La historieta de Brazil, como ellos mismos definen, nace de la mano de cuatro macarras que andan a la caza de cualquier tipo de triquiñuela para subsistir en la pasión por el ruido extremo. Tras diversas refundaciones, regeneraciones de componentes y apariciones en directos alrededor de la provincia de Castellón, la banda afronta el reto de darle formato físico a sus epopeyas melódicas sin ningún tipo de complejo ni pretensión más allá de la diversión.
La modestia se ha adueñado de las facetas técnicas de cara a registrar esta maqueta. Las labores de grabación, mezcla y masterización tuvieron lugar en los WZ Estudios, de Borriol, con producción de Sam Ferrer, guitarra de Agraviats y EUKZ. El resultado es un sonido sencillo, sin adornos ni añadidos, donde se combinan compactas bases de guitarra con riffs mordientes, con espacio para la tenue aparición del bajo, contundentes movimientos de batería y escupitajos enfurecidos, forjados con el sello de la adrenalina. Las tareas de edición y distribución han corrido a cargo por la propia banda con la inestimable colaboración de Alternativa Comú, tirando de la difusión cibernética en pos de una mayor propagación.
Acentuando la vocación gamberra de Brazil, a modo de presentación abre el disco un extracto del largometraje Días De Fútbol, reflejando con sarcasmo la elección del nombre. Tras ello, el frenesí y el espíritu colérico del punk frenético hace su incursión con temas arrolladores como ‘Ya No’, con una meritoria fase solista de cara al final, o ‘Ratzinger & Star’, con una mayor predisposición melódica y proliferación de los juegos corales metiendo el dedo de la corrosión en el ojo del Vaticano.
La estrella del disco es ‘Mai Sabràs‘, en valenciano, un tema variable de tonalidades crudas, cargado de giros rítmicos y sinuosos coros; además de ‘Código Neurótico’, versión de Código Neurótico, cambiando los repuntes ramonianos por el hardcore. Para cerrar el trabajo topamos con temas con el recuerdo de la batalla del 36, ‘Memorias Rojas’, de cargante base rítmica; las tonalidades de rock callejero de ‘Sin Voz’, sin perder la impronta de la contundencia; así como la lustrosa adaptación del mítico ‘Curriki de Barrio‘, de la Banda Trapera del Rio, con la introducción de la energética voz de Isabel (Gargamboig); y los trazos flamencos de ‘Me Estoy Quitando’ en clave Extremoduro.
En definitiva, un trabajo intenso, con temas homogéneos, con el equilibrio de la pegada eléctrica y las bases de distorsión, rabioso, ácido y dinámico. Una primera aportación que se derretirá sin problemas en los oídos de todo aquel seguidor del delirio frenético. A partir de este punto, a lucirlo con orgullo y sin tapujos.