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MARILLION |
![]() Tracklist: 01. Volume 1 – Essence 02. Dreamy Street 03. This Train is my Life 04. Essence 05. Wrapped Up in Time 06. Liquidity 07. Nothing Fills the Hole 08. Woke Up 09. Trap the Spark 10. A State of Mind 11. Happiness is the Road 01. Volume 2 – The Hard Componentes: Steve Hogard (Voz y teclado) Steve Rothery (Guitarra) Ian Mostley (Batería) Redactor: Edu Due |
Lo reconozco, nunca he sido un fiel seguidor de Marillion, muy al contrario, siempre me habían aburrido bastante y no había conseguido pillarle el punto a esta banda británica de finales de los setenta. A punto de hacer 20 años con su actual vocalista, Steve Hogarth, aparecen de nuevo con un doble disco de estudio tras el intimista Somewhere Else fechado hace poco más de un año.
Los dos volúmenes que nos presentan dentro de una elegante y mística cubierta, muestran dos partes más o menos diferenciadas en el mensaje a transmitir. El primero de todos, Essence, sigue la senda de su último lanzamiento con una serie de cortes pausados, relajados, de exquisita ejecución y limpias melodías, como la que da título al volumen, que es probablemente mi favorita de este primer disco. La extensa “Happiness is the road” de más de diez minutos nos recuerda por qué se les incluye dentro del término rock sinfónico-progresivo, y “Woke Up” tiene unos dibujos de guitarra muy destacables.
El segundo volumen, “The Hard Shoulder”, comienza de manera más directa, rockeando en el tema “Thunder fly”, o la siguiente “The Man from the planet Marzipan”, donde luce la base rítmica de Pete y Ian. Llegan a recordar en momentos a los Dream Theater de “Scenes from a memory” en canciones como “Throw Me Out”, y distorsionan las guitarras en “Wathever is wrong to you”, posiblemente con el mejor estribillo de este segundo volumen. Cierra el volumen “Real Tears for Sale”, de fuertes influencias de Bono y su gente de U2.
En mi opinión, muy pocas bandas pueden a día de hoy permitirse el sacar un doble lanzamiento de estudio que mantenga el nivel durante toda la escucha. Judas Priest lo han intentado con Nostradamus y el relleno de algunos de sus temas es notorio, y algo parecido sucede con este disco de Marilion. ¿No podrían haber escogido lo mejor de cada volumen, sacar un disco de 10 canciones de buen nivel y mostrar un álbum redondo? Probablemente sí, pero a veces la avaricia rompe el saco, y acaba por distraer al oyente. Cuando uno finaliza la escucha de sendos volúmenes, se da cuenta que con uno hubiera bastado.
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