Nuevo y quinto trabajo de los norteamericanos Lynam. 13 temas de hardrock melódico diseñados para complacer los oídos más románticos y riffs que serán capaces de hacer templar a los amantes de emociones más crudas, este seria el perfecto resumen para Tragic City Symphony.
La banda opta por ideas nacidas a final de los 80, un sonido duro a la par que melancólico, una formula que bien utilizo durante toda la década Motley Crue y que le sirvió a bandas como Guns n’ Roses para hacerse con el podio mundial del estilo. Pero la banda no queda en un intento o copia de, en este caso optan por referencias pasadas, aderezadas con un sonido moderno, presentando estructuras que en ciertos momentos rozan la formula pop.
Los mismos Lynam afirman que bandas como Green Day, Nirvana o los propios Guns n’ Roses han marcado sus pasos y son su referencia a la hora de componer los temas de Tragic City Symphony. El grupo intenta elaborar un Cd donde todos los temas tengan un gancho picante y ofrezcan algo. Empezando por “Is This a Heartbreak or a Loaded Gun?” y seguido por “Enemy” podemos ver que lo que se nos presenta es la mar de atractivo, riffs clásicos con producción moderna, percusión acelerada y estribillos coreables, que más querría cualquier fan de los Motley! “Just Say Anything” ofrece una balada de medio tiempo, corte acústico con riff eléctrico, da mucha fuerza al tema y contraste que no deja indiferente.
“Porn Star” deja ver el lado mas “macarra” del grupo, un tema a caballo entre el Punk y el hardrock, con algo de sinterización para dar una guinda de originalidad y como no estribillo pegadizo, hasta casi bailable una formula beat adictiva, si señor, la fusión es uno de los puntos fuertes de estos chicos. “Make it Alright” nos atrae con su riff picante y otro estribillo digno de single. Destacar que la producción y mezcla a cargo de Jason Elgin y Mike Shipley (Green Day, Def Leppard, Maroon 5…) probablemente tenga mucho que ver en este experimental y moderno sonido. “White Trash Superstar” aporta el corte más original del disco, un tema rockero con arreglos country muy curioso al oído y agradecido porque rompe con la tónica vista hasta el momento en el Cd.
Para acabar el Cd, una cal y otra de arena. Un poco de romanticismo para “A Million Ways” con gran momento acústico, roza el medio tiempo para esta vez la cara acústica tiene más peso y deja un tema más complaciente para los gustos baladeros. Pero el disco se despide con un potente tema “Get me off” cerrando un disco más que interesante ya que probablemente cuente con el beneplácito de gente más purista y a la vez complazca oídos más “modernos”.