Asha, el proyecto musical de Kike G. Caamaño que cuenta con la colaboración del inmenso Jacob A. Poulsen, también encargado del diseño gráfico del disco, vuelven con un nuevo disco en el que, a través de una docena de canciones, nos llevan a intentar “controlar nuestras emociones para que mejoren nuestras relaciones con los demás”.
Asha, el proyecto musical de Kike G. Caamaño que cuenta con la colaboración del inmenso Jacob A. Poulsen, también encargado del diseño gráfico del disco, vuelven con un nuevo disco en el que, a través de una docena de canciones, nos llevan a intentar “controlar nuestras emociones para que mejoren nuestras relaciones con los demás”. El disco, una vez más, confirma tanto la excelencia creadora de Caamaño, que vuelve a componer letra y música de todos los temas y toca todos los instrumentos, como la injusticia que se sigue cometiendo con una banda única en el mundo.
Y que conste que a la hora de hacer esta crítica/entrevista soy totalmente imparcial. No podría ser de otra forma teniendo en cuenta que voy a valorar el trabajo inmenso de un músico que me ha demostrado que también hay buenísima gente en este rollo y que no todo es pose y hasta luego. El disco ,como nos ha comentado el propio Kike G. Caamaño (a partir de ahora K.), «comenzó a grabarse en Berlín, donde vive ahora Jacob y pensamos en que estaría bien grabar allí las voces. Probamos con She Did Something New pero Jacob finalmente bajó de visita un par de veces a Málaga ya que aquí viven sus padres por lo que aprovechamos y terminamos finalmente todo en mi estudio».
De su forma de trabajar nos contó que «un link, un riff, una frase o algo que me llama la atención me sirve de inspiración. Jacob llega al estudio sin tener ni idea de a lo que se va a enfrentar, lo que es todo un reto que siempre supera con matrícula! , escuchamos el tema entero y luego vamos grabando y a medida que avanzan las canciones surgen también ideas . Es un verdadero crack ya que cuando compongo no me fijo ni en el tono que está y ni si mi voz de guía, que suele estar en falsete va a ser demasiado alta para Jacob! Siempre sale airoso y nunca hemos tenido que cambiar nada en los temas, es un verdadero portento! Mi forma de trabajar sigue siendo muy a lo Frank Zappa, una de mis mayores influencias, que iba grabando trozos de canciones y ensamblándolas hasta terminar un tema. De hecho, no sé si te lo he contado alguna vez, tuve la ocasión de estar con el guitarrista Frank Gambale, de la Elektric Band de Chick Corea, y le dí una de mis maquetas, concretamente el Project IV. Al cabo de las semanas y para mi grata sorpresa recibí una carta suya en la que me analizaba canción por canción y dio en el clavo en todas!. Mi música le recordaba a sus primeros proyectos antes de entrar en la banda de Chick y el propio Corea le recomendó que no se complicase tanto en estructuras, que intentase aunar todas esas complicadas guitarras y líneas estructurales técnicas en cuatro por cuatro, alargando los riffs y melodías y que girasen sobre sí mismas para que fuese asimilable para el oyente y así seguir siendo técnico pero también consecuente con el que escucha. Le hice caso y procuro aplicarlo en la mayoría de mis canciones «.
Aclarados estos términos intentaremos analizar cada tema teniendo en cuenta tanto la letra como la música y concluiremos con la opinión del propio Kike. Asha ya tienen su propio sonido si bien comentaremos algún que otro destello, que siempre lo hay, que nos recuerde a alguna que otra banda. Comenzamos.
“Dogwalker” abre fuego con una letra críptica que hay que leer un par de veces para pillarle el sentido. En lo musical nos encontramos con un tema arrollador que nos recuerda a ratos a los Kiss de los noventa pero siempre con la brillante guitarra de Kike que lleva el tema hasta sus límites sonoros. Coros curiosos, cambios de ritmo, bridge progresivo y ecos de Eddie Van Halen completan este gran tema de apertura. «El paseador de perros va de que realmente no conocemos a nuestro semejante y las apariencias engañan muchas veces. Puedes tener de vecino a un asesino en serie que se dedica pacíficamente a pasear perros. El ser humano suele ser confiado por naturaleza pero a lo largo de su existencia se vuelve reticente ante ciertas situaciones, se vuelve desconfiado. Musicalmente no soy muy seguidor de Kiss aunque me gustan sus discos de los 70, pero desconozco a fondo esos de los 90 así que les echaré un vistazo! Y por supuesto que Eddie Van Halen está siempre presente en mi forma de tocar, es una de mis mayores influencias».
