BETWEEN THE BURIED AND ME + VORTICE + AS MY WOLRD BURNS | 23 Junio 2010 | Sala Caracol (Madrid)

Between The Buried And Me

BETWEEN THE BURIED AND ME impresionan en la capital

Con puntualidad británica, como mandan los cánones y como debería de ser siempre… hagamos un inciso: si uno paga una entrada, tiene derecho a que el espectáculo de comienzo a la hora programada y el artista la obligación de cumplir con dicho horario publicado. Consecuentemente, aplaudimos a la organización por su buen hacer. Dicho esto, volvamos a lo importante. AS MY WOLRD BURNS apareció en el escenario con agresividad, con ganas de comerse el mundo y realmente lo dieron todo, pero el sonido no se los puso nada fácil. Su versión de los norteamericanos MASTODON fue muy celebrada y no desentonó en absoluto con el resto del repertorio. La banda se esforzaba por agradar pero la batería y la voz engullían al resto de instrumentos haciendo casi imposible entender nada de lo que estaban tocando. Raúl cantó con rabia, deshaciéndose en el escenario y su variedad de registros mereció una mejor cobertura de sus compañeros, algo más estáticos.

As My World Burns

As My World Burns

As My World Burns

As My World Burns

Como un mal pandémico, los mismos problemas convirtieron los esfuerzos de VORTICE en fútiles. Debe de ser muy frustrante invertir unos cuantos miles de euros en un buen cabezal mas su pantalla de cuatro conos y una espléndida guitarra, para que luego no se oiga absolutamente nada. Lo mismo se podría decir del bajo. El concierto bien podría tratarse de una batucada pues, una vez más, batería y voz devoraban cualquier otro tipo de sonido. Mal trabajo el del técnico, que destrozó lo que pudo ser una buena actuación. VORTICE no tienen una puesta en escena muy vistosa pero ofrecen unos interesantes patrones rítmicos y mucha, mucha furia. De nuevo una versión, esta vez de PANTERA despertó al aletargado público que parecía reservar fuerzas para el plato fuerte.

Vortice

Vortice

Vortice

Vortice

Y es que hay cosas que no se pueden combatir y los teloneros tenían la batalla perdida. Salieron los jóvenes BETWEEN THE BURIED AND ME y el panorama cambió drásticamente. De repente todos los instrumentos se distinguían claramente. Es cierto que muchos cabezas de cartel se guardan buena parte del equipo de sala para ellos y que esta vez BTB&M disponían de mucho más espacio en el escenario pero la diferencia fue abismal. Probablemente el trabajo conjunto de técnico y músicos tuviera algo que ver. Es muy impactante presenciar el tremendo cambio de actitud que sufren estos chicos en cuanto se suben a un escenario. De su aspecto tímido y apocado apenas quedaba una sombra. Los presentes pudieron disfrutar de un arrollador despliegue técnico con una grandísima variedad de matices. Frenéticos cambios de ritmos, alocados saltos armónicos y una esquizofrenética forma de entender la música dejaron su huella en la sala Caracol. Resulta complicado decidir si son unos genios ó si deberían de estar encerrados en un manicomio. Probablemente ambas cosas. El interpretar un repertorio de tamaña complejidad dificulta el prestar atención al público pero DAN BRIGGS se las apañaba para marcar todas las tierras con la cabeza mientras TOMMY ROGERS saltaba histéricamente del teclado al borde del escenario. Además, el front-man hizo gala de una gran soltura al dirigirse a sus fieles y agradecidos seguidores. En definitiva, es todo un privilegio el disfrutar de una banda tan buena que han dedicado tantísimo tiempo y esfuerzo en componer sus temas que aún tiene tantísima progresión por delante.

Between The Buried And Me

Between The Buried And Me

Between The Buried And Me

Between The Buried And Me

Texto: Iván Díaz
Fotos: Javier Bragado