Curiosa esta banda italiana llamada Lahmia, porque si te gusta el heavy metal en general, y los sonidos mas duros en particular, tienes que disfrutar con ellos sin lugar a dudas. Lahmia son un compendio de todo lo que le gusta a sus componentes, aqui hay death metal, coletazos black, pasajes gothicos.

Curiosa esta banda italiana llamada Lahmia, porque si te gusta el heavy metal en general, y los sonidos más duros en particular, tienes que disfrutar con ellos sin lugar a dudas. Lahmia son un compendio de todo lo que le gusta a sus componentes, aquí hay death metal, coletazos black, pasajes góticos, y algo que a mí me ha convencido a la primera, recuerdos de Paradise Lost y aquel enorme Draconian times.
Pero no creáis que es sencillo hacer que todo esto cuadre bien sin parecer un puzzle sin pies ni cabeza. Estos tíos controlan totalmente cualquier estilo, y además los desarrollan con unas facultades envidiables. Desde ese hiper heavy inicio de «Drag me to hell«, con un riff entroncado en el heavy metal tradicional y que poco a poco se va tornando hacia sonoridades extremas en la voz, pasando por esa joya llamada «Nightfall«, con la banda derrochando facultades e intercalando pasajes más progresivos que enriquecen su música a la vez que la combinan con descensos a los infiernos del black más primitivo.
Los 6 minutos de «Silent through the screaming crowd» son una auténtica amalgama revestida de maravilla, donde por primera vez salen a relucir Paradise Lost o bandas como To Die For. «The tunnel» se empapa de las influencias más thrashers. El tema título vuelve a los terrenos más heavys con unas melodías de guitarras muy bien trabajadas, y una base rítmica contundente, con la batería marcando los tiempos como esa locomotora milimetrada que debe ser un buen batería de metal.
«Glass eyed child«, con sus orquestaciones que dan paso a los momentos más black de todo el disco, con una voz proveniente directamente del averno, mientras musicalmente el tema va creciendo acorde a acorde. «Grinding dreams» también se introduce de lleno en terrenos más oscuros respaldado por un riff acorde al heavy metal más tradicional. «Strenght from my wounds» ahonda musicalmente en sonidos cercanos al power metal, mientras la voz adopta posiciones más death.
«The crown» es gótico, una especie de medio tiempo, en el que las guitarras pueden acercarse a las «baladas» de Metallica, mientras la voz se pierde primero en los efluvios de gente como Him, para meterse de lleno en un tono más agresivo. «Ab aeterno» cierra este fantástico disco, una corta y épica canción, con narración incluida. Lahmia son una sorpresa, porque musicalmente son muy buenos, y han conseguido hacer un disco muy ameno sin que parezca un batiburrillo.
Tracklist:
- Drag me to Hell
- Nightfall
- Silent through the Screaming Crowd
- The Tunnel
- Into the Abyss
- Glass Eyed Child
- Grinding Dreams
- Strength from my Wounds
- My Crown
- Ab Aeterno