“The last letter” es una letra que critica al ejército y que llega a emocionar. El riff es machacón así como el ritmo que marca la canción. La marcialidad se mezcla con el rock sin fronteras psíquicas y con escalas a lo Rush aunque no falta la dosis justa de caña. Curioso de nuevo los estribillos. El bridge es estratosférico así como el solo que se marca Kike y a partir de ahí la canción toma la senda más extrema con gran acierto y un trabajo superlativo del gran Jacob. De los mejores temas del disco. «Estoy de acuerdo, el riff es ese típico riff machacón que por cierto fue la base iniciar para componer el tema. Es un alegato más que hago en contra de la guerra y de los conflictos bélicos. Nadie sale ganando en este tipo de situaciones y lo malo es que cuando finalizan suelen dejar una semilla de odio, tristeza y rencor».
“She did something new” es el single y la letra nos anima a salirnos de la corriente que nos lleva para hacer algo nuevo, letra para reflexionar. En lo musical tenemos un tema más “fácil” para el gran público aunque no por eso se nos priva de un riff a lo Rush de los ochenta. Gran melodía y estribillo y un solo a lo Steve Vai ponen la guinda a un corte que más quisieran muchas bandas poder editar algún día. «Que suene a Rush es un honor, Signals es mi disco favorito de ellos aunque también me gustan discos de los 70 como Hemispheres o A Farewell To Kings. La , para mí, trilogía de Moving Pictures, Signals y Grace Under Pressure es lo que más me gusta de la banda… en los 90 perdieron un poco de fuelle y ahora hacen temas más densos pero siempre han sido un referente. El single ha sido recibido muy bien y sí es cierto que tiene ese toque comercial progresivo que por otro lado me encanta. La letra es sobre aquellas personas que se estancan en la vida, va contra ese conformismo en el que muchos se anclan, creo que a veces en bueno experimentar e intentar conseguir algo mejor, romper un poco nuestra zona de confort».
“A man without land” supone otra seria reflexión que viene a reconocer la valía de todos aquellos que un buen día decidieron luchar por la libertad del resto de los humanos. A veces hay que luchar contra las órdenes para poder crecer como personas. El tema venía incluido en el single y es un derroche de creatividad siendo también otro de los mejores cortes del disco. Las voces a lo Maynard James Keenan de Tool y, una vez más, el trabajo indiscutible de Kike a la guitarra, mezclando a Zappa con el metal progresivo más actual, convierten a esta canción en otra gema llena de ráfagas y escalas imposibles que nos dejan casi sin aliento hasta que llega la hipnótica coda que sirve de broche de oro al corte. «Aunque la letra puede mostrar que habla de problemas territoriales muy de moda hoy día me centro básicamente en aquellas tribus o pueblos que fueron relegados de sus tierras y orígenes, como por ejemplo los nativos americanos, y de la lucha que en esos casos generaron esas situaciones. Es cierto que ese final con el piano en cadencia es un punto de reflexión tranquila sobre lo que he intentado explicar en el tema, un poco de respiro ante tanto cambio y vértigo musical».
“If memory serves” narra la historia de la mañana siguiente en la que alguien no es capaz de recordar quién le salvó la vida la noche antes, nueva reflexión de múltiples lecturas. La intro es bastante relajada, enlazando con el tema anterior, no tarda en llegar la caña pura y dura en otro de nuestros cortes favoritos. Rock progresivo de alta calidad y un trabajo brillante de Kike pero esta vez a la batería. Igual tenemos a un Neil Peart en nuestro país y no nos habíamos dado cuenta. Las evoluciones sonoras nos llevan de nuevo a un bridge con un melódico solo que tira más por la senda del rock clásico, luego llega el cambio de ritmo que nos vuelve a demostrar el dominio de la melodía de Jacob. Tras este cambio llega una melodía de guitarra épica que sirve para entrar en el final de la canción, de nuevo arrebatador y con toda la energía y la velocidad necesaria. Nuevo ejercicio de clase y elegancia. «Para mí grabar la batería no es fácil, es mi instrumento favorito pero no el principal por lo que la hago en partes y creo que eso me facilita mucho a la hora de cohesión final de un tema. En la letra hablo de que siempre puede haber una mano que te ayude a supera un momento melancólico o un bache en tu existencia, un ángel de la guarda. If Memory Serves es la historia sobre alguien que después de una peligrosa noche de locura despierta sano y salvo sin acordarse de cómo y por quien ha sido salvado «.
“Tale of the tales” es una instrumental en la que Kike tira de acústica para ofrecernos una de esas canciones que podemos tildar, sin temor a equivocarnos, de música clásica del siglo XXI. Melodía fácil de seguir y descanso del guerrero antes del mejor tema del disco. «En los discos anteriores y en los Projects siempre ha habido una pequeña pieza de guitarra, de un minuto de duración como mucho que denominaba “tales” (cuentos) pero en las últimas entregas no había ningún tale así que decidí incluir este tema llamándole “El Cuento de los Cuentos” que suelo tocar para calentar antes de grabar. Es una sola guitarra acústica con palmas y percusión de fondo. Quedaba muy bien posicionado en el disco para dar un respiro al oyente después de tanta tralla! Tengo idea de grabar un vídeo con esta canción».
