GARRIDOROCK V | 19 de Noviembre 2011 | Sala Gruta 77

Romeo2

 El pasado 19 de noviembre asistimos a la tercera parte de la entrega anual del festival Garridorock, que en su quinta edición nos deleitó con la visita de grandes bandas como Whisky Caravan, Romeo, Bocanada y Con Mora.

 

La Gruta se cubre de rock estatal

Romeo1.jpg

Cuando llegamos a la famosa sala Gruta 77, lugar elegido para el evento, el lugar ya estaba plagado del ambiente rockero y de buen rollo que sólo puede augurar una gran noche de rock estatal.

Whisky Caravan rompieron el silencio en el escenario, la banda madrileña comenzó con “Nadie tiene corazón”, “Aullar” y “Sólo esta noche”, consiguiendo el progresivo ánimo del público, que ya iba entrando en la sala y que al ritmo de los primeros acordes de guitarra fueron entrando en materia.

Continuaron con “Corazones”, “Hacia ningún lugar”, “Whisky escocés”, su estilo clásico y sus ritmos pausados, fueron un comienzo descafeinado para la noche, cabe destacar el deje Bunburyano del cantante, y no nos sorprende, dado que Bunbury es una de sus muchas influencias como Le Punk, Burning o Fito.

Cerraron con “Luciérnagas” y recibieron el calor del Gruta, que los despidió con el reconocimiento que se merecían.

Bocanada1

Con un rápido cambio de escenario que dejó tiempo para una pequeña pausa, llegó el momento de Romeo. El rock de esta banda, que ha experimentado un giro más metalero en su último disco, comenzó con “Nada importa”, tema de su trabajo más reciente, seguido de un “Si me dejas” de su primer disco “Romeo”, un público muy involucrado empieza a corear algunos estribillos, y saben entrar fácilmente a las bromas de Joseph, que parece encantado con la participación de la gente.

No pudo faltar “Malas artes”, uno de sus temas más aclamados y uno de los videoclips de su primer álbum.

Fueron cayendo también “Cargar las armas” y “Niño triste”, demostrándonos así que no tenían la intención de centrarse únicamente en “Nada Importa”, y dándole prácticamente la misma cancha a ambos discos a lo largo de todo el concierto.

La elegida por Romeo para cerrar fue “Dame tu luz”, un momento muy cañero para cerrar un directo bastante brillante en general, y que nos dejó con un buen sabor de boca como resultado.

Bocanada2.jpg

A altas horas de la noche, casi amenazando la madrugada, llegaron los de Berriozar para adueñarse del lugar. Para los que ya hemos asistido anteriormente a conciertos de Bocanada, la llegada de ese pie de micro tan singular, nos hizo sonreír, ya que Martín disfruta manifestando su emoción zarandeándolo en plena faena.

Cuando todos menos Romero estaban en el escenario, comenzó la música y la sala ya parecía otra.

Bocanada3.jpg

Los fans de Bocanada se agolpaban en las primeras filas, y fue este momento el que escogió Martín para salir de “La madriguera”, tema de su nuevo disco “Agua y Barro”, con el cual llevan de gira desde el mes de abril.

“En cueros” demostró que pisar escenarios con la rabia de un jabalí herido es algo inevitable cuando el cantante se deja llevar por su música, y no sólo él, la gente parecía estar contagiándose de esa electricidad.

“En casas de cartón”, “Aguantando el chaparrón”, “Como los ratones” y “Cuesta arriba” fueron algunas de las canciones elegidas para esta velada, aunque un grito unánime pedía “Campo a través”.

El cachondeo y la cercanía que desprenden en sus directos, es algo indescriptible;  las bromas de Martín con el resto, principalmente con Juanito, Abel y Txarly, y con su público surgían con la naturalidad de unos profesionales en escena.

“Río” y “Gallo de pelea” se presentaron casi sin avisar, dos grandes canciones interpretadas con la contundencia que tan sólo un directo puede transmitir. Por fin llegó el momento de “Campo a través”, aclamada por todos, seguida de otras como “Relincho de libertad”, ambas pertenecientes a “Caballos de Rienda Larga”.

Cuando llegaba el momento de la despedida, también llegó la parte más especial, mientras el resto del grupo seguía tocando, Martín decidió bajar para rodearse de los suyos, y con su ayuda continuó cantando hasta el final.

Fue “Mala hierba” la que nos despidió de un emotivo y espectacular concierto del quinteto de Berriozar, que nunca decepciona.

Bocanada4.jpg

Con una sala entregada al 150% hizo su entrada Con Mora, y “Olvida el perdón” supo mantener a la gente el entusiasmo generado durante toda la sesión, incluso incrementarlo.                                        

Esta banda aportó la última dosis necesaria para que la noche fuera perfecta, un rock de calidad con unos elaborados solos de guitarra y un sonido indiscutiblemente cañero fue la sorpresa final del Garrido.

Su setlist estuvo plagado de temas nuevos, como “La culpa es mía”, “Con la venia” o “De repente”, que eligieron este momento para darse a conocer. También hubo un hueco para las versiones, y fueron en esta ocasión los Leño los homenajeados con “El tren”.

Aunque todos quisiéramos más, nada es eterno, y “En el suelo” puso el punto y final a esta edición del Garridorock, un evento que, como siempre, tendrá una cruz marcada en nuestro calendario.

 

Setlist de Garridorock:

 

WHISKY CARAVAN

– Nadie tiene corazón

– Aullar

– Solo esta noche

– Corazones

– Hacia ningún lugar

– Whisky escocés

– En la próxima ciudad

– Nuestra triste canción

– Sombrero

– Dónde enterrar los sueños

– Luciérnagas

 

ROMEO

– Nada importa

– Si me dejas

– Ahora no

– Mi maldición

– Malas artes

– Encontrar la palabra

– Cargar las armas

– Niño triste

– En este abismo

– Nada más

– Dame tu luz

 

BOCANADA

– La madriguera

– En cueros

– En casas de cartón

– Aguantando el chaparrón

– Como los ratones

– Cuesta arriba

– Río

– Palabras de sangre y pintura

– Que me arranquen el pellejo

– Gallo de pelea

– Campo a través

– La guadaña

– Relincho de libertad

– Sólo pero vivo

– Mala hierba

 

COM MORA

– Olvida el perdón

– La culpa es mía

– Con la venia

– Un buen escudero

– Como un delfín

– De repente

– El tren (Leño)

– Sin dados

– Si miro a los demás

(BIS)

– En el suelo

 

 

                                                                                                                 Fotos: María de la Fuente

                                                                                                                 Texto: Gonzalo Millán