SOILWORK descargaron todo su potencial en el Gran Bilbao
Habiendo pasado los finlandeses Korpiklaani hacía a penas 24 horas, era el turno de que los suecos Soilwork descargaran todo su potencial en el Gran Bilbao. Tras una caída de cartel del grupo Zimmers Hole pocos días antes, los franceses ANANTA fueron los afortunados en sustituirles a la vez que los primeros protagonistas de la noche. Pese a ser un grupo totalmente desconocido para la mayoría, debido a que a día de hoy sólo cuentan con su debut “In Media Res“, supieron cómo desenvolverse sobre las tablas a ritmo del metal más pesado acompañado con una más que contundente voz. A pesar de que en este caso teníamos ante nosotros a un grupo novel, creo que en general está bastante patente entre todos nosotros una cierta ignorancia hacia los grupos franceses, acostumbrados a escuchar principalmente formaciones alemanas y nórdicas. Los franceses cumplieron a la perfección su función ya que sirvieron para ir calentándonos a los que habíamos llegado puntualmente a la cita, mientras el público restante iba llegando y así el número de asistentes se iba multiplicando poco a poco. Dos de los temas con los que más sudaron la gota gorda fueron ese “All Meant To Be” y ese “Psylence” que podemos encontrar en su debut discográfico.
Nos despedimos de unos franceses para recibir de nuevo a otros, esta vez a ONE WAY MIRROR, ya con algo más de historia detrás, aunque desconocidos de nuevo para la mayoría de los seguidores de Soilwork allí reunidos. A quien seguro que sí que conocieron fue al batería de Soilwork, Dirk Verbeuren, que durante toda está gira está demostrando que lo que le sobra es energía porque se encarga también de los platos en One Way Mirror. Los paisanos rompieron el silencio con “Destination Device”, demostrándonos meritocraticamente desde el primer segundo porqué habían sido los elegidos para compartir esta gira mundial con los suecos. Los siguientes cortes de metal extremo fueron “Sockracer” y “Danger Calling”. Canción a canción, el grupo fue haciendo que el público se fuera involucrando en el concierto de forma asombrosa. Además de demostrarnos que eran unos músicos cuanto menos carismáticos, nos dejaron bien claro que buen sentido del humor es lo que precisamente no le falta a la banda tras sorprendernos con unos acordes del “The Final Countdown” de Europe o del “Bambolero”. Seguimos disfrutando un poco más con otro par de temas, esta vez con “As You Are Now” y la versión de "Relax" de Frankie Goes To Hollywood. Por último, finalizaron su actuación con “Deprived Of Connection” y “21st Century”.
A falta aún de casi veinte minutos para que diera comienzo el show del grupo cabeza de cartel, ya se empezaba a palpar poco a poco la tensión y la excitación en el ambiente. Tras la aparentemente interminable espera, SOILWORK hicieron presencia y abrieron su actuación con el tema que lleva el título de su último trabajo, “Sworn To A Great”. A éste le sucedieron otros tantos como “As We Speak”, “Needlefeast” y “Exile”. En este momento Soilwork pudo comprobar que ante sus ojos únicamente había acérrimos e incondicionales del grupo, algo que agradecieron con la interpretación de “Bastard Chain” y “The Bringer”. Del mismo modo, esa noche presenciamos la actuación de un grupo muy dinámico y en constante movimiento. Impresionante fue también la manera con la que Bjorn Strid no paraba de animar al público, arrastrando hasta la última persona del fondo de la sala a ser partícipe del espectáculo. Si bien no teníamos duda alguna de que era un gran vocalista, también nos demostró ser un frontman digno de admiración.
”One With The Flies” y “20 More Miles” fueron los siguientes dos temas en dejarse caer esa noche. Quien tampoco paró de caerse sobre el escenario fue Ola Flink, posiblemente el bajista más enérgico con el que me haya topado a día de hoy. Hiperactividad que los fotógrafos supimos agradecer al poder hacerle unas instantáneas de lo más enérgicas y expresivas. Los siguientes cortes que entonó Bjorn fueron “Overload”, “As The Sleeper Awakes” y “Black Star Deceiver”, con un público ya completamente volcado sobre el grupo. Aunque para muchos faltaron canciones de “Steelbath Suicide” y de sus otros primeros discos, la noche poco a poco iba llegando a su fin con “The Chainheart Machine“ y “Stabbing The Drama”. En este preciso instante fue cuando vivimos el momento cumbre de la actuación al sonar los primeros acordes de "Follow The Hollow", uno de los grandes emblemas del grupo. La calurosa despedida vino de la mano de "Nerve". Esperemos que haya sido un hasta luego y vuelvan a recalar dentro de poco por estos lares.
Texto y fotos: Unai Borregón









