Punk y protesta siempre han ido de la mano. De hecho, no entiendo el punk sin protesta. Para seguir con el silogismo, tendría que decir que hoy en día no hay más protesta porque no hay más punk -o no hay más punk porque no hay más protesta-, o quizás, lo más probable, es que no se oye más punk porque hay mucho miedo a la protesta. Sí, va a ser esto último.

Artos Tos hace punk como tiene que ser. Si hay que defecarse sobre la situación social actual, pues uno lo hace con toda tranquilidad, pero con mala leche y con pizca de gracia, y sanseacabó. Y es que todos estamos hartos por una u otra cosa, solo que nos cabreamos de puertas adentro, con nuestras familias y allegados, por eso uno simpatiza enseguida con estos cinco hijos de Palencia dispuestos a decir lo que otros callan. Al fin y al cabo no es de extrañar que cinco currantes de la periferia cojan sus guitarras para poner cabeza abajo al sistema y hablar de la injusticia social, el ejército, la revolución, las drogas o la clase política con la crudeza que ellos lo hacen, porque el malestar está en la calle, y escandalizarse por lo que estos chicos cantan demostraría un grandioso ejercicio de hipocresía, cuando no de profunda estupidez.
El CD que hoy reseñamos lleva ya un tiempo fuera, pero las circunstancias que lo parieron no solo no han desaparecido, más bien se ha agravado. Más actualidad. Musicalmente ya hemos dicho que Artos Tos hacen un punk casi de libro, con licencias, como no, hacia el ska y hacia el heavy metal, pero en esencia, es un material que no se diferencia en demasía de lo que hacían los Sex Pistols a finales de los 70. Mientras Sid Vicious gritaba por la Anarquía en el Reino Unido, Jose, vocalista de Artos Tos, anima a la Revolución y apela a la dignidad de la clase trabajadora. Si la banda británica se metía con la reina de Inglaterra y su régimen fascista, los palentinos le dan un repaso en toda regla a nuestros borbones, empezando con la simpática Infanta y acabando con Juanki (kiero irme de putas con el rey), un tema que los mismos Sex Pistols se hubiesen autocensurado.
Diez canciones directas, la más larga de 2:59 minutos, que conforman 20 minutos exactos de punk sólido, hasta castizo diría yo (no hay más que escuchar Palencia y acordarse de Las ventajas de ser de aquí, de Los Nikis) que mantienen en alto y sin pretensiones el listón de lo que debería ser la canción protesta de nuestro tiempo. Hay quienes estamos cansados de tanto “buenismo”. De vez en cuando bien vale pegar cuatro bofetadas (y no me refiero a la caña que dan los antidisturbios últimamente). Se puede ser pacifista y decir las cosas claras.
Tracklist:
- Intro
- Trabajador
- Miguel Ángel (Asusta niños)
- Presos a la calle
- No nos vais a joder
- Palencia
- Me da igual
- Infanta
- Juanki (kiero irme de putas con el rey)
- Revolución
