LIMP BIZKIT + THE BLACKOUT | 12 Septiembre 2010 | Sala La Riviera (Madrid)

Limp Bizkit

El concierto del año

La historia de esta banda con nuestro país siempre ha estado cargada de polémica y de algo de infortunio. Después del ya mítico desplante de aquel Festimad de 2001 y de su paso por La Cubierta de Leganés sin Wes Borland y sin pena ni gloria, debian saldar una cuenta pendiente con el público español. Y vaya si lo hicieron. A pesar de que el cambio de recinto auguraba una entrada baja, la compra de ultima hora provocó que se colgará el cartel de «No hay billetes» y que la madrileña sala «La Riviera» fuera literalmente una olla a presión. Esto, unido a la ilusión de muchos por poder disfrutar de la formación original de los Bizkit fue la causa de la altísima motivacion de gran parte de los asistentes.

Me encantaría poder contaros algo de los teloneros, THE BLACKOUT, pero por razones que no llegaron a explicarnos (la seguridad, los promotores o la banda lo decidieron así), los fotografos tuvimos que esperar fuera de la sala hasta el cambio de Backline. Una lástima no haber podido disfrutar de los galeses, porque por lo que pudimos escuchar desde el tunel que nos condujo al foso, fue cuanto menos intensa. Habrá que dejarlo para otra ocasión.

Y llegó la hora de Fred Durst y su banda. Con algo de retraso sobre el horario previsto, luces fuera, una breve intro, y los acordes de «Why Try», adelanto de su próximo single. Y fue en ese momento cuando comenzó una locura literal en toda la sala. Desde el escenario, donde los músicos y en especial el disfrazadisimo Wes Borland, parecían haber perdido la cabeza, hasta el final de la sala, donde llegaban todavía los coletazos de una salvaje Moshing colectivo que no cesó en ningún momento. «Show Me what you got» y a continuación «My generation» reventaron definitivamente la sala.

Limp Bizkit

Limp Bizkit

En este momento, y desde un lugar privilegiado como es el foso de fotógrafos, me tomo la licencia de hacer un inciso para reflexionar sobre como una pieza puede cambiar por completo la estructura o el engranaje de una banda. Y es que Limp Bizkit sin Wes Borland son mucho menos Limp Bizkit (hablo con conocimiento de causa pues asistí a aquel concierto de Leganés que mencionaba al principio). No es un virtuoso. No podríamos decir que es un maestro de la guitarra. Sin embargo desprende ese aura especial que sólamente unos pocos consiguen. Con una imagen potentisima y un sonido muy personal transforma por completo al grupo, y contagia de locura al resto de miembros. Solo le pondría una pega, y es que no es de recibo liarse a patadas con un monitor encima de la cabeza de un pobre fotógrafo (el que suscribe, en este caso). Pero vaya. Es Wes Borland. Podemos perdonarselo.

Momento para «Livin it up», otro clasicazo, y ahora es Fred Durst quien parece perder la cabeza y se dedica a pasearse por las barras laterales (pobres camareros intentando recoger todos los vasos que tan bien colocaditos tenian) de la sala, metiendose a la gente literalmente en el bolsillo. Y es que como dijo el propio Durst en un inciso más tarde, «Todas las noches de gira son divertidas, pero solo algunas son realmente grandes. Esta noche es jodidamente grande!!». Y es que la comunión del público con la banda fue tal que el propio cantante no paraba de llamar «Locos» (en tono cariñoso, eso si) a los asistentes.

A partir de aqui clásico tras clásico, fiesta y mucha diversión. En La Riviera sonaron desde la banda sonora de «Los Cazafantasmas» y «Superdetective en Hollywood» hasta Metallica o Pearl Jam, alternándose con temones como «My Way», «9 Teen 90 Nine» o un poderosisimo «Break Stuff», todo ello acompañado de unos músicos entregados, un sonido espectacular e incluso un intento por parte de Fred Durst de que la cerveza fuera gratis para todos los asistentes (mira que insistio, y nada, no había manera). ¿Que más se puede pedir? Pues hubo más.

Limp Bizkit

Limp Bizkit

Limp Bizkit

Limp Bizkit

Después de un breve paron tras «Rollin´», la banda vuelve a escena con una curiosa versión de «Yellow» de Coldplay (para mi el momento más flojo de la noche) para rematar con «Take a Look Around», una adaptación de «Counterfeit» (dedicada a los verdaderos fans) un «Nookie» brutal y una genial despedida con su ya mitica versión de «Faith» de George Michael.

Para poner algún punto negativo, faltaron algunos clasicos como «Boiler» o «Re-arranged», pero eso es más un gusto personal que una critica objetiva.

En resumidas cuentas, los que estuvimos allí, asistimos a uno de los conciertos del año. Buena noticia el regreso de esta banda que intenta recuperar su sitio y esperemos que siga así. Alguno «Reyes del Metal» que estuvieron por allí, deberían tomar nota.


Texto y fotos:
Javier Bragado