SOPA DE CABRA cierra su gira en Girona con un canto a la libertad. El festival que lleva por nombre La Nit del Sopa sirvió para que el grupo de Girona cerrase tres años de gira y así poder retirarse a “oxigenarse y a reinverntarse y en proyectos que van más allá de un nuevo disco, conservando la ilusión y el entusiasmo” en palabras de propio Quintana, cantante y líder de la banda.

A partir de ahora el futuro de la banda no está claro del todo ya que no sabremos si continuarán este proyecto o ya han llegado al punto y final. Lo que si que reconoce el grupo es que este concierto abre una “nueva etapa en su trayectoria”.
Con estas características, el concierto del sábado noche se presentaba cargada de emociones tanto por la banda que ya se mostró entusiasmada con la cita, en su ciudad con su público que los vio nacer y hacerse grandes hace ya más de 30 años. Por eso ayer desde una hora antes de la apertura de puertas, la gente hacía cola para poder acceder al recinto. 4000 almas dispuestas a rememorar éxitos algunos convertidos en himnos del rock catalán de varias generaciones.
Para esta cita que pretende consolidarse como un evento anual contaría con dos grandes formaciones amigas e imprescindibles en el panorama rock, como el también gironí Adrià Puntí y los murcianos M-Clan que son capaces de abrazar la esencia y el espíritu de Sopa de Cabra. La buena presencia a lo que respecta a asistentes desde bien comenzado el festival demuestra el cariño hacia los encargados de abrir la velada.
Adrià Puntí el genio excéntrico, creador de grandes composiciones se presentó ante, también su público, conocido de su pasado proyecto “UMPAH-PAH”. Repaso sus temas en solitario y éxitos con su nueva formación. Gran conexión con el público donde la primera en ser cantada fue “Benvinguts al desastre”. Con una versión claramente roquera sonó el tema “Jeu” donde todo el pabellón gritó el estribillo.
Acompañado de su largo y elegante piano de cola que contrasta en sobriedad con el desenfreno de Adrià i su capacidad de improvisación, el artista contactó con el público de principio a fin, tanto en las versiones más intimas como los cortes de más ritmo y roqueros en que toda la Rauter Band que le acompaña y merecen mención sonó engrasado siempre al desacompasado compás del genuino líder.
Tocadas las 22:30 y saltaba la propuesta más rítmica de la noche, M-CLAN. Presentaban Delta, placa lanzada en 2016 y con ella el corte “Grupos americanos” iniciaba su actuación con cierto gusto a folk y country. Sin duda el frontman, Carlos Tarque hace las delicias del público y los recluta para formar parte del espectáculo, con coreografías o vistiéndoles de coral para corear los estribillos. Atreviéndose incluso a bajar a pista a cantar entre ellos con “Maggie Despierta”

Tras coquetear con algunos temas de Delta, para aprovechar su hora de actuación descargaron temas como la famosa versión de Steve Miller Band, “Serenade” que sigue despertando emoción con ese ritmo nervios y constante y un tono de voz contenido, llamada por ellos “He visto una luz”; la corpulenta “Quédate a dormir” que encarrilaba la despedida y donde el elegante Ricardo Ruipérez se encargo de darle más protagonismo con sus seis cuerdas y la final para ahora sí despedirse “Concierto Salvaje”. Sin duda un resumen de su actuación, a la cual media hora más no hubiese estado de más.
Turno para los protagonistas y almas matter del concierto de ayer. La veterana banda liderada por Gerarda Quintana y Josep Thió saltaban ante los fieles y veteranos seguidores antes de su pausa y eso se podía palpar al verlos antes de saltar al escenario con cara de nerviosismo y abrazado de conocidos.Todos esperábamos ese tan cariñoso insulto de “Bona nit malparits”. Y con ello empezó su interpretación que a parte de tocar temas como “Eix de Rotació” , “Sentre treva” o el homónimo de su último trabajo “Cercles” lanzado en 2015 sonarían; los temas más conocidos de banda, dando un repaso a su larga trayectoria.

Una de la temática del mundo del rock siempre es cantar las injusticias y en ello Sopa de Cabra está comprometida sobre todo con la situación sociopolítica actual en Catalunya. Así que hubo diversas alusiones Puigdemont y el resto de los consellers en Bruselas y los injustos encarcelamientos. Para musicar esta lucha y el desacuerdo el tema elegido fue “Seguirem Somniant” que fue recibido con gritos de “Liberta” e “Independencia”
Es sobradamente conocida la relación y amistad de la banda con Carles Puigdemont por el origen y por la afición del President con la banda. Incluso, atreviéndose éste a tocar con la guitarra una pieza de la banda.
Pero no sólo de reivindicación se nutrió el repertorio, sino que con el primer hit de la noche,”El Carrer dels Torrats” el pabellón ya estaba en pie coreando y gritando “Uièee”. A partir de este momento los temas más queridos y esperados empezaron a sucederse. Canciones emotivas como “El Boig de la Ciutat”, “Camins” o “El Far”.
Para despedir el recital, la pieza clave de su carrera y su obra maestra, “Empordà”. Sin duda una comarca con personalidad propia querida y venerada por todos los gironís que igual que el tema sonó con mucha carga emotiva y afectiva hacia Sopa de Cabra.