“From the ashes of the angel´s death” vuelve a incidir en el tema de los ángeles, de los cambios en la vida de alguien que quiere romper con la rutina pero que sólo se encuentra con la muerte. Tras una arrancada tranquila llega un riff que tiene algo de los teclados de “Tom Sawyer” de Rush. Luego Jacob usa su voz como un instrumento más y se une a la escalada metálica, con pinceladas de bandas como Metallica (en sus buenos tiempos), para volver a crear una canción majestuosa. De nuevo hay ráfagas de metal progresivo, partes de hard rock, recuerdos de algo de Iron Maiden pero, como siempre, el sonido Asha. De agradecer el comienzo del riff, a lo The Who, que nos lleva a una pasada acústica para lanzarnos al epicentro del corte y llevarnos, en una espiral sonora, hacia otro pasaje acústico y con teclados que hace las veces de segundo bridge con nuevos toques de Tool provocando un verdadero orgasmo de los sentidos. Tras la calma llega la revolución con una parte musical que nos recuerda a los primeros Iron Maiden y que terminan con un solo de guitarra que no es de este mundo. Nueva melodía vocal para recordarnos los inicios del tema y grand finale en el que Kike vuelve a dar el 100% tanto a la guitarra como a la batería. Genialidad a raudales en uno de los mejores temas que jamás firmasen Asha. «Sin duda es uno de los temas más destacados del disco y tiene una estructura muy complicada. El riff inicial si te fijas es un ejemplo de lo dicho al principio, es un largo riff de guitarra que se va metiendo en los compases pero sin repetirse en ellos. La parte central es otro descanso necesario de piano para dar coherencia también a la historia que habla sobre cómo un hombre corriente puede llegar a convertirse en algo muy diferente a lo que podía pensar ser en un futuro, bien por accidente o por las circunstancias que rodean a la zona donde le ha tocado vivir . El lugar de nacimiento no lo elegimos y muchas veces determina nuestra existencia pero hay veces en que ese ángel de la guarda no llega y todo se convierte en desgracia, convirtiéndonos en las cenizas de la muerte del ángel «.
“Brand new day” es la reflexión que a veces tendríamos que hacer cuando llevamos demasiado tiempo anclados en una relación de pareja, ese nuevo día que todos soñamos con vivir sin lágrimas y con optimismo. En lo musical recuerda un poco a “She did…” aunque en este caso tenemos otros matices como la melodía pegadiza del estribillo. Apunta a single, destacamos la parte central del tema y el final melódico.»Ya me han comentado que este tema es un single potencial y que debería ser el siguiente pero suelo elegir como single temas diferentes. En el anterior álbum Pleasures Of equality hay un tema, Come Back (I´m Waiting For You) que también tiene un claro toque comercial con tintes progresivos pero no quise lanzarlo de single ya que podría resultar obvio y podría dar a pensar que se compuso para ese fin. En Brand new Day la labor de Jacob es de nuevo asombrosa, ese final es inhumano, Jacob sube de tono hasta tres veces y lo hizo sin inmutarse…».
“Emotional intelligence” intenta explicar qué es eso de la inteligencia emocional y cómo podemos afrontar la vida intentando mejorar nuestras emociones. En lo musical volvemos a tener un tema arrollador pero mucho más corto de lo normal. Recitado rápido mezclado con un riff que nos lleva hacia el final en un viaje de lo más emocionante. «El disco estaba terminado y cuando hicimos la última sesión del álbum a finales de año le dije a Jacob que íbamos a grabar un nuevo tema que había compuesto. Tenía muchas canciones que hablaban sobre nuestras emociones pero ninguno sobre que deberíamos controlar, conocerlas y relativizarlas para mejorar nuestras relaciones con los demás. Sé que la gente al ver la parte trasera del disco y leer este título podrían creer que se trata del tema estrella o de un tema largo y complicado pero quise darle el tratamiento opuesto, no llega a un minuto. Es un riff agresivo y acelerado, la mejor forma de expresar el concepto de Inteligencia Emocional».
