SYMPHONY X + PAGAN’S MIND + DMG | 13 de Octubre 2011 | Sala Penélope – Madrid

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El otoño comienza con grandes nombres actuando en la capital de nuestro país, y el pasado 13 de octubre era una de esas fechas señaladas. Aún brillaban los últimos rayos de sol cuando a tempranas horas se abrían las puertas de Penélope para acoger a un buen puñado de amantes del metal progresivo.

En esta ocasión, los esperadísimos SYMPHONY X venían acompañados de dos teloneros: DGM y PAGAN’S MIND

SYMPHONY X + PAGAN’S MIND + DGM
Sala Penélope (Madrid), 13 de octubre de 2011

 El otoño comienza con grandes nombres actuando en la capital de nuestro país, y el pasado 13 de octubre era una de esas fechas señaladas. Aún brillaban los últimos rayos de sol cuando a tempranas horas se abrían las puertas de Penélope para acoger a un buen puñado de amantes del metal progresivo.

   En esta ocasión, los esperadísimos SYMPHONY X venían acompañados de dos teloneros: DGM y PAGAN’S MIND.

        

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   Telonear a una de las bandas más virtuosas de la actualidad metalera puede ser visto como una gran oportunidad pero también como una dura prueba que a DGM les vino demasiado grande. Los italianos se perdieron en un “quiero y no puedo”.  Sus composiciones denotaban una clara admiración por los grandes iconos del Metal Progresivo pero carecían de la calidad colectiva para hacerlas sonar adecuadamente. Su líder fundador Fabio Constantino carecía de pegada, Mark Basile parecía no tener su mejor día ahogándose en las frases más agudas y fracasando en su función comunicativa con el público, mientras Simone y Emanuele parecían preocuparse más por alcanzar velocidades lumínicas en sus solos, predecibles y encorsetados, que de coordinarse con sus compañeros. A pesar de llevar más de una década en marcha, cometen errores de formaciones amateurs.

 

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Con mayor renombre llegaban PAGAN’S MIND. Las primeras sensaciones fueron positivas pues la mejora con respecto a sus predecesores fue notable. La sección rítmica adquirió peso, si bien era más sencilla. Los teclados del enorme Ronny Tegner pasaron a ejercer una función de acompañamiento y enriquecimiento armónico dejando el papel de solista a Jorn Vigo, uno de esos hachas cuya amplia paleta de matices, sonoridades e intenciones, denota que se han sumergido en muchas aguas diferentes al Metal y que se han enriquecido con la experiencia. Sin embargo, pasada la media hora, el repertorio comenzó a tornarse repetitivo, tedioso y Mr. Rue perdió buena parte del ímpetu inicial teniendo cada vez más problemas para defender sus propias canciones. No sólo era evidente el titánico esfuerzo que debía hacer para alcanzar las notas más altas sino que sus tonos medios sonaban nasales, sin cuerpo y algo desafinados. Tan solo su fuerza de voluntad y amor propio le permitieron acabar el show con dignidad tras darlo todo.

 

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   Con gran puntualidad saltaron al escenario los americanos SYMPHONY X ante un público ansioso por ver a una de esas bandas que no se deja caer a menudo por nuestro país. Con un repertorio centrado casi en su totalidad en los temas de su último disco, Iconoclast, aparte de algún tema del anterior Paradise Lost y del Divine Wings of Tragedy, los de New Jersey pusieron de manifiesto que su buen sonido no es sólo cosa de estudio, pues su habilidad técnica es más que palpable en directo. Michael Romeo hizo las delicias de todos los aficionados a las seis cuerdas, mientras Russell Allen afinaba cada nota que salía por su garganta de manera espectacular, además de no parar de moverse y mostrarnos sus escasas –aunque bien intencionadas- nociones de español. Para los no entusiastas de sonidos progresivos, un concierto completo de estos virtuosos puede resultar algo tedioso, pero desde luego el fervor de los allí presentes se hacía notar con toda su fuerza y emoción. Al ser una sala de tamaño más bien pequeño, el sonido pudo resultar algo excesivo en algunos momentos, aunque afortunadamente esto no deslució el conjunto total del  show. Tras aproximadamente hora y media de espectáculo sin parones, el quinteto se despidió calurosamente, dejándonos con un dulce sabor de boca. Puede que los temas de su último álbum nos resulten más de lo mismo, pero si la fórmula es buena, y funciona –como ya han demostrado-, ¿para qué cambiarla?

Fotos: -IVN-

Texto: M. Jones

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