
Crónica MANOWAR en Madrid el pasado Domingo 14 de Octubre en La Riviera de Madrid.
MANOWAR: Domingo 14 de Octubre

Manowar Los guerreos de los decibelios.
Este pasado domingo 14 de octubre de 2012 tocaban en Madrid en la sala La Riviera unos de los padres del Heavy Metal, Manowar.
La mítica banda fundada en 1979 en Nueva York cuyo etimología es man-o-war (antiguas naves de guerra), son reconocidos mundialmente por ser de los incipientes grupos de heavy metal que, no solo eran secuaces un estilo musical, sino un verdadero y genuino estilo de vida, con sus letras dedicadas a la mitología se autonombraron creadores del epic metal.
Con tantos años de carrera y una solida fama, no faltaban los fans en la sala La Riviera, que por momentos empezaba a desbordar y llenarse de melenas largas, tachuelas y pantalones ajustados.
La expectativa era alta , la gente parecía prepararse a un evento que, por antecedentes, podía parecerse perfectamente al inolvidable concierto del 2008, donde fueron capaces de actuar durante cinco horas y diez minutos seguidos en Bulgaria.
La sala La Riviera empezaba a temblar, aunque tembló más aun cuando los altavoces emitieron las primeras notas para anunciar la inminente comparsa de la formación actual en el escenario, entonces fue cuando recordé que también ganaron un Guiness por ser la banda con el sonido más potente del mundo en más de una ocasión. La guerra del decibelio iba a empezar.
Manowar irrumpieron energéticos al escenario con una inesperada puntualidad y acompañados de una colorida iluminación que delataba sus siluetas , las que un día habían sido macizas y estatuarias, ahora esbeltas y cuidadas para su edad forradas en chalecos y pantalones negros como verdaderos soldados, empezaron por todo lo alto y a grito de Eric Adams con un tema de los más conocidos de su primer álbum Battle Hymns, homónima del nombre mismo del grupo, Manowar.
Los siguientes temas sin bajar el listón y manteniendo la temática bélica, fueron Kill With Power ,Call to Arms, Hail, Kill and Die y justo después el primer obsequio, un emocionante solo de Karl Logan, largo y técnicamente perfecto como era de esperar, ganándose desde las primeras notas a todo el publico presente que se entregó acompañándolo con sus brazos levantados.
Después del primer nostálgico momento recuperaron rápidamente el ritmo siguiendo un cierto orden cronologico con Brothers of Metal Pt. 1 ,Mountains ,Thor (The Powerhead) ,Expendable ,Outlaw ,El Gringo, Sign of the Hammer ,Hand of Doom, saltando del álbum Sign Of The Hammer al Louder Than Hell con un carisma inagotable y una increíble y desgarrada voz.
Y fue entonces cuando llegó otro momento de los más esperados , el mítico Joey Demaio concediendo el primer y fantástico solo de bajo regalando una muestra una vez más de su virtuosismo y su emotiva forma de tocar un instrumento, que posiblemente hasta entonces no había podido sonar de esa forma ni trasmitir lo que el indudablemente consigue, silenciando la sala entera, emocionando al publico con unas notas flamencas dedicadas a sus fans españoles.
El protagonismo de Joey no acababa ahí, después de volver a tocar juntos The Sons of Odin ,Drum Solo ,Fighting the World dio una larga charla en un castellano perfecto, aunque el mismo lo ponía en duda por “tener poco tiempo para practicarlo”, se gano a los espectadores echando piropos a España y apoyando el momento de crisis económica empatizando con los jóvenes y la dificultad de gastar mucho dinero para los discos, aprovechando para anunciar así que su disco se podía adquirir a un coste más bajo y despidiéndose calurosamente la fiesta continuó …
Siguieron unos Blood of My Enemies ,Kings of Metal ,Hail and Kill ,House of Death,Manowarriors ,The Lord of Steel pero cuando todos creíamos que estaba acabando ya, no quisieron dejar a nadie con ganas de más, completando rigurosamente el repaso de su discografía entera y acabaron con un encore de su ultimo disco Black Wind, Fire and Steel The Crown and the Ring (Lament of the Kings).

Desde un principio estaba claro que ese, no era un concierto que daría lugar a momentos muertos, sino que la adrenalina iba a perdurar hasta el final, y eso que el concierto duró más de dos horas, pero Manowar, saben como hacer que sientas que ir a sus conciertos, después de casi 30 años, sigue siendo igual de único y mágico, y hay que aprovecharlo mientras sigan regalándonos conciertos así.
Los guerreros de los decibelios, pasaron por Madrid.




