ZACH WILLIAMS AND THE REFORMATION “A Southern Offering” 2011 – Teenage H M

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El sur de los Estados Unidos es un lugar profundamente evocador. No por razones estrictamente geográficas, ni siquiera como totalidad, pues es inmenso, sino por el sello indiscutible la etiqueta southern imprime en las personas que lo pueblan y en las manifestaciones culturales que con él se relacionan.

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El sur de los Estados Unidos es un lugar profundamente evocador. No por razones estrictamente geográficas, ni siquiera como totalidad, pues es inmenso, sino por el sello indiscutible la etiqueta southern imprime en las personas que lo pueblan y en las manifestaciones culturales que con él se relacionan. Sureña es la imagen de los vaqueros sucios de tierra después de ser revolcados por un enorme toro en el rodeo tejano; sureña es la visión de las inmensas plantaciones de algodón y la vergonzosa historia de esclavitud alrededor de ellas; sur es un barco de vapor cruzando el Mississippi y una pequeña iglesia en medio del camino desde la que se oye cantar a un perfectamente entonado coro de gospel. Polvo, botas, sombreros, hombres de mirada desafiante y mujeres de pantalones y camisetas ajustadas ligando en las barras de bar de inhóspitos moteles de carretera. El cine se ha ocupado de estampar tales imágenes en el imaginario colectivo y el rock, cómo no, se ha hecho con su banda sonora.

Un rock calificado de sureño no puede escapar de estas típicas postales, así como tampoco puede evitar anclarse en el mismo punto donde bandas míticas como Lynyrd Skynyrd o The Allman Brothers recalaron. Zach Williams & The Reformation son rock clásico sin ambages. Como los mencionados antepasados, esta banda descansa su sonido en los pilares del rock & roll, R&B, soul y blues, para levantar, orgullosa de sus raíces, un monumental homenaje al sur. No hay segundas intenciones, no se oculta nada. ¿Para qué reinventar?

A Southern Offering alterna momentos brillantes con otros de un resultado menos emocionante, de dibujo más bien plano, pero los temas en conjunto forman un todo robusto, potente y altamente contagioso. Abre el disco una eléctrica Gravy Train, con la que comienza un intenso viaje cuya primera parada, Mason Jar, nos depara uno de los puntos álgidos del álbum. En este tema, al igual que Rock’n’Roll Me, guitarras y batería rompen con especial originalidad el ritmo estándar en el que se sumerge el resto del álbum. Pero son las únicas concesiones contra el clasicismo; la próxima estación, Fool’s Moon, es ya una balada de libro, alma gemela de Motels & Highways, que sólo con su título ya nos transporta a los clichés que, por otra parte, nunca deseamos abandonar. Se suceden los temas con el protagonismo absoluto de las guitarras y el espíritu rockero más genuino en cada golpe de una batería que parece pedir a cada paso: “¡Más madera!”. Y sobre todo esto, la más que notable voz de Zach Williams, potente, sin estridencias, y más que solvente, sin cansar, que conduce nuestro tren con paso firme y a todo gas hasta la última parada donde el ruido de la locomotora que lleva un buen rato echando humo descansa por fin en una vía muerta mientras Zach el maquinista ataca una desnuda Sky Full of Treasures acompañado únicamente por su acústica. Fin del viaje.

Circular por vías ya conocidas no tiene por qué ser monótono ni aburrido. Bien al contrario, viajar en tren por territorios antes explorados nos proporciona la oportunidad de disfrutar de pequeños detalles que, en otro momento, nos pasarían desapercibidos. Para este viaje, bien vale sacar un billete.

Tracklist:

  1. Gravy Train
  2. Mason Jar
  3. Fool’s Moon
  4. Moving On
  5. Picture Perfect
  6. The Fix
  7. Motels and Highways
  8. Rock ‘N’ Roll Me
  9. PO Box and a Postcard
  10. Wishing Well
  11. Sky Full of Treasures


Miembros
Zach Williams: Guitarra acústica, arpa, voz
Robby Rigsbie: Guitarra, slide
Red Dorton: Bajo, voces
Creed Slater: Batería, voces
Barry Fowler: Guitarras
Josh Copland: Guitarras, voces

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Víctor Pérez Marco