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Cuarto disco de la banda de metalcore que ha tenido la oportunidad de tocar con grupos como Soulfly. Su nueva apuesta debe ser ya la definitiva para descubrir todo el potencial que tiene el grupo.
Zombies
Riff metálico, con muchos toques de los Sepultura del Roots, a pesar de lo complicado que resulta hacer este tipo de música consiguen un tema de apertura de gran pegada.
Juegos Suicidas
Quizás este riff es mucho más heavy stoner que el anterior, el desarrollo del tema lo convierte en un verdadero clásico. No falta ni el rapeo de la voz, ni la base rítmica atronadora ni la fuerza necesaria.
Almas libres
Ritmo endiablado con influencias, para un servidor, de los Anthrax del Among the living. Metal mucho más clásico que en los temas anteriores para otro gran corte.
Marea negra
Caña al 100% en un tema en el que los músicos están a su mejor nivel. Enorme golpe en la cara.
Carnicero
Pinceladas de heavy/thrash metal más elemental, tema con un feeling bastante especial y distinto a los anteriores.
Ilusionista
Inicio con organillo a lo Camela, anuncian un circo, para convertirse en un puñado de rabia, caña, metal moderno y calidad a partes iguales.
Hombre nada
Vuelve el metal más clásico con pinceladas incluso de rock. Curiosa mezcla y gran canción.
Reza
Sin duda el mejor tema de lo que llevamos de disco. Gran letra contra la Iglesia, enorme base musical y la banda a tope.
Babilonia
Caña a lo Soulfly con pinceladas de Finale de Anthrax (del disco State of euphoria). Enorme.
Tony el tendero
Rap metal del bueno como cierre del disco.
El disco tiene mucha calidad y el grupo se esfuerza por demostrarnos todo el potencial. Problemas, pues hay demasiadas bandas haciendo lo mismo en estos momentos, el tema del rap les puede servir para destacar en un mar un tanto lleno de los mismos barcos. Suerte. Disco recomendable.
David “Bechamel”
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