Casi un año después de su última visita, el grupo navarro Koma volvió a Madrid con disco nuevo bajo el brazo – La Maldición Divina – y muchas ganas de demostrar que, aunque sus trabajos de estudio parezcan perder intensidad, son una máquina casi perfecta a la hora de desenvolverse en tesituras de un metal aguerrido y potente. Ataviados de negro para la ocasión, y con logos de la banda y la portada del nuevo disco circunrodeando al grupo, dispusieron un concierto en el que más de uno de la «débil entrada» pudo quedar despistado o un tanto desilusionado por el uso, y abuso, de canciones de su última obra hasta un total de nueve.
Abrió el concierto, con una puntualidad exquisita (o desmedida), Sin Oxígeno y Los Idiotas en una pequeña dosis de fuerza que sirvieron de para desentumecer a un frío público que tardó en sentir las canciones como propias, hacerlas suyas y emerger de entre la oscuridad a través de cánticos y pogos violentos. Imagínatelos Cagando y Jipis, ambas de Sakeo, parecieron dar un nuevo lavado de cara al concierto, un soplo de aire fresco, antes de volver a inmiscuirnos, irrefrenablemente, en el disco que estaban presentando de la mano de Blanco De Los Nervios, No Te Lo Tomes A Mal y ¿Quién Sobra?.
![]() |
![]() |
A pesar de haber grabado uno de los discos a seguir del año y una más que correcta puesta en escena, algo que nunca se le puede reprochar al grupo navarro, la respuesta del público ante el nuevo repertorio no era la esperada. El cambio de actitud era más que evidente cuando se retomaron canciones como Vaya Carrera o El Pobre. El concierto corrió hacia su minutaje final en una extraña suerte de montaña rusa en la que las distintas respuestas del público iban marcando la tensión de las canciones del éxtasis de un pasado conocido a la indiferencia ante el canto en euskara. Jack Queen Jack marcó el punto de inflexión del concierto. A partir de aquí todo fueron buenas nuevas para Brigi y los suyos que poseen suficientes canciones capaces de hacer temblar las paredes de cualquier edificio, tanto por su desmedida energía como por la entrega del público que las mismas suscitan. El Sonajero, Protestantes y Bienvenidos a Degüelto hacían presagiar un final por todo lo alto. Y así fue. Quien acostumbre a ver a Koma en los últimos años sabe a la perfección qué canciones no pueden faltar en sus conciertos y es capaz de apostar su vida, y la de quien le acompaña, acertando los bises de sus conciertos. Y así, tras Sakeo y una breve escapada fuera del escenario, interpretaron El Marqués De Txorrapelada, Aquí Huele Como Que Han Fumao, Mi Jefe, El Infarto y La Almohada Cervical, sencillo de presentación de La Maldición Divina.
![]() |
![]() |
Fotos : Sergio Morales
Texto: Alejandro Carrión









