THE OBSESSED «Lunar Womb» 1991 – Hellhound Records

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THE OBSESSED 
"Lunar Womb"
1991 – Hellhound Records
Marco Serrato (bajo y voz de Orthodox)

Tracklist:

01. Brother blue steel
02. Bardo

03. Hiding mask
04. Spew
05. Kachina
06. Jaded
07. Back to zero
08. No blame
09. No mas
10. Endless circles
11. Lunar womb
12. Embryo


Componentes:

Scott “Wino” Weinrich
(guitarra y voz)

Scott Reeder (bajo y voz)

Greg Rogers (batería)

Redactor: Marco Serrato (bajo
y voz de Orthodox)  

El grunge no me acababa de convencer y algunos de mis géneros favoritos como el thrash, el death o el black metal ya habían parido sus mejores obras. Así que por aquel entonces ya llevaba un par de años dirigiendo mi mirada a otro tipo de bandas como Melvins, Neurosis o los primeros Tool.

Los nuevos discos de Corrosion of Conformity (a los que nunca perdí de vista) junto a bandas nuevas como Kyuss o Monster Magnet  mantenían viva la llama de mi gusto por los sonidos sabbathicos. Hacía poco también que Down, el proyecto liderado por Phil Anselmo había editado su debut “Nola” dirigiendo la mirada del gran público hacia un género minoritario, el doom, creado por viejas bandas como Pentagram, Trouble o Saint Vitus y sostenido a duras penas por bandas más nuevas por aquel entonces como Cathedral o Sleep.

Sobre todos estos grupos y géneros planeaba constantemente la sombra de un mismo hombre, el cantante y guitarrista Scott “Wino” Weinrich. Un personaje admirado por montones de músicos (pero apenas conocido para el público del rock o el heavy metal) que había pasado por los ya clásicos Saint Vitus y que previamente había militado en un oscuro grupo de Washington D.C. llamado The Obsessed, a quienes reformaría más tarde tras su salida de los mencionados Saint Vitus en 1991.

Esto nos lleva a la grabación de “Lunar Womb” un disco tan crucial como olvidado, y a la vez imprescindible para entender mucha de la música que se hizo en los 90 y se sigue haciendo hoy día. Para mí, supuso toda una revelación cuando cayó en mis manos allá por el ´96. Era exactamente el disco, que sin saberlo, estaba deseando escuchar.

El primer motivo era porque la a veces difusa frontera entre stoner rock y doom rock (lo que más me interesaba en aquel momento) jamás había sido tan confusa como en “Lunar Womb”, y el segundo era porque suponía la síntesis de lo que yo siempre supuse que debía ser un auténtico grupo de rock, un cruce entre Black Sabbath y Motörhead, que siguen siendo a día de hoy mis grupos favoritos. Pero no era solo eso, desde el potente riff que abre con “Brother Blue Steel” hasta la extraña despedida con “Embryo” notas la influencia de otras grandes bandas como ZZ Top, Grand Funk Railroad, Lynyrd Skynyrd o Blue Öyster Cult todo ello envuelto en una personalísima estética de cristianismo para moteros y chamanismo de clase obrera.

Otro de los alicientes que hacen único a este disco es la participación del bajista Scott Reeder, más conocido por su labor en Kyuss, pero también por haber militado en la originaria banda de desert rock Across The River, de la que más tarde surgirían Yawning Man y Fatso Jetson, y de quienes incluyó dos temas en esta grabación que además él mismo se encargó de cantar. La rockera, “Bardo” y la épica “Back To Zero” uno de los momentos cumbres del disco. Reeder, técnico reputado, también tuvo un papel muy importante en la grabación y producción de este disco. La formación se completaba con el batería Greg Rogers dando forma a este ya mítico e irrepetible trío.

 

Sería absurdo desgranar la reseña de un disco así canción a canción pero no hay que olvidar que Wino es un superviviente que encaja perfectamente con el ya arquetípico trovador del folclore americano como Robert Johnson o el mismísimo Bob Dylan. Eso hace que más allá de su habilidad con la guitarra o su forma de cantar sean sus canciones las que validen su obra por si solas. En ese sentido cabría destacar “Hiding Mask” una canción que, como bien apunta Joe Carducci en el libreto de la reedición de este disco, debería de haber pasado a formar parte de la amplia colección de nuevos clásicos acuñada por Jonny Cash en la trayectoria final de su carrera. Mala suerte… “Hiding Mask”, que el propio Scott Reeder definiría como “simple, melodic, but heavy as fuck” es sencillamente una clásica canción de amor tan simple como efectiva con una letra redonda:

 

“I´ve known  that feeling like this feeling for others but your like no other woman.

Pure heart, clean soul, maybe in someway I guided you”

 

Una letra que podría haber firmado el mismísimo Jesús de la Rosa (Triana). También cabría destacar “Kachina” que abre con una clásica melodía de bajo típica de Scott Reeder, mientras la guitarra de Wino parece adelantarnos la penetrante canción de las águilas de la que nos hablará más tarde… Pero se reserva lo mejor para final con el tema que da título al disco. Un tema épico en el que una sucesión de diferentes riffs nos van conduciendo al punto álgido en el que se unirá la voz con una interpretación de las que hielan la sangre. Las palabras con las que Wino despide el disco lo dicen todo:

 

“Come beside me twilight fades and night is soon. What flows inside me is the lifeblood of the waining moon.”