TRANSFER + OPERA MAGNA + KELDARK

Redactor: Edu Due
Fotógrafo: David Lee Rock

TRANSFER
OPERA MAGNA
KELDARK
11 – Abril – 2008
Sala The Mill (Valencia)

Son ya muchos los años en que se celebra un festival en la provincia de Valencia organizado por el Campus Jove con ayuda de diversas empresas del sector, para poder conocer un poco más la escena local y de paso disfrutar de unas cuantas horas de buena música en vivo, bajo el nombre de Campus Rock. Este año el cartel estaba formado por tres bandas: Keldark, Opera Magna y, los cabezas de cartel, Transfer.

A las 21:00 de la noche aparecía en escena el primer grupo de la noche, Keldark, a los cuales ya pudimos ver hace 6 años en este mismo festival, con la excepción del cambio de batería, lugar ocupado en esta ocasión por el argentino Niko Fernandez. Presentaban además el apoyo de un segundo guitarrista, Luis (el cual tocó con un esguince en un dedo) liberando a Pablo, cantante de la banda, de las seis cuerdas.

Tras la intro “Intro slow tour to destruction” que aparece como bonus track de su nuevo CD, cuya crítica puedes leer en esta misma página, sonaría “No respect”, un tema poderoso y directo, con un sonido buenísimo comparado con otros conciertos vividos en la misma sala (los propios Avalanch hace unas semanas) tirando en lo musical tanto del death melódico de unos Children Of Bodom como del thrash metal de vertiente americana, si bien en las voces sus influencias están más que claras, de nombre James y de apellido Hetfield. “Nightmare in L.C.” sería su siguiente interpretación, siendo además el single y con el que las primeras filas ya disfrutaron cantando el estribillo.

Tras ella vendría el que para mí fue la mejor interpretación de la noche, con una canción que titula su último disco “Slow trip to destruction”, cuyo estribillo apoyado por los dos hermanos del cantante Pablo (Andy y Hulk) sonaba realmente compacto. Tras “The game”, uno de sus primeros temas y que ya aparecía en la Demo del 2001, vendría la primera versión de la noche, con el guitarrista Andy a las voces, y la verdad es que no pudieron escoger un tema mejor: “She wolf” de Megadeth sonó genial, un gran tema de un disco infravalorado por los fans más genuinos de la banda de Mustaine pero que a mí me parece un gran acierto de su discografía. Tras ésta vendrían dos temas más de su último disco, “Stealer's prince” y “Warrior child”, cerrando con otra versión, “Creepin death” de los afamados Metallica.

Un gran directo el visto en los aproximadamente 50 minutos de actuación, muy potente, y que dejó al público con ganas de más temas, que por cuestiones de horario no pudieron llevarse a cabo.

Pocos minutos pasaban de las 22:00 de la noche cuando hacían acto de presencia Opera Magna, no con pocos problemas para situar a 6 músicos en un escenario tan reducido, presentándonos los temas de su disco “El Último Caballero”. Tras la intro “Al otro lado del espejo” vendría su tema más pegadizo y con el que comienza el disco, “Horizontes de gloria”, con un sonido a medias entre el power metal alemán y grupos españoles como Red Wine o Avalanch y una banda muy compenetrada. Un tema muy coreado por la gente fue “Tierras de tormento”, tras la cual el cantante José Vicente nos presentó la primera versión de la noche. Tras decir que sería de los brasileños Angra lo primero que a uno se le viene a la cabeza es un “Carry On” o “Nothing to say”, pero no, la canción escogida correspondía a los Angra post-Matos, “Nova Era” de su disco "Rebirth", lo que a mí me pareció una decisión acertadísima tratándose de una canción tan fabulosa como esa (sin nada que envidiar a su época anterior) y que el grupo interpretó de manera estupenda.

“El fuego de mi venganza” pondría el toque progresivo con sus constantes cambios y acordes neoclásicos por parte de los dos hachas Enrique y F. Javier, una canción que podría haber entrado perfectamente en un disco como “La Llama Eterna”. “La sangre del enemigo” y su pegadizo estribillo hizo posible la comunicación banda-público a la hora de apoyar al cantante durante la interpretación del tema, minutos antes de cerrar con el último tema de la noche, una versión esta vez española, del posiblemente mejor disco de power metal facturado en España, “Llanto De Un Héroe” de Avalanch. El tema, “Torquemada” con el cual tuvieron que finalizar por cumplimiento de horarios.

Un concierto que nos dejó a todos con muy buen sabor de boca.

Con la sala rozando el lleno aparecían en escena Transfer y su renovada formación. Enseguida se notó que era el grupo cabeza de cartel por los constantes “¡¡Transfer, Transfer!!” que se escuchaban por todos los extremos de la sala, y sin más dilación atacaban con un tema de su primer disco, “Bis a Bis”, que fue coreado por toda la gente demostrándose que venían con la lección bien aprendida. Seguidamente vendría un par de temas más modernos, ”Dar la vara” y “Domesticao”, que fueron igualmente muy bien recibidos por los asistentes.

Personalmente me gustó mucho “Falsos dioses” -que abría su álbum “Fin De Siglo”-, tras la que escuchamos la pegadiza “Dinero”, una canción buenísima de estribillo reivindicativo y eficiente, volviendo a su último disco de estudio con el tema “La rosa negra”. El sonido, al igual que con los grupos anteriores fue realmente bueno, con un Aris al que se veía muy agusto con la nueva formación, la cual si no nos dicen que era de sus primeros conciertos, al menos un servidor no habría notado su falta de rodaje debido a la complicidad entre todos ellos. “Siglo XX” era una canción que desconocía pero me causó muy grata impresión, al igual que uno de los temas que más esperaba, “Okupa y resiste”, de su disco “La Gran Mentira” el cual les catapultó fuera de las fronteras valencianas y al que yo personalmente le tengo un gran cariño(una pena que no tocaran otros temas de éste como “La bajada” o “Traidor”).

De nuevo el público ayudó en la interpretación del siguiente tema, “Me han dicho…que dicen…” pese a ser otro de los más recientes. “Bakalao” y “Atrévete a pensar” fueron la antesala de otro de los temas que además titularon su segundo disco ya comentado anteriormente, “La gran mentira”, una gran canción que iba marcando el final del concierto. Antes de marcharse tocarían dos temas más, “Sin contrato” y “Canción pa'unos colegas” atacando con un bis final en forma de “Desde que te vi”, una canción festiva, alegre, que sirvió como colofón final por los eternos problemas de horarios de la sala.

Un gran festival el que vivimos en la sala The Mill, con tres bandas de estilos heterogéneos que hicieron disfrutar a todos los presentes durante más de 3 horas de buena música en directo.