
La expectación de ver a los de San Francisco era bastante alta, ya que la cita prometía al ser dos fechas consecutivas con un listado de temas diferente uno del otro. Para ello se preparan el Civitas Metropolitano, hogar del Atlético de Madrid, un estadio amplio, nuevo y con una buena ubicación, tanto por carretera como por servicios públicos de transporte.
El escenario elegido por Metallica es el que llevan ofreciendo desde hace años, uno con aspecto circular para poder acceder al máximo de seguidores. Es cierto que el circulo interior y destinado a gente con mayor poder adquisitivo, fue el que se llevo, por así decirlo, el mayor beneplácito en esta gira, el segundo circulo o sección, denominada “pista”, pues tuvo la suerte de también tenerles más cerca y poder verles entrar y salir. Y para último la sección de gradas, que dado el amplio escenario del recinto, eran mayoría y estaban bastante lejos del meollo del asunto. Para eso, las seis pantallas circulares tenían que saciar la sed de los fans más “populares”, algo que me pareció bastante pobre por decir algo. A esas distancias y el uso de imágenes varias y aveces de los integrantes en solitario, dificultaba la visualización de los los asientos más alejados.
La verdad es que tras las dos citas, me confirmo en la idea de que la elección de este tipo de escenarios, es bastante elitista, dejando en preferencia la gente que tiene dinero para pagar caprichos y a la postre los que le pagan la gira a esta mítica banda y el segundo sector un poco de lo mismo. Quizás en un palacio de deportes más pequeño hubiera tenido más sentido este tipo de edificaciones, ya que la cercanía de las gradas acercaría a todos, los pijos con dinero y que poco o nada conocen a la banda y los fieles fans de toda la vida.
El sonido fue bueno, pero creo que en un escenario estándar de toda la. Vida, con un escenario principal, pantallas a los lados, como toda la vida también y un sonido enfocado de una manera más tradicional, y no elevado y en circulo, creo que se hubiera disfrutado más. La pista con esta edificación mostraba zonas despejadas que se podría haber aprovechado mejor con la puesta en escena de un escenario más tradicional.
La banda tuvo preferencia, en dirigirse a la gente más cercana, era obvio y entendible pero tanta novedad absurda, con cuatro baterías apareciendo en distintas zonas del escenario y tonterías que no vienen a cuento, desprestigian la razón de ser de un concierto. Para avances tecnológicos, esta el cine y sus efectos varios, pero para un concierto, se prefiere más un escenario típico, quizás con una extensión central que acerque los músicos, pero no con zonas delimitadas para pijos que queda muy mal visualmente. Entiendo que busquen el dinero, pero no de esta forma tan discriminada y sin sentido, ya que dinero no les hace falta precisamente.
Una gira que dejo mucho que desear y que denota que la banda ha perdido su razón de ser con este tipo de escenografías en donde menos es más. Obviamente sonarán bien y los temas que llevamos años escuchando años les disfrutaremos y los nuevos también, pero te quedas con la sensación de que se les ha ido la olla con tanta pijada, efectos y estructuras absurdas.
La primera noche la abrieron los Mammoth WVH que son una banda estadounidense de hard rock formada en Los Ángeles, California y liderada por Wolfgang Van Halen, inicialmente como un proyecto en solitario mientras él todavía era parte de Van Halen antes de su disolución. Su actuación mientras la gente disfrutaba de unas cervezas afuera o de la última camiseta de la gira de Metallica en un intenso calor de verano en Madrid, sirvió para que la poca gente que había entrado en el recinto, fueran entrando en dinámica y animar a los que estaban fuera a que lo hicieran. Su directo no quedará en la retina como su mejor actuación, y seguirán siendo desconocidos para muchos, pero es cierto que su peculiar sonido y estilo dan una bocanada de aire fresco al estilo a pesar de sonar muy comerciales.
La siguiente banda Architects es una banda británica de metalcore fundada en Brighton, Inglaterra, 2004. La banda actualmente consiste en el vocalista Sam Carter, el baterista Dan Searle, el guitarrista Adam Christianson y Alex Dean en el bajo. La banda pasó por varios cambios de nombre antes de decidirse por Architects. Su primer nombre fue Inharmonic, que fue rápidamente cambiado a Counting the Days. Después de un par de años, este fue a su vez modificado para Architects. Han lanzado nueve álbumes de estudio, un EP compartido con Dead Swans y un demo en 2005.
Su actuación era una de las más esperadas en lo personal, ya que su actuación el Hellfest 2023, me dejo una grata sensación. Su peculiar estilo, mezcla de voces limpias con extremas y su buen sonido, hicieron de su actuación, uno de los mejores momentos de la velada. Fue una pena su corto límite de tiempo, pero es una banda para disfrutar en una gira en solitario ya que posee muchos temas variados que son una pasada, aún así pudimos disfrutar de varios de ellos y ser testigos de su potencial. El metalcore es un estilo que viene calando hondo desde hace años, sobre todo con exponentes en Europa, pero debo admitir que estos británicos son sin duda uno de los referentes del estilo hoy en día.
