Ilegales – Muere Jorge Martínez a los 70 años líder de la banda

Ilegales - Muere Jorge MartínezMuere Jorge Martínez a los 70 años, líder de Ilegales y figura clave del punk-rock español

Una enfermedad ha tumbado en dos meses y medio a una roca que parecía indestructible. Jorge Martínez, alma y carácter animal del grupo Ilegales, ha muerto a los 70 años. En septiembre anunció que paraba su gira para “someterse a un tratamiento contra un cáncer”. Quedaban en el aire una veintena de conciertos entre septiembre, octubre, noviembre y diciembre. El grupo presentó su espléndido disco de 2025, Joven y arrogante, y esperaba retomar la gira tras la mejoría de su líder. Pero el cáncer de páncreas era más agresivo de lo previsto. Llevaba dos semanas en el hospital, los últimos con grandes dolores. “No quiero vivir esta parte de mi vida”, decía ante el tormento físico. Sus amigos se turnaron para pasar la noche con él. Roberto Nicieza, exbatería de Australian Blonde, pasó la última, la de anoche. «Pensó en música hasta el final. La última vez que hablamos me dijo que había que editar una canción que tenía inconclusa. Y me contó un sueño que había tenido, casi pesadilla para él: un concierto suyo que había sonado mal», cuenta destrozada por teléfono Nicieza.

El líder de IlegalesJorge Martínez (también conocido como Jorge Ilegal; Avilés, 1955), ha muerto este nueve de diciembre a los 70 años debido al cáncer de páncreas que padecía que fue anunciado en septiembre, y por el que paralizaron la gira de presentación de su último y decimotercer disco Joven y arrogante. Ha fallecido en el Hospital Central de Asturias, donde estaba ingresado desde hace días.

El mundo del rock está de luto en España por uno de los personajes más afilados y entrañables del panorama musical, Jorge Ilegal, de físico imponente y con ese cráneo impoluto, y autor de una discografía imprescindible que comenzó a principios de los 80 paralela al agujero negro conocido como Movida madrileña, y cuyos grupos en casi todos los casos palidecían ante la energía y la evocación (o provocación) de las brillantes letras de Jorge Ilegal.

“Con gran pesar debemos anunciar que todos los conciertos previstos de Ilegales quedan cancelados por un tiempo indefinido debido a problemas de salud que afectan a Jorge Martínez, vocalista, guitarrista y líder de la banda. En los últimos días, la situación se ha complicado más, lo que obliga a detener por completo la actividad en directo para que Jorge pueda someterse a un tratamiento contra un cáncer. La decisión, tan difícil como inevitable, responde únicamente a la necesidad de que Jorge dedique todas sus energías a recuperarse”, comunicaba la banda asturiana entonces.

Durante más de cuatro décadas de exitosa carrera y de rotundos conciertos en todas sus épocas, no hay tantos grupos en España que puedan firmar este triunfo profesional, Jorge Ilegal fue un pródigo hacedor de canciones descarnadas que se convirtieron en inolvidables clásicos del punk-rock español, como “Tiempos nuevos, tiempos Salvajes” o “Yo soy quien espía los juegos de los niños”, de su fulgurante álbum debut en 1982, con aquella portada tan icónica de Ouka Leele con un señor encorbatado apuntándose con una pistola la sien.

Cuatro décadas de éxito y «punk bien tocado»

Y siguió dejando un rastro ingente de perlas singulares como “Chicos pálidos para la Máquina”, “Ángel exterminador”, “El norte está lleno de frío”… y así podríamos seguir largo rato porque la primera década de Ilegales es de una excelencia sin par en su suerte de punk-rock vibrante y austero de elementos en contraposición a lo barroco, algunas veces distorsionado y siempre con pegada rítmica, y a veces también con sugerentes arpegios glaciales a través de pedales flanger o delay. Sin, por supuesto, dejar de mentar la eminencia técnica de Martínez a la guitarra, con solos que cortaban los tímpanos. Se llegó a definir a la banda como “punk bien tocado”.

La crudeza lírica era y es la gran marca de la casa Ilegal, solo hace falta mirar los títulos de sus discos para averiguar también su evidente finura: Agotados de esperar el fin, Todos están muertos, Chicos pálidos para la máquina, Regreso al sexo químicamente puro… Aunque también se hizo famoso por hacer el cafre con gracia, con, por ejemplo, su hit «Soy un macarra» (“Soy un macarra. Soy un hortera. Voy a toda hostia por la carretera”), la de «Caramelos podridos» sobre ir beodísimo o aquel «Heil Hitler!», hoy impublicable, una provocación para forzar todos los límites (“Hippies, no me gustan los hippies. Hay una cosa que se llama jabón mata los piojos y te quita el olor… ¡Heil Hitler!… Nazis, simpáticos los nazis. Conozco muchos nazis. En la noche alemana, los judíos rezan… ¡Heil Hitler!”) que tanto escándalo causó, incluso en Alemania. «Es una canción que se ha tomado demasiado en serio. Era un listado de cosas que les podían molestar a los hippies, porque compartíamos local con ellos. Los nazis, ponlos. El jamón, ponlo. Hitler les cae muy mal, ponlo. Los rockers… Y la tocamos creando la reacción esperada porque eran gente muy estúpida y entraron inmediatamente al trapo», explicaba Martínez en un vídeo ya en 2011.

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