Dos años llevan Nuckin’ Futs en esto del thrash metal de siempre. Su EP Evilution provocó gratas sensaciones a los seguidores de estos músicos de entre veintiséis y veintidós años que bebieron de las fuentes del mejor thrash.
«Crimson sky» es una introducción acústica e instrumental como marcan los cánones del género. Sirve el tema de presagio de la andanada sonora de «Massive live effect» un corte brutal con un riff a los Metallica del And justice…for all. Tolo Juan canta como los grandes del género y es una mezcla entre Hetfield y Sean Kelly de Vio-lence. Enorme la labor de los instrumentistas en este temazo de apertura. «Predators» recuerda bastante a Kreator, mucha caña pero siempre con la melodía como base de su sonido, otro gran tema. «Join the butcher» sigue teniendo mucho de la citada banda alemana aunque el corte tiene algunas influencias de la Bay Area.
«Slavery» le da título al disco por lo siguiente, intro acústica como está mandado, riff brillante que recuerda a lo mejor de Metallica, desarrollo a gran altura y la banda bien engrasada para hacernos disfrutar con melodías emocionantes y con una caña de la mejor calidad. De lo mejor que hemos escuchado últimamente. «Warborn child» tiene un genial fraseo de guitarra que hace las veces de riff. Es uno de esos cortes que debe tener un disco como éste y más todavía si en el mismo observamos pinceladas de Slayer.
«Delirium tremens» nos recuerda tanto a la banda de Kerry King como a tantas otras que se quedaron en el camino, Renato se luce al bajo y los toques a lo Anthrax en los coros nos encantan. «Limbo» no te deja ni respirar, una apisonadora. «Sleep walking» tiene una intro de esas que se marca este grupo, la voz entra arrasando con todo y el tema se convierte en otro de los grandes cortes del disco. «Back to the grave» comienza con un derroche de clase por parte de la sección rítmica y prosigue con un riff que vuelve a recordarnos al cuarteto afincado en California que os comentamos antes. Riff más europeo que estadounidense, desarrollo genial y broche de oro.
Ante todo queremos aclarar que el que los temas «nos suenen a» no significa que estemos ante una burda copia de las bandas citadas. El género es así, un disco tiene que tener diez temas, durar un cuarto de hora y emocionarnos pero siempre con la melodía como premisa y no sacando los pies del plato. La banda logra crear un estilo propio que ha bebido de las mejores fuentes posibles. El thrash de finales de los ochenta parece regresar en un disco que no deberías pasar por alto. Recomendable.
Enlaces:
Tracklist:
- Crimson sky
- Massive life effect
- Predators
- Join the butcher
- Slavery
- Warborn child
- Delirium Tremens
- Limbo
- Sleep Walking
- Back to the grave
Miembros:
Tolo Juan| Voz
Renato Espinoza| Bajo
Héctor Rodríguez| Batería
Óscar Esteve, João Sassetti | Guitarras
