DROPKICK MURPHYS | 16 Febrero | Sala La Riviera (Madrid)

DROPKICK MURPHYS 2 foto María García Batalla

INVASIÓN DE PUNK

El pasado día 16 de febrero, la madrileña sala La Riviera fue la elegida para acoger la invasión del punk celta. El conocido como Celtic Punk Invasion aterrizó en Madrid, la excusa perfecta que necesitaban los Dropkick Murphys para regresar a España y conseguir agotar las entradas en su paso por la capital.

La banda que nos tenía acostumbrados a esporádicas visitas con motivo del lanzamiento de sus nuevos álbumes, llegó esta vez sin otra razón aparente que las ganas de recorrer de nuevo el continente, y lo hicieron bien acompañados, pues los de Boston trajeron unos teloneros que no desmerecían, The Mahones, formación canadiense con más de diez álbumes a sus espaldas, y los irlandeses Blood or Whiskey.

Al tratarse de un lunes, fecha extraña donde las haya para este tipo de eventos, la apertura de puertas tuvo lugar a las 19:30, y una vez dentro las bandas teloneras ya calentaban motores, preparando al público para una noche de celtic punk. La sala fue llenándose poco a poco con la música del cantautor Brian McPherson, seguido de Blood or Whiskey con su contundente punk irlandés y de The Mahones. Pudimos ser testigos de una increíble puesta en escena y de un sonido bien depurado.

DROPKICK MURPHYS 1 oto María García Batalla

Fue cuando la noche estaba ya avanzada, cuando la sala se tiñó de negro y una bandera empezó a ondear en la pantalla, con el logotipo de los Dropkick Murphys. La ya conocida canción The “Foggy Dew” interpretada por Sinead O´Connor empezó a sonar de fondo, como ya viene siendo costumbre en muchos de los directos de la banda, y después de esto sólo podía ocurrir lo que ya todos estaban esperando. Los Murphys saltaron al escenario con “Out of our heads”, perteneciente a su último disco. El público, que a estas alturas era ya más que numeroso, se entregó sin reservas al torbellino de Boston y corearon los estribillos de algunos temas míticos como “The gang´s all here” o “The warrior´s code”. Aunque también hubo momentos más pausados como “Rose tattoo”, también de su nuevo disco y elegida para el videoclip, o para “Rocky road to Dublin”, versión al estilo de los Dropkick, a un ritmo frenético.

Fueron cayendo grandes temas, la mayoría de ellos centrados en Signed and Sealed In Blood, su más reciente trabajo de estudio. Pero también hubo momentos para los discos anteriores, cuyos sonidos fueron los más celebrados de la noche. Al coro de Let´s go Murphys, la banda introdujo otros míticos como “The outcast”, el himno que les dio a conocer para muchos “I´m shipping up to Boston” o su ya tradicional invitación al escenario a las mujeres allí presentes con “Kiss me, I’m shitfaced” y la posterior subida de todos los que cupieran en el escenario.

La Riviera siempre se queda pequeña para esta banda, que desprende actitud y energía a partes iguales, y que saben dar lo mejor de ellos mismos en cada acorde y en cada estribillo. Esperamos ya impacientes el regreso de un Celtic Punk Invasion en Madrid.

Texto: Gonzalo Millan 

Fotos: María García Batalla

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