La banda formada en Suffolk, Reino Unido en 1991, vuelve a la carga con unos de sus discos más rápidos e impuros de su ya larga existencia, el noveno para ser exactos y que en palabras de su enigmático líder Dani Filth es “ sin duda el más rápido y brutal de nuestros discos hasta la fecha…”.
Eso no lo vamos a debatir ahora, pero si, os puedo dar fe de que es un trabajo bastante agresivo, vamos en su línea y quizás nada que no hayáis escuchado antes, pero quizás esta vez si convendría hacer un paréntesis y recalcar el buen hacer de su nuevo material y obsequiarnos once largos temas, como en antaño, que si bien es cierto si se echaban de menos, con espacio para enloquecidos solos y juegos de teclados, coros femeninos emergidos del averno y toda su eterna parafernalia, que han logrado compactar en un disco más sacado de sus raíces, con lo cual el seguidor podrá degustarlo como en antaño. “
Then Nun With The Astral Habit” puede ser un vivo ejemplo, con un solo endemoniado y una batería atroz. Eso si, los solos y el resto del material suena más despejado, más claro, sin tanto recargo, con lo cual se aprecian más los detalles. Sin llegar a serlo, pero para que os hagáis una idea, un sonido, en los solos, más heavys, más transparentes, dentro de una base y atmósfera típicamente Black o mejor dicho típicamente Cradle.
Volvemos a tener esas ambientaciones y sensaciones que echábamos tanto de menos, como en el corte “The Persecution Song”, un medio tiempo que poco a poco se va transformando en un tema frenético, para dejarnos caer luego en pausadas sesiones de locura. Un corte “lento”, por así llamarlo pero que nos demuestra un renacer compositivo y por tanto nuevas sensaciones sin dejar de ser ellos. Otro detalle que me llamo la atención, y que es a su vez una buena señal, ha sido su excelente apartado grafico y artístico en los diseños de portada y del libreto interno. Una pasada y que demuestra incluso lo mucho que han cuidado los detallas en este trabajo, que también podemos escuchar en cada uno de sus temas. Y si me permiten ir más allá, la edición exclusiva y limitada Fans edition, en una caja, es una pasada, precisamente por ese libro y como no temas y videos extras que posee, peor bueno esa es otra historia, creerme vale la pena.
Volviendo al trabajo, la banda retoma senderos más seguros, pero a su vez caminos que le identifican más con su sonido y razón de ser, una banda extrema, con una voz y estilos propios, que en su momento abrió caminos y creo un semiestilo dentro del Black Metal. Cradle of Filth, son también de esas bandas o bien que te gustan a morir u odias sin más, no existen términos medios. Aún así para aquellos poco creyentes, el disco merece una oportunidad y que poco a poco os vaya desvelando sus buenas maneras, la clásica voz de Dani, que continua en un gran momento, los muy adecuados coros femeninos, partes rápidas y feroces, con otras de cambios más esquemáticos, como previo a otra ráfaga de acordes enloquecidos.
La banda retoma un sendero, y es ahí en donde debemos hacer hincapié, con lo que el álbum en general hará recordar grandes momentos de la banda y como no disfrutar de nuevos aires y nuevos cortes. El tema elegido para darlo a conocer con su respectivo video, es una buena mezcla de ello, y si te gusto “Forgive Me Father (I Have Sinned)”, lo demás te dejara un gran sabor de boca. Temas largos y distintos ambientes, sirva de ejemplo “Lilith Immaculate”, es otra de sus características y que en general nos harán disfrutar de casi una hora de buen Black Metal al mejor estilo Cradle Of Filth.
Paulo Lara Molina