Metallica abrió la primera noche fuerte con “Creeping Death” y “Harvester Of Sorrow” 15 minutos después de las 21:00 y termino justo 2 horas después, clavado. Destacamos el corte “Orion” un tema que tardaron años en tocar y que fue sin duda, para mi, uno de los detalles de la noche, por lo que significa y no faltaron “Nothing Else Matters” o la contagiosa “Sad But True” y tampoco falto la tontería de la noche, algo que suelen hacer en todos los países y jornadas, el inventarse una canción, para hacer el tonto y en esta ocasión la denominaron “Sangria Brain”, vamos, dejar de perder el tiempo en chorradas y tocar más vuestro repertorio antiguo que es el que mejor se les dio. Lo dicho la jornada terminaría justo 2 horas después, con la lluvia de balones, regalo interminable de púas para los sectores privilegiados y a casa que nos queda la segunda parte.
La segunda jornada.
En esta ocasión les tocaría coincidir con la final de la Eurocopa entre Inglaterra y España, algo que se noto en la asistencia, pero que igual, nos dejo un buen puñado de fans, muchos vestidos con la camiseta de la selección española, algo que era casi obligado y entendible.
La banda que toco abrir Ice Nine Kills es una banda de metalcore estadounidense de Boston, Massachusetts, actualmente trabajando con el sello discográfico Fearless Records. Conocidos por su letras inspiradas en temas populares de Horror, Ice Nine Kills nació en 2006 con Spencer Charnas y Jeremy Schwartz, quienes eran amigos en el instituto.
Visualmente la banda me pareció la más aburrida de todas, con tanta “performance” en un escenario complicado y enorme, hizo que su idea se perdiera y resultara chocante y aburrida por no decir, también de muy mal gusto. Debo admitir que su metalcore suena bien e interesante, pero le perdieron las formas y nos distrajo de lo verdaderamente importante que es su música, insisto, quizás en un escenario más cercano, su idea habría sido mejor entendida, pero esa noche y en donde se perdían entre un escenario sin fin y actores haciendo de zombies y corriendo a lo loco por todo lado, fue sin duda lo peor de la jornada. Mira que la banda combina bien el estilo, sus músicos contagian con los cambios de ritmo y voces propios del estilo pero tanto zombie haciendo el tonto y gritando, no dejo una buena sensación.
Five Finger Death Punch es una banda estadounidense de groove metal de Los Ángeles, California. Formada en 2005, el nombre del grupo está derivado de cine de artes marciales orientales clásico. Esta si estuvo más centrada en lo suyo y nos regalo cortes muy intensos y buenos clásicos, entre ellos mi tema favorito “Worng Side Of Heaven”, para mi su mejor canción y letra de toda su carrera. Un corte con un sentimiento muy americano por lo que conlleva y resume de un país acostumbrado a librar guerras y olvidar a sus heroes. Me gusto ver a la banda más cercana con el público bajando al foso del segundo circulo a interactuar con los fans, algo que calo hondo entre los seguidores y en este redactor.
Igual que con Architects, e una banda con muchos éxitos y mucho más que ofrecer que unos puñados de minutos, pero la banda estuvo a la altura con su original estilo, lo suficiente para calentarnos antes de la segunda cita de los de San Francisco.
La segunda parte de Metallica no podía haber iniciado mejor que con tres grandes clásicos; “Whiplash”, “For Whom The Bells Tolls” y “Ride The Lightning”. La jornada la completaron con temas de su nuevo disco así como grandes cortes antiguos como “Welcome Home Sanitarium”, “One” y un “Enter Sandman” con el que cerrarían la noche, no sin antes con la canción tonta del día un clásico de Miguel Ríos “Bienvenidos”, que insisto, me parece un absurdo y perdida de tiempo. Señalar que Trujillo se dejo acercar al foso y compartir con sus fans en uno de los cortes del inicio, algo que se agradece y se ve muy bien.
El resto fue un poco más de lo mismo, en una gira que, si bien disfrute de los temas, es cierto que la forma de llevar a cabo sus actuaciones y la gira en concreto me dejo un sabor agridulce, ya que parece que va dirigido a segmentar el acceso por zonas, algo que míticas bandas como AC DC y otras vienen haciendo y visualmente deja mucho que desear. Creo que el tipo de escenario elegido, hace que se pierda la mirada en cosas minoritarias y que tengan una batería apareciendo en distintas zonas, las torres, y demás “evoluciones” distraen el verdadero sentir y ser de un directo. Eso puede estar bien para las cantantes de Pop americanas y demás segmentos pseudomusicales de la industria, pero no para una institución del Metal americano como Metallica. Mira que la banda me gusta y su nuevo álbum es muy bueno, pero se les ha ido la cabeza con los años y sus pijadas de nueva generación, al menos en su forma de encarar sus directos. En fin no creo que cambien, pero como se extraña verles en un escenario de verdad sin tantas tonterías.




