Las huestes de Victor Garcia y sus WARCRY llegaron a Bilbao para dar una gran noche de heavy metal.
Cientos de personas se apilaban en torno a la puerta de la sala Santana 27 de Bilbao, cuando aún faltaba casi una hora para que se abrieran las puertas. Una afluencia de público poco común en un concierto de un grupo nacional, pero que no obstante ya no nos sorprende al tratarse de un concierto de los asturianos. Esto pone en manifiesto que los seguidores de WARCRY son absolutamente fieles a su grupo al estar allí en un día repleto de conciertos en Bilbao, en una noche en la que también actuaban Skizoo, Opeth y Monster Magnet. Una vez dentro y tras unos minutos de espera, en breves instantes se apagó la luz y se llenó todo de una gran nube de humo. De esta manera, WarCry hizo una espectacular puesta en escena con su nuevo tema “La Última Esperanza”. Todo un placer tener un año más a Víctor García y los suyos con todos nosotros. Un placer mutuo como demostraron al regalarnos ese “El Cazador”, que pese a ser parte de la revolución que ha experimentado el grupo, es uno de los temas de este último trabajo que más sigue en la línea de lo que el grupo ha venido haciendo todos estos años. A éste le siguieron, la que es para mí una de las mejores canciones de toda su carrera, “Contra El Viento”, y una lluvia de riffs de la mano de Pablo García y bajo el nombre de “El Camino”. Llegado este momento, los incondicionales de la banda que podíamos estar algo turbados debido a la reciente marcha de tres de los pilares fundamentales del grupo, como eran Alberto Ardines, Fernando Mon y Manuel Ramil, dejamos rápidamente de lado esas preocupaciones porque comprobamos que WarCry seguía con la misma fuerza que siempre nos habían demostrado e incluso con cierto aire fresco.
El quinto corte de la noche fue ese “Anticristo”, extraído de “¿Dónde Está La Luz?”. Volviendo de nuevo a lo que es su último trabajo, ahora le llegaba el turno a “La Carta Del Adiós”, una canción con mucho sentimiento. Todo esto mientras Pablo nos iba disparando esos atronadores riffs con los que nos tiene tan bien acostumbrados. Y continuamos echando flores a Pablo porque había llegado el momento de que el grupo interpretara uno de los temas que su guitarrista solista había compuesto para “Revolución”, “Absurda Falsedad”. En estas últimas canciones nos dimos cuenta de que tampoco hay que menospreciar ni mucho menos el trabajo realizado por el cordobés ex-Trilogy Jose Rubio, que demostró estar a la altura de sus compañeros; como así lo hizo también el batería ex-Darna, ex-Darksun Rafael Yugueros. Tras unas calurosas palabras como son siempre las de Víctor, dio comienzo el inicio de “Ulises”, volcando la sala entera a ritmo de uno de sus temas más épicos. A “Ulises” le sucedieron dos de los cortes con más garra de su sexto y último álbum de estudio como son “Abismo” y “Coraje”, uno de esos temas perfectos para explotar al máximo el potencial vocal de Víctor García. Si bien hemos dicho que apenas se echó en falta la labor de Fernando Mon y Alberto Ardines, a quién sí que extrañamos fue a Manuel Ramil, quedando tras su marcha un gran vacío en los teclados que a día de hoy aún no han llenando con el músico que les está acompañando en esta gira. Sin apenas darnos cuenta fue el momento de viajar, viajar “Más Allá”, más allá de los límites del bien y del mal. Con “Nada Como Tú” la formación al completo se volcó al 100% sobre su público, derrochando feeling a diestro y siniestro. La revolución estaba asegurada y continuó esta vez a cargo de “La Prisión Invisible”, un tema repleto de trabajo de guitarras, batería y bajo.
Tras ya casi hora y media de concierto, daba la impresión de que los asturianos iban a descargar todos y cada uno de los cortes de este su ultimo trabajo y efectivamente así fue. Antes de continuar presentándonos más temas de “Revolución”, hicimos una pequeña tregua para sumergirnos de lleno en una de las canciones más coreadas de la noche, “La Vieja Guardia”, con final "Enter Sandman" de Metallica y todo. Ahora sí que era el momento de seguir repasando el último álbum y qué mejor manera de hacerlo que empezando con las voces de los mismísimos Anthony Hopkins y Johnny Deep en "La Vida En Un Beso". Tras la balada, cambio radical y momento de gritar todos juntos al unísono “Que Vengan Ya”. Ya sólo quedaban dos cortes de los doce nuevos temas, “Invierno En Mi Corazón” y “Devorando El Corazón”, dos canciones cargadas de riffs de Pablo y Jose que no pararon de sorprender. Rápidamente todos los seguidores del grupo fuimos inundados por una sensación entre nostalgia, porque sabíamos que la noche iba llegando a su fin, e ilusión, porque estábamos impacientes por saber cuáles iban a ser los últimos temas que rescatase el grupo de toda su trayectoria. De repente Víctor comenzó a levantar a todos los asistentes con “Un Poco De Fe”, pura esencia WarCry con la que se despidieron unos minutos antes de los bises. Tras la tempestad llegó la calma en forma de “Nana”, con Víctor y Pablo mano a mano en un acústico, algo que hasta la fecha nunca les había visto hacer y que espero que repitan en más ocasiones. Después de que toda la sala gritara a pleno pulmón el nombre de la banda, dejaron de hacerlo para esta vez comenzar a gritar el pegadizo estribillo de “Tú Mismo”. Como toda noche WarCry, la actuación se cerró con el más que aclamado “Alejandro”. Gran espectáculo el que ofrecieron Víctor García y compañía, aunque se dejaran en el tintero grandes estandartes del grupo como son “Hoy Gano Yo” y “Capitán Lawrence”. ¡¡Grandes WarCry!!
Texto y fotos: Unai Borregón






