Redactor: Carlos Coronil
MUSICALL
15 – Diciembre – 2007
Teatro Alfil (Madrid)
La música tiene cabida en todos los rincones del mundo. Uno de esos rincones que se resisten a desaparecer es el teatro. Un lugar donde cabe todo tipo de espectáculo, y por lo tanto, la música debe tener su hueco dentro de este mundo.
Desde hace ya bastante tiempo, uno de esos teatros como el Alfil de Madrid se encarga de crear risas, y hacer olvidar cada tarde y cada noche al espectador la realidad que le rodea, el compromiso diario y evadirse a base de carcajadas. Entre su programación de humor, la música juega un papel fundamental, y este portal pretende reflejar una realidad que debe gustar a todos. Ya seas punky, heavy, rockero, o alternativo, a todos nos gusta reír y pasar un rato agradable.

Una de esas obras del Alfil, dedicada por completo al ámbito de la música se llama “Musicall”. Se trata de una obra en la que cinco actores y dos músicos dan rienda suelta a la imaginación en el sentido más literal de la palabra. Al principio de la representación, mientras el espectador se va incorporando a su butaca, en el escenario se refleja un número de teléfono al que todos los asistentes pueden enviar un mensaje de teléfono móvil.
Esa indicación marcará el argumento de la obra. Cada mensaje de texto que envía el público a ese número de teléfono se refleja sobre la pantalla al que tiene visión todos los espectadores. Sin censura previa, automáticamente los mensajes se ven en la pantalla. El propósito inicial del mensaje, es que la gente envíe el título de la canción que más le guste para que los actores la interpreten de una forma extraña. Pero como era de prever, los mensajes no van por esos tiros. Cada día aparecen cosas muy diferentes, según el tipo de público que se encuentre en la acogedora sala del Alfil. Así, el día que Rock In Spain pudo asistir se pudieron leer textos como “Te voy a poner el culo como un bebedero de patos”, “Si no soy Curro Jiménez porque tengo este trabuco”, o “La rubia que va de rojo si está sola es porque quiere”.
Antes de comenzar la obra, ya eran muchas las risas que invadían la sala -con capacidad para unas 200 personas- debido al contenido de los mensajes en su mayoría obscenos. De este modo, se apagan las luces y comienza la representación. Ya antes de comenzar se sugiere el tono de la obra cuando el típico aviso que recomienda apagar los móviles durante la obra se hace en clave de humor. En escena y llegados desde el bar de la sala se presentan los dos músicos que crearan el sonido perfecto a las improvisadas letras.

A continuación, en tono de crítica a la gran cantidad de musicales que hay ahora mismo en el panorama teatral español se presentan los protagonistas. Con la frase que explotará cada comienzo de canción “Ustedes han decidido el futuro de esta obra”, se da pié para que el mismo programa que refleja los textos que ha enviado público, elija aleatoriamente uno de esos mensajes. Cada actor será protagonista de la frase que le hayan asignado de forma aleatoria, siendo los otros actores los que giren la canción sobre la decisión improvisada del actor principal para cada canción.
Además, de cantar una letra improvisada, los actores también la interpretan y dejan parte de la canción para dedicar un sketch entre notas y notas musicales. El primero en salir fue la frase “en boca cerrada no entran pollas”. De este modo, los actores improvisan una canción que gire en torno a la idea del contenido de esas palabras. En este caso, el palo elegido fue la opera en un sketch de tragedia.
El resto de los estilos musicales que entraron en escena a antojo de los actores fueron el flamenco, el reage, el hip-hop, la música cubana y el rock entre otros. Frases como “mi yayo es muy grande”, o “Luigi, estás pa comerte” sirvieron para que los actores se lucieran y el público pasara una noche muy agradable. Al final de la obra que pudimos ver hubo una anécdota agradable; tanto los actores como el público cantó cumpleaños feliz al ser el aniversario del director de la obra que se encontraba en la sala.

Risas y humor inteligente son las bases de esta obra musical que bien sabe apreciar el público con unos eternos aplausos.
Director escena: Michel López
Director musical: Yayo Cáceres
Actores: Ana Morgade, Garbiñe Insausti, Rita Barber, Luis Cao, Roberto Saiz, Mario Quiñones y Martín Alejandro Caló
Duración: 1h. 30 min.
Producción: Imprebis e Yllana