“We will be there” propone un cambio en la personalidad de la típica persona que a veces no sabe salir de un problema. En lo musical nos encontramos con un arranque marca de la casa donde destacamos la melodía que Jacob nos ofrece volviendo a demostrar que es uno de los mejores cantantes del continente. Kike se saca de su chistera varias estructuras musicales más progresivas que en otros temas anteriores pero siempre manteniendo el sonido de la banda intacto. Tras la primera andanada llega una parte acústica de bella factura que poco a poco va ganando en intensidad. Es nuestra parte favorita del disco, el solo a lo Alex Lifeson nos encanta y la salida de este oasis sonoro es el regreso al rock progresivo de alto nivel pero marcando mucho los tiempos. Brillante. «La letra versa sobre aquellas personas que no ven salida por situaciones que, o bien son generadas por el entorno o por sus propias actuaciones en la vida. Nunca hay que perder la esperanza , hay gente que nos pueden hacer sentir mejor y que comprenden nuestra situación, que saben manejar esas emociones inteligentemente, ellos están ahí, “Alli estaremos». Musicalmente si es cierto que hay elementos más sinfónicos, más teclados y acústicas en ciertas partes del tema, es más ambiental en un principio, siempre me han encantado los discos de Yes, tan técnicos y complicados pero también ambientales. Cuando hice Euphoria Project quería hacer un proyecto vertiginoso , sin acústicas ni teclados, en el siguiente ya introduje de nuevo esos elementos que siempre ha habido en Asha para finalmente darle más rienda suelta en este álbum. “
“Cry in silence” comenta el tema de los malos tratos con gran acierto. El riff es posiblemente el más duro del disco. Las estructuras de esta canción podrían entroncar con lo que hacen SOAD aunque el sonido Asha sigue estando ahí. Gran uso de las melodías y ataque sonoro con más furia que en los cortes anteriores con un final apoteósico. «El tema tiene una letra muy directa y clara, quien la lea verá que no hace falta explicación. Es una pena que esta lacra desgraciadamente aún vigente siga sin freno. Existe desde el principio de los tiempos y parece como si lo levásemos inherente en nuestros genes. Es una desgracia y deshonra para nuestra especie que el ser humano pueda ser capaz de algo así. Es un tema muy crudo y agresivo y es el favorito de Jacob, para mí también es de los que creo que ha quedado más redondo y en lo referente a la música es una continuación de una especie de trilogía musical que empezó con Prologue Of An Unfinished Life y siguió con So Ends The End «.
“Til I die” el broche de oro al disco nos trae una letra dedicada al padre de Kike. Musicalmente encontramos el protagonismo en Jacob, que borda la melodía, y el de Kike que acompaña con uno de sus clásicos riffs a su compañero. A pesar de lo que narra la melodía está cargada de optimismo y podría ser otro gran single. «La letra es un homenaje a todo el legado que me ha dejado mi padre que, en mi caso, es todo positivo. Es cierto que posee un grado optimista e intento reflexionar sobre la vida y la muerte, que no es más que la plenitud de la vida, de una vida eterna. Las guitarras están jugando continuamente de fondo y aunque la estructura es más clásica el juego de las guitarras da, y valga la redundancia, mucho juego al tema. La canción me salió muy rápida y el propio tema me iba pidiendo los cambios que se sucedían. Creo que es la mejor manera de terminar el disco, agradecida y emotivamente”
Del disco poco más podemos decir. No es nuestra labor vestir a un santo para desvestir a otro pero con Asha siempre tenemos que decir lo mismo. El talento de Kike es inagotable y que siga editando discos tras 27 años en esto es de agradecer. De presentarlo en directo nos comentó que «me han venido promotores y me han empezando ofreciendo el oro y el moro aunque luego han ido rebajando sus pretensiones. Lo entiendo, es su negocio y la situación es la que es, bastante mala por cierto, espero que de una vez por todas cambie el panorama porque cada vez hay mas trabas y menos posibilidades de , no ya dedicarse a esto sino de no perder dinero con ello».
También nos indicó que con la prensa del rock de este país » han habido medios y prensa que me han apoyado desde los inicios sin concesiones y la verdad es que me llevo realmente muy bien con todos. Nunca he pagado ni para que pinchen mi música ni para salir en una revista, lo cual es muy loable» al igual que agradeció «a todas las webs y emisoras de radio que no comen de esto y que siguen ahí apoyando al rock de aquí, “sin vosotros esto resultaría muchísimo más complicado, para mí sois unos verdaderos héroes para nosotros, los músicos «. El verano se lo tomará «tranquilo», tiene pensado ir a algún que otro concierto e incluso adelanta que «si el de arriba quiere» se pondrá manos a la obra para grabar un nuevo trabajo «cuando surja, no hay ni prisa ni presión por parte de discográficas o productores». Al menos contamos con Kike que sigue tirándose al monte y ofreciéndonos discos como éste que mejoran, si eso era posible, el propio nivel artístico del grupo. Adquisición obligada. Podéis pedir el disco en: epcrecords@hotmail.com (10 euros).
Enlaces:
Tracklist:
- Dogwalker
- The last letter
- She did something new
- A man without land
- If memory serves
- Tale of the tales
- From the ashes of the angel´s death
- Brand new day
- Emotional intelligence
- We will be there
- Cry in silence
- Til’ I die
Formación: Kike G. Caamaño: todos los instrumentos, Jacob A. Poulsen: voz.

