JUSTO Y LOS PECADORES «Vasos, Besos y Versos» – Autoeditado

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Quinto disco de los veteranos rockeros de Sitges; rocanrol variado que cobra un gran sentido por su carácter intimista y tabernero. Bailable, fresco y espontáneo, pero no por ello menos intenso a la hora de captar ciertas fuerzas atemporales del amor, la nostalgia, el destino; tensiones emocionales que, como sabéis, sólo pueden sobrellevarse con algún que otro pecado.

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Quinto disco de los veteranos rockeros de Sitges, que tras trece años de carrera siguen moviéndose humildemente por el panorama nacional. Vasos, Besos y Versos es un disco difícil de nombrar adecuadamente o en su correspondiente orden, pero ya saben que el orden de los factores no altera el producto; este álbum puede escucharse de principio a final, al revés, o con las canciones desbarajadas; su efecto será siempre el mismo: te hará bailar, bien a voluntad o bien compelido por las propias fuerzas centrífugas de la música

Nos sumergimos aquí en un disco cuya idiosincrasia es por y para el directo. Los que hemos visto en directo al carismático Justo lo sabemos, ya que es el primero en caer en la espiral kinésica que desboca el rocanrol.  Vale, decir de un músico que su contexto más favorable es el directo es como si no dijéramos nada. Sin embargo aquí hay que reivindicarlo, no ya por el valor que tiene una actuación, la ejecución instrumental o la vivencia empática con el músico; el rocanrol es lo que es y en este caso presenta el carácter idóneo para esos pequeños tugurios y baretos del último rincón de la ciudad.

Por estos lugares se mueven Justo y cía, decíamos “humildemente”, pero ofreciendo un elaboradísimo coctel de rock “anacrónico”… aunque sea una estupidez ponerle fecha de caducidad a una canción. Su temperamento espontáneo y sonido freso no contradice el trabajo de fondo tan grande, encontrado en los arreglos de piano, acordeón, banjo o harmónica. Su música es como un feedback desde nuestra tierra a la cultura americana que tanto nos ha dado, empezando por ese pilar base neilyoungiano, del que se desarrollan variantes de rhytm and blues, pero también nos hace viajar hacia centro-sur de este rico continente, con su fusión ranchera-rock plagada de arpegios de séptima (como ya desarrollaron Maná). Incluso tienen cabida ciertos rematados de jazz, siempre exentos de pretensiones. 

Casi todo aquí nos evoca a lo que hay más allá del Atlántico, aunque este lenguaje musical ya no es algo propio de un lugar sino más bien algo multicultural; universal. El crítico y amigo Kepa Arbizu ha resumido el estilo de Justo y los Pecadores así: “Es como si Calamaro se pusiera al frente de los Burning…».

No les veo llenando estadios, pero no por criterio personal, sino porque la expresión de su arte sólo tiene sentido en el contexto intimista de la taberna, potenciada por ciertas reacciones químicas del alcohol en sangre (que muchos de vosotros conocéis), pero también por esa agradable cercanía con el músico de escenario que luego muchas grandes estrellas añoran, excedidos por la fama.

En ese punto exacto se encuentran Justo y cía, y les deseo que continúen desarrollando su lírica ahí, pues saben captar el espíritu de cómo un hombre se siente al ser atravesado por las fuerzas atemporales del amor, la nostalgia, el destino; tensiones emocionales que, como sabéis, sólo pueden sobrellevarse con algún que otro pecado. Así es como fluye la vida en nuestra cultura de la llamada posmodernidad, en esa dinámica de lo público y lo privado, intercambiando espacios abiertos y cerrados; así es como en el contexto urbano y nocturno, el rock nos ayuda a entender nuestros instintos. Y, por último, así es como un buen puñado de seguidores sienten probablemente la música de Justo y los Pecadores y deciden hacer posible un nuevo disco, financiándolo mediante crowdfunding. Denle una oportunidad, igual a vosotros también os despierta algo en vuestro interior.

Rubén G. Herrera

Tracklist:
1. Viendo la Vida Pasar 
2. Mil Rayos
3. Descendiendo el Río 
4. El Futuro Nos Mintió 
5. Seré un Buen Chico 
6. Conduzco Sin Dirección
7
. Una Causa Perdida 
8. Te Estaré Esperando
9. Arderás en Mi Copa 
10. Las Cuarenta 
11. Voy a Dejar 
12. Qué Jodido Es Ser un Bufón

Miembros
Justo Conte: voz
Cesc Estrada: guitarra
guitarra: Miquel Montfort
Josep Faraboni: bajo
David Subirana: batería 

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