BENITO KAMELAS + UZZHUAIA

Redactor y fotógrafo: Edu Due

BENITO KAMELAS
UZZHUAIA
29 – Mayo – 2008
Sala El Loco Mateo (Valencia)

Una buena iniciativa la idea de este año por los organizadores del festival Derrame Rock (Pravia 17-18-19 de Julio) de presentar a algunas de las bandas que participarán en el mismo por diversas ciudades de la geografía nacional bajo el título de “Micro Derrame Rock”, en concreto Oviedo, Bilbao, Vigo y Valencia. Las siguientes líneas versarán sobre el concierto albergado en esta última ciudad, y cuyo cartel estaba formado por dos bandas valencianas de sobra conocidas como son Uzzhuaia y Benito Kamelas.

Abrían a las 22:00 de la noche (con un poco de retraso sobre el horario previsto) Uzzhuaia, de la misma forma que abren su último disco publicado, con “Baja California”. La sala no alcanzaba el lleno (siendo un Jueves y sin demasiada publicidad del mini-festival era difícil) pero sí albergaba sobre todo en las primeras filas una buena legión de seguidores ataviados con camisetas del grupo y coreando (y hasta a veces cantando) todas las letras desde el primer momento. La canción en sí es un gran tema, y en directo sonó un par de puntos más cañera que en el disco, para gozo y disfrute de los presentes. En primer plano surgía la figura de Pau, al cual ya había tenido la oportunidad de verle en directo en un proyecto paralelo hace algunos años (The Stone Circus), demostrando en aquella ocasión su gran labor como guitarrista(muy en la onda Zakk Wylde), centrándose en Uzzhuaia más en su faceta vocal, dejando las 6 cuerdas para la pareja formada por Álex e Isra (pese a que en algunos temas sacara a relucir una acústica cerrando la terna de guitarristas). Completaban la formación la sección rítmica formada por Álvaro al bajo y Jose a las baquetas. “La cuenta atrás” era el primer tema de su anterior disco del 2006, de título “Uzzhuaia” y que les catapultó a lo más alto del hard rock nacional siendo disco del año para algunos de los medios musicales de este país (opinión que compartí en su momento clarísimamente). “La flor y la guerra”, otro tema de su último trabajo que suena a los Héroes de "Avalancha", ya hacía ver que por suerte disfrutaríamos de su última entrega casi por completo. La primera referencia a su álbum “Diablo BLVD" venía mediante “Sueña hoy”, que encantó a los viejos fans del grupo, tras levantar las manos oportunas acerca de las personas que tenían dicho álbum en su casa.

Con “Enero” Pau recordaba a todos los presentes (que no lo supieran ya) el robo sufrido hace unos años de todo su material e instrumentos en el local de ensayo por parte de unos indeseables, contando con el apoyo del público para cantar su estribillo, lleno de melodía y rabia a partes iguales. Y si aquél tema tenía un mensaje claro, no lo tiene menos el siguiente que descargaron, “En blanco Y negro”, cuya letra, fría e impactante, narra una historia real acerca de un amigo de Pau. “Destino perdición” fue presentada por Pau como la historia de cualquier loser, alcanzando con este tema las cotas más altas de composición de las realizadas hasta ahora. Una canción con buena letra, buena melodía, gran estribillo y fenomenal interpretación de todos los músicos, siendo el momento más emocionante de toda la noche. Tres temas rápidos y geniales, pusieron de nuevo al público en movimiento: “Cuando ya no quede nada”, “Perdido en el huracán” y una de las mejores de su anterior lanzamiento, “Más allá”, ayudada por el público en todo momento, de las más animosas que se pueden disfrutar en vivo y una de las que más ganas particularmente tenía de vivir en directo. Tras “No somos perfectos” vendría el mejor tema de su anterior disco, “No intentes volver atrás”, no extrañando que fuera elegido como single tiempo atrás. Es en este momento donde Pau realiza una broma al público que a mí me resultó realmente curiosa, la cual no desvelaré por si la repiten en el futuro. El rock´n roll clásico de “Desde Septiembre”, la segunda y última referencia a “Diablo BLVD” con “Viaje sin fin” y el cierre con el single “Nuestra revolución”, ponían fin a un conciertazo de hard rock, de buena música, que dejó a todo el público con ganas de más. Yo particularmente como Héroe-maniaco eché en falta la versión de “La chispa adecuada” pero entiendo que si se actúa de telonero y con el tiempo limitado, debas eliminar algunos temas del set-list habitual y ésta se cayera sobre los temas propios.

La mejor banda de hard rock nacional demostró estar en mejor forma que nunca, y esperemos que su último lanzamiento los catapulte de manera definitiva a la primera línea de batalla.

Difícil era salir a escena tras un ciclón como el que había pasado por el escenario, pero pronto esa sensación se perdió tras ver la cantidad de seguidores que venían en exclusiva a ver y vivir los temas de Benito Kamelas. Con la aparición de cada uno de los miembros de la banda: el bateras “Sexi”, Vicente y “Loco” a las guitarras y “Kaly” al bajo, dejando para el final la aparición de “Quini” y su camiseta de los “Antonios” (como simulación a las camisetas de los Ramones tan de moda últimamente), abriendo cómo en su último disco y cuarto de su discografía, “Furgoneta”. El grupo se mostraba con ganas de responder ante esa legión de fans que no paraban de bailar, ya fuera en los alrededores de la sala acompañados de una cerveza, como en las primeras filas ataviados con sus cámaras de fotos y brazos al aire. Canciones como “Loko”, “Volver a empezar” y una de mis favoritas y que mejor sonó durante la noche “Bla, bla bla” así lo demostraron.

El momento político de la noche llegó con “Fue mi abuelo”, canción que terminó con brazos al aire y gritos de “Viva la República” por parte de Quini. No soy partidario de utilizar la música como instrumento político, pero se ve que a la gente no le pareció mal ya que decenas de brazos se alzaron al son de Quini para corear dicho grito.


El mejor tema de su último disco, “Quisiera” y la ya clásica “Valencia ciudad” ponían punto y final a un concierto divertido, y un festival que dejó satisfecho a todos los presentes, con unos Benito Kamelas que conservan una considerable multitud de seguidores y que mejoran disco a disco, y unos Uzzhuaia que son a día de hoy la realidad más palpable de lo que es hacer hard rock elegante en castellano.