Curiosidades del destino, cuando recibí el disco de un grupo llamado In Pena, lo primero que pensé fue: otra nueva banda nacional con ganas de hacerse un hueco, en las escena, tal y cual, a ver qué tal está.
Mi sorpresa llegó cuando abrí el folleto informativo adjunto al disco, y citaba que el grupo en realidad estaba formado por cuatro miembros originales del grupo Galadriel, a los cuales vi a finales de los 90 telonenado a Mägo de Oz en su gira de Finisterra, habiéndoles perdido la pista completamente.En aquél momento tenían al frente una voz femenina, sustituída en este caso por Isidro Tormo, el frontman del grupo.
En sus origenes, practicaban un power metal bastante asequible con voz femenina, pero dando un giro bastante notable en su estilo, se presentan este año con un disco de heavy metal clásico con muchos toques progresivos y dos tipos de voces, aguda y death, interpretadas por el cantante y el batería respectivamente. El disco consta de 13 temas, siendo su segundo lanzamiento tras el debút «Como nacer de nuevo».
Comienza el disco con «Mis Ojos», buen ejemplo de lo que son In Pena hoy en día. Un sonido buenísimo en todos sus instrumentos, con varios cambios de ritmo, y una labor vocal por parte de Isidro excelente. Las voces death reconozco que en primer instancia me parecieron excesivas, ya que aparecen en todos los temas con bastante notoriedad, pero si te acostumbras acabas pillándole el gusto.
«Nunca Jamás» podría ser lo más cercano a un tema pegadizo, con un inicio suave que recuerda a Stravaganzza, y un estribillo a dos voces bastante resultón.En «No puede ser» tenemos unas guitarras dobladas a lo Maiden, y «arrodillate» podría haber entrado en el Tierra de Lobos de Saratoga, con un doble bombo aplastante y unas guitarras densas que cierran un muy buen tema. Cierra el disco la canción que da título al álbum, un tema rápido y el más largo en desarrollo y tiempo.
En resumen, un disco que requiere de varias escuchas para sacarle todo el jugo, no es lo más pegadizo que he oído,y creo que en éste aspecto de redondear los temas tienen margen de mejora, pero sí que es un disco de una calidad técnica muy apreciable. Ah! El cantante podría ser el sustituto perfecto de Tete si se fuera de Saratoga, porque su timbre se asemeja mucho a éste (y en ocasiones a Leo) en varios pasajes de la grabación.