muchas bandas de metal de los 90 y 2000, incluso más recientes. Cierra el álbum “Take What You Want”, otro tema alejadísimo del espectro de Ozzy, si bien es cierto que aparece como bonus track y en el que además de Post Malone aparece también Travis Scott. Una canción más cercana al chándal metal y el rap  que al heavy metal de los 70. Que eso lo haga un señor con la trayectoria de Ozzy, es cuanto menos que valiente.

Es una gran noticia que Ozzy haya podido grabar este disco. Por muchas razones. Y no es un disco de relleno ni para seguir viviendo de rentas, tiene canciones muy interesantes, se ha rodeado de auténticos genios y el resultado global, con algún altibajo, es más que satisfactorio. Larga vida al madman.

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TRACK LIST

  1. Straight To Hell
  2. All My Life
  3. Goodbye
  4. Ordinary Man
  5. Under The Graveyard
  6. Eat Me
  7. Today Is The End
  8. Scary Little Green Men
  9. Holy For Tonight
  10. It’s A Raid
  11. Take What You Want

Banda
Ozzy Osbourne – Voz
Andrew Watt – Guitarras
Duff McKagan – bajo
Chad Smith – batería
Slash – Guitarras (pistas 1, 4)
Tom Morello – Guitarras (Pista 10)
Elton John – piano y voz (Pista 4)
Post Malone – Voz (Pista 11, 12)
Travis Scott – Voz (Pista 12)

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